D. Carlos Zúñiga, veedor de la plaza de toros de Las Ventas

Duras fueron las palabras de presentación del representante de La Asociación El Toro de Madrid, a nuestro invitado Carlos Zúñiga, veedor de la plaza de toros de Las Ventas. Duras pero nobles. En nombre del aficionado, trataba de exigir a la empresa de Las Ventas que por lo menos se aplaudan tres toros en cada encierro. Está en su derecho y ésta sería una buena medida para poder comprobar que los ganaderos cuidan el toro de lidia para satisfacer la exigencia que marca la naturaleza en la selección verdadera de este bello animal y no el toro-ovejuno, tratando en todo momento de satisfacer al público que acude a estos espectáculos, pero nunca al torero y a su entorno y no poner cada tarde en entredicho la honradez de las personas que manejan este negocio, en base a los resultados lamentables que se producen en este tipo de espectáculos.

Carlos Zúñiga
También en las palabras de salutación se le achacó a la función de nuestro invitado por ser él el culpable de nuestras desgracias como aficionados, ya que está en sus manos la elección del ganado que se lidia en Las Ventas. Algo tendrá que hacer nuestro invitado y los gestores de la plaza para intentar mejorar los resultados de las corridas de toros y con ello evitar en gran medida que la fiesta continúe en la caída libre a la que la han sometido los intereses de la mayoría de los gestores. El aficionado reconoce que la función que lleva a cabo nuestro invitado es muy atractiva, pero a la vez llena de responsabilidad, ya que está de manera permanente en el ojo del huracán, sobre todo cuando no aparece por chiqueros lo que debería salir y que por desgracia esto es algo muy frecuente. 

Carlos Zúñiga es hijo del empresario taurino del mismo nombre, que fue un novillero fino y elegante pero al no aguantar el tirón que impusieron los novilleros de su época decidió retirarse y comenzar la andadura empresarial. En la actualidad gestiona las plazas de Gijón y Medina del Campo, entre otras. Nuestro invitado nació en Valladolid, tiene en la actualidad 35 años y fue, junto a su padre, donde comenzó a tener contacto con el mundo de los toros. No fue llamado para manejar los trastos de torero, pero sí para estar junto a los toros, declarando ser su pasión. Así que, a pesar de su juventud, atesora altos conocimientos sobre el ganado bravo existente en España. Este hecho le sirvió para que la empresa de Madrid, Taurodelta, le contratara como veedor para la selección de las corridas que se celebran en Las Ventas. Sustituyó en el cargo a Florito, el mayoral de esta plaza, del cual tiene una alta estima debido a sus profundos conocimientos del mundo del toro. También en su tiempo libre, diseña carteles relacionados con su afición. En su formación comentó que estuvo relacionado con las ganaderías del Conde de Mayalde y Laurentino Carrascosa, entre otras.

En cuanto a la selección del ganado para la plaza de Las Ventas, tiene siempre presente los gustos de Madrid y como en este mundillo no existen los milagros, esto le deja poco margen de maniobra para aplicar los criterios personales. A pesar de esto, se declara un enamorado del toro armónico, con hechuras, serio, rematado y estrecho de sienes, para que la cara entre en las bambas de la muleta; lo que ocurre es que en muchas ocasiones este toro no vale para esta plaza. A pesar de ello, los gustos del veedor y los de los aficionados deben ir siempre en la misma dirección, aunque a veces lo que se lidia no es de su gusto. A este respecto comentó que en la actualidad existe un problema añadido, la reducción de las camadas en las ganaderías debido a la crisis, reconociendo igualmente que cada plaza impone su identidad, pero dentro de la seriedad. En cuanto al toro estrecho de sienes se habló del toro Cervato, de El Ventorrillo, lidiado por Alejandro Talavante, en la temporada 2011. Consideró su oficio para vivirlo con pasión, de otra forma no se puede triunfar en esta profesión. Así es como se expresó nuestro invitado, lo que ocurre es que la exigencia de Madrid impone los criterios al veedor y a pesar de que intenta que el toro salga a la plaza para ofrecer la emoción que se espera de un animal fiero, reconoce que hay momentos que se les va de las manos.

Durante el ciclo de preguntas, salió a relucir por parte de un contertulio el poco respeto que se le tiene a los novilleros y sin embargo cuando vienen las figuras a Las Ventas raro es el festejo en que no hay baile de corrales, creando en los aficionados la opinión que los únicos que se benefician de esto son las figuras. Considera el aficionado que debían de hacer público todo lo que ocurre en los corrales para que el aficionado tenga conocimiento de los hechos que ocurren antes del festejo, para que cada uno cargue con la responsabilidad que le corresponde: veedores, apoderados, veterinarios, etc. y de esta manera se conocería quiénes son los que tratan de imponer sus criterios sobre los toros a lidiar. Estos hechos, junto con otros de mayor envergadura, son los que están dañando seriamente a la fiesta y como consecuencia limitan la asistencia a las corridas a los aficionados, ya que se consideran estafados. 

Comentó nuestro invitado que no es fácil la selección del ganado para esta plaza, ya que influye mucho el tiempo. En septiembre se comienzan a planificar las corridas del siguiente año y cada trimestre él envía un informe a la empresa sobre las ganaderías visitadas y los toros seleccionados. En los meses de diciembre y enero entrega a la empresa una lista con las ganaderías seleccionadas para la temporada, informando también de las diferencias que se han producido con los veedores de los toreros, comentando que a veces son bastante duras, ya que éstos tratan de imponer sus criterios para beneficiar a los suyos, defendiendo nuestro invitado que en el término medio está la virtud y que las figuras deben asumir su responsabilidad en Madrid, que para eso cobran, dando también un toque de atención a los ganaderos, ya que la plaza de Madrid, a su criterio, paga y bien, al que lidia en ella. Con esta información la empresa comienza las reuniones con los representantes de los toreros para la confección de los carteles y las contrataciones. A estas reuniones no suele asistir nuestro invitado, salvo que tenga que aportar alguna información adicional al respecto. Sobre este hecho comentó que las figuras no suelen elegir el ganado y se ajustan a la lista presentada por la empresa.

Resaltó en varias ocasiones durante la tertulia la influencia del tiempo en los toros. Por lo cual llevó a cabo una pormenorizada exposición de algunas de las experiencias vividas durante el tiempo que lleva ocupando el cargo de veedor. Con respecto al tiempo, aclaró que es fundamental en esta gestión, ya que cuando visita las ganaderías en el otoño del año anterior, los toros aún no están rematados y se producen muchos casos en que el ganado elegido en septiembre ha sufrido un cambio radical cuando llega la hora de embarcarlo para la plaza, y claro, los veterinarios tienen que llevar a cabo su función y si una corrida no reúne las condiciones exigidas por esta plaza es rechazada. E insistió en que un toro en siete u ocho meses sufre una transformación considerable y este hecho le genera muchos quebraderos de cabeza. Añadió, para ilustrar este problema, la experiencia vivida el año pasado con la corrida de Peñajara. Esta ganadería fue rechazada en el reconocimiento y en su lugar se lidió una de Guardiola Domínguez. Al parecer, según expuso Carlos Zúñiga, el problema estuvo en la alimentación de remate que el ganadero le proporcionó al ganado en los meses previos a la corrida, no dando el resultado que él esperaba. Algo parecido ocurrió con la ganadería de El Vellocino, que tuvo un problema en la alimentación y entre los meses de marzo a mayo perdió mucho peso la corrida. En cuanto a la de Antonio Bañuelos, el caso fue distinto, ya que cuando fueron a embarcarla observaron que los toros estaban como descoordinados y la corrida fue un desastre. Esta ganadería, de momento, no está descartada para que lidie este verano. 

Se le comentó a nuestro invitado que comentara algo respecto a los criterios de selección del ganado que aplicaba Florito y los que utiliza él. Respondió Carlos Zúñiga que a Florito le gustaban los toros con mucha cabeza, y él, pudiendo elegir, le gusta más el armónico. En relación a la planificación de la temporada, un contertulio, le requiere a nuestro invitado información sobre ella. Respondió que suele reunirse con la empresa y según el resultado de Madrid de las distintas ganaderías, se confecciona una lista base, y en función de ésta, algunas ganaderías se rechazan y otras se proponen para su inclusión en la nueva temporada. Se le preguntó si tiene la empresa de Madrid en cuenta para la planificación la “Lista Negra de Ganaderías” que publica anualmente La Asociación El Toro de Madrid en base al juego ofrecido por las ganaderías durante la temporada, a lo cual comentó que debido a su amplitud no pueden respetarla en su totalidad y tienen que repetir ganaderías ya que no hay mucho donde elegir para Madrid, reiterando los cambios que se producen en los toros desde que se contratan hasta que se lidian. Destacó las ganaderías de Valdefresno y Alcurrucén, que son de las pocas que tienen cuarenta toros para esta plaza. Respecto a la novillada lidiada en la última feria de otoño, de Alcurrucén y de la versión B de los Hermanos Lozano, El Cortijillo, se le comentó que peor juego no pudo ofrecer. 

Resaltó de nuevo nuestro invitado las complicaciones en la elección del ganado, en esta ocasión mencionando que los meses de marzo y abril son difíciles para sacar novilladas, al tener muy presente el año ganadero a la hora de contratar, ya que para las ganaderías va de junio a junio del siguiente año. Por este motivo varios de los novillos seleccionados en abril, en octubre ya son toros. Respecto al hilo conductor que estuvo guiando casi toda la tertulia, la selección del ganado, comenzaron a aparecer preguntas de los aficionados presentes, donde se redundó en la selección de ganaderías distintas a las que se lidian con normalidad. Sin entrar en el fondo de los problemas que han llevado a esta situación, comentó Carlos Zúñiga que la corrida que tenía Mauricio Soler para este año la vendió para una plaza francesa. En cuanto a las ganaderías de Hernández Plá y Alonso Moreno, comentó que las propuso a la empresa y están actualmente en estudio, añadiendo que la de Hernández Plá está propuesta para agosto de este año y la de Alonso Moreno, en la línea de Urcola, piensa que posiblemente no tendrá toros este año para venir a Madrid. Lo mismo le ocurre a Saltillo, que este año no tiene toros para Madrid y le han propuesto al ganadero que reúna la camada de este año con la siguiente y que la próxima temporada venga con una corrida completa, aunque algunos toros sean cinqueños. Respecto a Sánchez Fabrés y el encaste Coquilla, comentó que el problema de este ganadero es la presentación de sus toros, ya que para Madrid son chicos y no vale. Al aficionado no le queda otro remedio que creerse esta opinión. 

Sale al aire el tema de los sobreros, criticando un tertuliano que casi todos son de ganaderías cuya propiedad son los empresarios, exigiéndole al veedor que explique los criterios de selección para estos toros. Respondió Carlos Zúñiga que son complejos los criterios que se aplican en este tipo de toros, ya que a algunas ganaderías no les gusta lidiar sus toros como sobreros, sin embargo hay otras que no pueden venir con una corrida completa y venden sus toros como sobreros. Ese fue el criterio que dio el veedor.

Respecto a su colaboración con otras plazas y empresarios, comentó que actualmente tiene alguna colaboración con su padre y algún amigo cuando le solicita su opinión sobre alguna ganadería para su contratación posterior. Reconoce que está aprendiendo todos los días cosas nuevas de su profesión, ya que ante todo es aficionado. Es bonito hacer lo que a uno le gusta y cobrar por ello. Reconoció, ya que son datos que están al alcance de cualquiera, que las figuras se apuntan a las cinco o seis ganaderías que en ese momento tengan las máximas garantías (según ellos, claro) y por supuesto del mismo encaste, Domecq en sus distintas versiones. Respecto a si la empresa de Madrid contrata las cabezas de camada, nuestro invitado dijo que se eligen cabeceras de camada, y que lo que sale en Bilbao era lo que a veces en mayo no servía para Madrid y en agosto era extraordinario y expuso que su amigo Manolo Sánchez, torero vallisoletano retirado y actualmente veedor de la empresa Chopera, le comentó en una ocasión que muchos toros que se lidian en Pamplona y Bilbao han sido rechazados para Madrid ya que, volviendo al problema del tiempo, de mayo a julio, los toros cambian mucho. A los aficionados presentes no nos quedó otro remedio que creer en sus opiniones. Para ilustrar esta afirmación puso el ejemplo de la ganadería de Las Ramblas. En el mes de mayo solo tenía 3 ó 4 toros para Madrid y en octubre podía completar la corrida. Octubre suele ser un mes negro para las ganaderías, ya que si se le rechaza a un ganadero una corrida no tiene muchas posibilidades de lidiarla en otra plaza.

Un contertulio alaba la labor del ganadero y la del veedor. El primero tiene que conocer su ganadería en profundidad y el veedor debe conocer todas las ganaderías. Sobre este tema duda que nuestro invitado, dada su juventud, esté preparado para luchar contra los “lobos de colmillos afilados”, ganaderos, veedores de los toreros, empresarios, etc. A esto contesta que se considera con el oficio suficiente y con la profundidad necesaria sobre el campo bravo español. Basando sus conocimientos en su pasión por la fiesta y su afición, hechos que le han permitido llegar a donde está en la actualidad, aunque reconoció que está muy condicionado en su trabajo, debido a la variedad de gustos de los que acuden a la plaza, alabando a los aficionados, pero diciendo que a los demás espectadores, los del clavel, también hay que satisfacerlos. Termino puntualizando que en la selección de una corrida de figuras existen varios factores que no están siempre en su mano.

Comentó que en septiembre se repetirá en Las Ventas el ciclo de encastes minoritarios y están estudiando la posibilidad de que venga el encaste de Hidalgo Barquero, presente en la actualidad en la ganadería de Benítez Cubero. Les solicita públicamente a los asistentes que aporten ganaderías que ellos crean que estén en condiciones de venir a Madrid. Le piden explicaciones sobre la ausencia de la ganadería de Miura, a lo que el ponente respondió que este ganadero no tiene ningún interés en lidiar en esta plaza. Respecto a Manolo González, al parecer la corrida del pasado año no tenía el trapío suficiente. Algo parecido ocurre también con el ganado de Núñez del Cuvillo, que al tener mucha presencia del encaste de Maribel Ibarra, le cuesta mucho rematar sus toros. Salen a relucir las ganaderías de Barcial y Fraile, pero al parecer no tienen al día la normativa sanitaria y sin ella tienen problemas para lidiar, sobre todo en Francia.

Por ultimo un tertuliano sacó a relucir el comportamiento de los novilleros que vienen a Madrid. Respecto a la situación de los novilleros, narró nuestro invitado lo que le ocurrió al hijo de Luis Francisco Esplá en un tentadero en la ganadería de Pablo Mayoral. Este ganadero tiene dos encastes, Domecq y Santa Coloma. Cuando tentaron lo de Domecq todo fue bien, pero cuando salió lo de Santa Coloma le tuvo que decir Esplá a su hijo: “Haz lo que sepas, pero no des lástima”. Creo que esto resume la situación de la mayoría de los novilleros actuales.

En esta ocasión si cayó sobre la tertulia la hora límite de las diez de la noche y nadie lo había notado. Era la hora de abandonar el local. No sé si nuestro invitado dijo todo lo que sabía. No sé si los aficionados asistentes se fueron con sus dudas resueltas. Desconozco el grado de veracidad que nuestro invitado imprimió a sus comentarios. Pero el caso es que desde el punto de vista del aficionado, la única información verdadera y real que éste tiene a su alcance es la que le proporciona el comportamiento del toro y el torero en la plaza y en base a estos datos cada uno que saque sus propias conclusiones. Sólo nos queda agradecer a Carlos Zúñiga su visita a La Asociación El Toro de Madrid, con el único fin de pasar dos horas hablando de toros, acompañado de un puñado de aficionados que trata de poner la fiesta donde se merece.

Gracias D. Carlos y mucha suerte para este año, pues la va a necesitar de verdad.

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