Antonio Ferrera, matador de toros

Los que te conocíamos aún no creemos que haya sucedido. A todos nos hace pensar que es un mal sueño, pero la cruel realidad es que ya no estás con nosotros. Ahora tenemos que conformarnos con tu recuerdo pero aunque ha sido muy extenso el legado, no deja de ser triste tu ausencia. No tuviste reparos en mostrar tu sapiencia a todo aquel que requería tus conocimientos. A nadie de los que te conocieron dejaste indiferente; tu corazón estuvo siempre repartido entre tu familia, el mundo del toro y la coral. Para ti la historia de España estaba íntimamente relacionada con la historia taurina. Los hechos relevantes ocurridos en este país los tenías relacionados con los toreros de la época, desde Pedro Romero a José y Juan. Como fiel defensor de la fiesta acuñaste términos que hoy están y seguirán vivos en boca de los que hemos aprendido de tu escuela. No olvidaremos la “Gurrupina” y “el Julipie”, entre otros, y por mucho que intentaran horadar tu ánimo, nunca consiguieron doblegarte en tu apasionada defensa de una fiesta integra.

No te quepa la menor duda Joaquín, lo difícil, lo imposible será olvidarte.

La vida sigue y como consecuencia de ello hemos celebrado la 5ª tertulia en La Asociación del Toro de Madrid, con un invitado de lujo, el torero, Antonio Ferrera, y después de un minuto de silencio, en recuerdo a Joaquín Monfil, los miembros de la mesa han llevado a cabo un desglose de su vida profesional. Comenzó con ocho años a tener relaciones con el mundo del toro, debutando como becerrista con trece, hasta conseguir tomar la alternativa en Olivenza de manos de Enrique Ponce, en el año 1.997. Durante el periodo de formación fue definido como un torero forjado a yunque y martillo; hecho que los aficionados pudimos comprobar dada su evolución durante su carrera profesional en los últimos años, hasta conseguir que se le comparase con el maestro Luis Francisco Esplá, por la forma de concebir la lidia y de implicarse durante la corrida. Nos comenta que es la única manera de llevar a cabo una labor que pueda estar llena de detalles y que estos lleguen a los tendidos, pues también él así disfruta con la lidia. Alcanzar esta cota le ha llevado a recibir 35 cornadas, destacando que solo el desaparecido maestro sevillano, Diego Puerta, le superó en número de cornadas. 

Nació en Bunyola, Mallorca, pero debido a que sus padres se trasladaron a Extremadura siendo el muy niño, siempre se ha sentido extremeño tanto como persona, como torero. Se considera un torero de entrega y pundonor, siendo el tercer torero que más corridas de Victorino Martin ha matado, ello le lleva a merecer un lugar importante dentro de la historia de la Tauromaquia, ganándose con ello el respeto de los aficionados. En el año 2002 cortó dos orejas a un toro en Las Ventas, hecho que hizo que a partir de ese momento los empresarios lo tuvieran en cuenta para las ferias importantes. Aunque al mismo tiempo recordó que el camino que le tocó recorrer fue muy duro. Durante su etapa de novillero atravesó periodos de incertidumbre y durante ésta, comentó que recibió el apoyo del abuelo del torero actual, José María Manzanares, que apostó por él para que participara en una novillada en Francia. Este hecho le sirvió para darse a conocer en el país vecino, hecho que supuso ser el origen de una serie de novilladas que le ayudaron a ir forjándose como torero. Anteriormente tenía que conformarse en “hacer tapia” en los tentaderos de las dehesas extremeñas.

Durante su intervención, el torero agradeció también la benevolencia de los aficionados considerando que es fundamental que entre estos y los toreros exista un entendimiento mutuo. Sobre sus actuaciones en Madrid consideró que no han sido muy lógicas y que hasta la corrida de Carriquiri, en el año 2002, que desorejó a un toro por partida doble, no pudo mostrar la verdadera dimensión de lo que realmente sentía como torero, lo que siempre había sido su reto; pero que por motivos desconocidos no conseguía exteriorizar toreando, ello le hizo pasar malos momentos personales pues no lograba que Madrid reconociera su toreo de haberlo hecho se habría sentido más libre en su interior para buscar y continuar en su línea de creación. Por fin en la temporada pasada, tanto en San Isidro como en la feria de Otoño, consiguió llegar a la afición, logrando con ello las buenas sensaciones que hasta esa fecha no había conseguido y que para él es motivo fundamental de su carrera. Dejando muy claro el concepto que tiene del toreo el de un arte que está abierto a la creación y por este motivo sujeto a que cada torero pueda llevar a cabo sus interpretaciones personales, saliéndose de los hábitos existentes que hacen predecibles las faenas que se llevan a cabo en la actualidad, siendo cada tarde una copia de los ocurrido en la anterior. Hay que romper con las normas establecidas en el ritmo de la lidia, buscando siempre la evolución del toreo, añadió.

En el apartado de preguntas y como respuesta a un aficionado, consideró que en su toreo no se ha producido un cambio, sino una evolución; por un lado de la persona y por otra, del torero. Considerando que su objetivo principal ha sido intentar llegar siempre a los tendidos como lo está haciendo en la actualidad, consiguiendo con ello tanto el reconocimiento personal, como el de los aficionados. De sus cuatro actuaciones en Las Ventas la pasada temporada, destacó un detalle en la tarde que lidió los astados de El Cortijillo en la corrida goyesca. Durante la lidia de uno de sus toros existía en los tendidos un clima de distanciamiento de los aficionados o “ no entendimiento”, ya que el toro no fue castigado en varas. Este hecho marca mucho a los aficionados y la respuesta inmediata es ponerse en contra del torero, aunque en ese momento lo consideró fuera de contexto, comentó que ese detalle le enseñó mucho. Se considera un torero que valora la suerte de varas y le concede su debida importancia, pero que cada toro debe recibir el castigo en función de sus condiciones. Respecto a este comentario, añadimos, que hay que tener presente un condicionante fundamental y es que la división entre los toreros y la afición no la han creado los aficionados y cuando se produce en la mayoría de los casos, es que por chiqueros no sale el animal con las condiciones que debería hacerlo y como recalcaba nuestro inolvidable, Joaquín Monfil “el toro debe dar miedo a los espectadores”, y si se produjera este hecho, dudo mucho que se produjera ese divorcio entre los toreros y la afición.

Continuó el torero comentando sus impresiones sobre sus últimas actuaciones en Las Ventas, de las cuales destacó la tarde de la corrida de Adolfo Martín ya que fue muy importante para él, recalcando igualmente que hubo momentos que se dejó llevar por las circunstancias; sin embargo de la corrida de El Montecillo no salió satisfecho de su actuación. 

Al ser un torero experto en la lidia del encaste Albaserrada, un contertulio le pidió su punto de vista sobre las diferencias entre los toros de Victorino Martín y su sobrino, Adolfo Martín. Con esta pregunta el torero expuso que ambas ganaderías poseen una cualidad común, la exigencia a los toreros que se enfrentan a ellos pero no nota muchas diferencias entre ellas. En torno a esta pregunta quedó en el ambiente un hilo de incredulidad, al interpretar los presentes que el torero no quiso comprometerse en sus comentarios. Pero fue respetada su postura.

Se le criticó a Ferrera que los toreros banderilleros no dejan ver a los toros en el caballo, a lo cual respondió el maestro que hay que tener en cuenta las condiciones del toro, buscando con ello el equilibrio en los tercios restantes. Un miembro de la mesa comentó que los aficionados buscan la emoción en el ruedo, recordándole los pares al quiebro que siempre ejecuta al hilo de las tablas, recomendándole que en alguna ocasión la ejecutara citando desde el centro del redondel, como en una ocasión hizo el torero venezolano, José Nelo, Morenito de Maracay. Ante esta petición el torero, comentó que ejecutar esta suerte sería una evolución del toreo, pero que todos los toros no se prestan a ello. No quiso comprometerse, pero estuvo dialogante e irónico con esta propuesta, comentando que hay que tener reaños y las ideas muy claras para ejecutarla desde el anillo de la plaza, pero que lo tendría en cuenta para futuras actuaciones. Referente a la polémica levantada sobre las actuaciones de la cuadrilla de Javier Castaño, comentó el torero que el haber compartido cartel con él, le ha permitido rivalizar algunas tardes con David Adalid en el tercio de banderillas, al que considera, junto a sus demás compañeros, unos grandes profesionales. Respecto a este hecho lo consideró muy positivo para la fiesta, y aunque respeta las opiniones de los demás, considera muy importante que un matador ofrezca la oportunidad para que los miembros de su cuadrilla se sientan toreros, a la vez que llenan de emoción los tendidos, considerando este hecho también como una evolución del toreo.

Le preguntaron al torero quienes eran sus toreros preferidos, a lo cual y sin dudar, dijo que le impresionó mucho el toreo del desaparecido Julio Robles, marcándole también la personalidad de Luis Miguel Dominguín. Debido a que le ha gustado documentarse, comentó que ha aprendido mucho observando a los demás profesionales, incluso de los alumnos de la escuelas de tauromaquia, ya que este es un periodo de aprendizaje donde cada aspirante a torero trata de demostrar el toreo que lleva dentro, aunque después las circunstancias y el toro les hagan seguir por otros caminos menos comprometidos del arte. 

Respecto a sus preferencias ganaderas comentó que su carrera ha estado sembrada de tardes anunciándose con corridas duras, a pesar de ello solo ha matado dos de Miura y una de Celestino Cuadri. Aprovechó la ocasión para definir el encaste Núñez como uno de los más problemáticos que ha lidiado, aunque no lleven la vitola de “ganadería dura”. Un contertulio añadió que este encaste se comportaba como si los toros “tuvieran gatos en el estómago”. Aclaró que el haberse enfrentado a diversas ganaderías exigentes le ha permitido hacerse como torero, matizando que ha matado muchas corridas procedentes de Albaserrada, declarándose un enamorado del encaste Santa Coloma, ya que de la pureza se puede hacer el desarrollo de su toreo. De este encaste ha adquirido recientemente 20 vacas procedentes de Dionisio Rodríguez.

A petición de otro contertulio, comentó los pormenores de su actuación en Las Ventas en la temporada 2002, en una corrida de Manolo González, de procedencia Núñez, sustituyendo a José Miguel Arroyo, “Joselito”. Esa tarde la espada le privó de un triunfo. Continuando con detalles, le recordó un aficionado presente el quite que le hizo a un toro manso de Adolfo en la Feria de Otoño de la temporada pasada, considerado por el matador como uno de los momentos más bonitos de su carrera. Se emocionó el torero al recordar la faena a este toro, a pesar de que no salió como deseaba, pero su seguridad le hizo sentirse libre en la cara del toro y esa libertad le permitió llevar a cabo el toreo que tenía en la cabeza.

Durante la tertulia hizo varias alusiones a la imprevisibilidad, de la cual se muestra partidario, ya que considera que con ella se consigue la verdad del toreo, matizando que no siempre sale el toreo como se piensa y lo único que reclama es que se reconozca el mérito a todo aquel que lo intente. Sobre el tributo que pagan los toreros, recuerda una cornada que le infirió un toro de Pablo Romero cuando intentaba descabellar.

Continuando con los detalles, comentó el torero una anécdota que no deja de ser enternecedora y de gran carga de humanidad. El hecho tuvo lugar en la ganadería de Carriquiri, en la finca Vega de Hornillos, que el ganadero posee en Badajoz. En esta ganadería el torero estuvo pasando una temporada colaborando en las faenas del campo. Un día se encontró en la dehesa un becerro recién nacido, lo tomó en brazos y se lo llevó a la casa, explicando lo sucedido. Con el paso de los años y en el 2002, antes de celebrarse la corrida en Las Ventas, donde se lidiaron astados de esta ganadería, después del sorteo el torero se encontró con el mayoral de la ganadería, el cual se le echó a llorar y al pedirle explicaciones, le dijo que si recordaba el hecho narrado, a lo cual respondió el torero afirmativamente, aclarándole después el mayoral que ese becerro le había tocado en suerte como toro en esa corrida… También estuvo de chaval en la ganadería de Los Guateles. Era una manera de estar ligado al mundo del toro. Aparte del ganado adquirido a Dionisio Rodríguez, también posee ganado de Arribas, de procedencia Los Guateles y 30 vacas de Jaime Sebastián Erice, procedentes de El Torreón, las cuales ha cruzado ya que tienen el mismo encaste, Domecq. Lo de Santa Coloma lo mantiene por separado. Aclarando posteriormente que no se siente ganadero.

Comentó la corrida de Badajoz, donde se encerró con seis toros de Victorino Martín, el 23/6/2012, y diez días antes había toreado en Madrid. Señaló que esas dos corridas fueron muy personales para el torero y posiblemente fuera el principio de un cambio Destacó a continuación la importancia en la gestión de la Escuela Taurina de Badajoz, considerando que se estaban haciendo las cosas muy bien, tanto a nivel taurino como pedagógico, mostrando a los chavales en todo momento la verdad de la profesión que han elegido. De esta escuela están saliendo muchos novilleros.

A pesar de definirse como un mal orador, el torero ha tenido a todos los presentes casi sin pestañear durante la hora y media larga que ha durado la tertulia. Gracias torero, los aficionados te deseamos lo mejor, la fiesta te necesita.

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