D. Moisés Fraile. Ganadero y representante ganadería El Pilar

Con una gran afluencia de aficionados se celebró la sexta tertulia invernal de la temporada y para esta ocasión tuvimos la suerte de contar con la presencia de un ganadero de los de toda la vida, pues es la tercera generación familiar, D. Moisés Fraile Martín, representante del hierro de El Pilar, de procedencia Aldeanueva y del de D. Moisés Fraile, de procedencia Lisardo-Atanasio, este último sin antigüedad y prácticamente mantenido sólo de forma testimonial.

Tras una breve felicitación del año por parte de nuestro presidente y tras una documentada presentación por el vocal Joaquín, se procedió a la reproducción en DVD de un reportaje de la ganadería invitada, donde pudimos ver la maravillosa identidad que solo posee el campo charro y la imagen de ver hermosos toros gozando del privilegio de la naturaleza.

El señor ganadero pronto resaltó lo que para él es su meta como criador de reses bravas del hierro de El Pilar, pues matizó que “busco el toro noble pero bravo, que se mueva, que no se caiga, que sea obediente, pero no tonto y que complazca a los tres iconos más importantes de la Fiesta: la afición, el torero y sobre todo a mí que soy el criador”. Puntualizó que es en la actualidad cuando se está criando el toro más bravo de la historia, pues se le exige más que antiguamente, puesto que antes la lidia consistía en prepararle para su muerte y hoy en día debe cumplir en todos los tercios y llegar a la muleta en condiciones de aguantar una faena de treinta o cuarenta muletazos con el hocico besando el albero.

D. Moisés definió su toro como bajo y largo, pero bien hecho, con amplitud de cuerna y tamaño, lo que le permite poder lidiar sin mayores problemas en plazas de primera categoría; personalmente le gusta lidiar entre diez y doce corridas por temporada; para ello cuenta con un número importante de hembras y unos quince sementales, más lo que están en prueba hasta que se contrasten los resultados. Algo que llamó la atención a los presentes fue que cada semental estuviese en el cercado con unas cincuenta o sesenta vacas, quizás demasiadas, pero al ganadero de momento le está yendo bien aunque, si es necesario para terminar de cubrir a todas las de cada cercado, al cabo de un tiempo quita el primer semental y pone un segundo.

Por supuesto se tocó el tema de su ausencia en Madrid, tanto en la temporada pasada como en esta próxima del 2011, desgraciadamente por desacuerdo económico, por lo que la afición debemos seguir dando las gracias a nuestra nefasta empresa Taurodelta que, una vez más, nos impide ver una ganadería de alto interés para los aficionados, permitiendo que las cabezas de camadas se lidien en plazas toristas como son Bilbao o Pamplona. Pero ¿no es Madrid la capital del toreo? Por aquí debería pasar lo mejor de cada dehesa. Señaló que aparte de estas corridas le gustaría lidiar en la feria de El Pilar de Zaragoza y cómo no, en la niña de sus ojos, Salamanca. Como buen ganadero es consciente del momento actual de la Fiesta, con la nostalgia de la cada vez más olvidada suerte de varas, destacando que mucha culpa la tiene el público y no la afición, por acudir a la plaza con el “moquero” preparado para pedir orejas, sin importarle lo más mínimo el resto de la lidia.

No podía faltar el tema de las fundas. Nuestro invitado las usa y lo ve como una de las innovaciones más acertadas en los toros pues dijo que gracias a ellas puede lidiar más toros que antes, puesto que se producen menos bajas y los toros son más astifinos que nunca. A la vez mostró su disconformidad con las medidas sanitarias tan estrictas que se están llevando a cabo por la Comunidad Europea, afirmando que así no se ayuda en nada al mantenimiento de la variedad de encastes, por lo que están en peligro de extinción.

Los aficionados al toro, como lo somos los miembros de esta Asociación, nos tendremos que desplazar al norte de España para ver el juego de los aldeanueveas de D. Moisés Fraile. Seguro que en presentación no nos defraudarán y en juego sólo nos queda desearles suerte a don Moisés y a su esposa, doña Pilar (que le acompañó esta noche), grandes ganaderos y grandes aficionados. .

Te Recomendamos

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas su uso. Aceptar | Más información