D. José J. Fraile Maceín, representante del Puerto de San Lorenzo

En la inauguración del XIX ciclo de conferencias, visitó La Asociación el Toro de Madrid, José Juan Fraile Maceín, ganadero e hijo de Lorenzo Fraile Martín, propietario de la ganadería, Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto. Después de una breve introducción por parte de la Presidenta de La Asociación el Toro de Madrid, Dª Yolanda Fernández Cuesta, que después de agradecer la presencia del ganadero salmantino, pronunció unas palabras en recuerdo de los toreros recientemente fallecidos, José María Manzanares y Florencio Casado, El Hencho. También dedicó una felicitación al fotógrafo Canito, por haber recibido el Primer Premio Nacional de Tauromaquia por su larguísima carrera como fotógrafo taurino, lo que le ha convertido a sus 102 años en historia viva de la Tauromaquia. A continuación tomó la palabra el Secretario, Roberto García Yuste, que llevó a cabo una detallada exposición sobre la procedencia de la ganadería. Tras esta introducción tomó la palabra el joven ganadero, para llevar a cabo una presentación de su ganadería antes de someterse a la rueda de preguntas por parte de los aficionados presentes.

Debido a la breve exposición de nuestro invitado sobre los orígenes de su ganadería, me he permitido ampliar su procedencia con algunos datos que consideramos importantes. Fue su bisabuelo paterno Juan Antonio Fraile Fernández del Campo quien comenzó la andadura ganadera de la familia, adquiriendo ganado de procedencia Carriquiri en el año 1.937, que tuvo en su poder hasta 1.945, año que lo vendió a Emilio Fiz. Posteriormente compró una punta de procedencia Contreras al ganadero Maximiliano Rodríguez que tenía un hierro de primera. Continuó la saga ganadera su abuelo Juan Luis Fraile Valle, que se deshizo de la parte de la ganadería correspondiente a Carriquiri, cediéndola en 1.947 al torero mexicano, Carlos Arruza y quedándose con la parte adquirida de Contreras hasta el año 1.957, adquiriendo el hierro de la ganadería de Mercedes Flores Sánchez, procedente de Gil Flores. La ganadería El Puerto de San Lorenzo, cuyo nombre deriva de la finca, Puerto de la Calderilla, y que fue adquirida por su bisabuelo materno, Lorenzo Martín, “El Tío Botines”, fue formada inicialmente con ganado de Arturo Sánchez y Sánchez que la había formado con reses del Conde de la Corte, adquiridas a Infante da Cámara. En 1962 aumentaron la ganadería con hembras y tres sementales de Infante da Cámara, y en 1976, adquirieron la mitad de la ganadería de Lisardo Sánchez, que había formado en 1948 con reses de Atanasio Fernández. En el año 1.981 la aumentó con 30 vacas de Arturo Gallego procedentes de Atanasio Fernández, que según comentó nuestro invitado las eliminaron al no dar el juego esperado. El encaste original del Conde de la Corte fue desapareciendo por absorción, ya que su padre compartía con su hermano Nicolás las preferencias por el encaste de Atanasio Fernández, en la línea de Lisardo Sánchez, pues consideraban que estaba más en la línea del conde de la Corte, pero con menos cara, mucha fijeza y más tranco en las embestidas. Los sementales son seleccionados de lo procedente de Lisardo. 

En la actualidad el ganado pasta en dos zonas, Salamanca y Cáceres. En Cáceres tienen las vacas y en Salamanca los toros. Las fincas son: Puerto de la Calderilla y Villar de Flores en Salamanca y Justicia en Cáceres. Suelen trasladar los erales de Cáceres a Salamanca. Debutó en Madrid en el año 1.981 lidiando tres toros en la despedida del torero Dámaso Gómez, al ser rechazados tres de la ganadería de Manuel San Román. En cuanto a la antigüedad de la ganadería expone el ganadero que data de 1.982 Sobre este hecho surgió una discrepancia con un miembro de la tertulia, añadiendo éste que la antigüedad reflejada en algunos tratados es de fecha 25 de abril de 1.981. Expuso que se considera ante todo un aficionado y que su familia vive con intensidad el devenir de la ganadería, y que busca el toro encastado y bravo y que de espectáculo, pero la genética es muy caprichosa y los resultados conseguidos a veces no están a la altura de lo que esperan. El año que marcó un antes y un después de la ganadería fue 1.983, al desorejar Julio Robles al toro Cigarrón en Las Ventas. 

Le criticaron al ganadero que en la actualidad sus toros salen muy abantos, a lo que nuestro invitado respondió que su familia busca el toro con fijeza en los tres tercios, y que han conseguido que el toro se emplee en el caballo aunque donde más destacan es en el último tercio. Otro invitado le ruega que se no dobleguen ante las exigencias de las figuras y que continúen en la línea de selección que comenzó su padre, a lo cual expuso que pocas figuras han rechazado sus toros, destacando la faena de José Tomás a un toro de esta ganadería, aunque algún tertuliano apuntó que El Juli no ha sido asiduo a matar este encaste. Salió a relucir el toro Cartuchero, a nuestro entender un manso encastado, lidiado por Daniel Luque en la última feria de San Isidro, premiado como el mejor toro de la feria por Telemadrid. Comentó el ganadero que este toro procedía de lo adquirido a Infante da Cámara, destacando también algunos de los toreros que han triunfado con toros de su ganadería: El Cordobés, Juan Bautista, Miguel Abellán Daniel Luque…Destacó la regularidad del toro actual y que en Madrid ha conseguido lidiar toros de triunfo y que muchos se han marchado al desolladero con las orejas puestas por culpa de fallos con la espada de los matadores. Algunos aficionados presentes disintieron del ganadero en cuanto al comportamiento de sus toros. De las figuras actuales que hayan toreado sus toros destacó a Enrique Ponce, Sebastián Castella, Daniel Luque y Miguel Ángel Perera, aunque a muchos de ellos no les gusta la seriedad de sus toros.

Sobre La Ventana del Puerto, también de su propiedad, comentó que seguía la línea del encaste del Puerto de San Lorenzo. En el año 2009 compraron la ganadería de Monte la Ermita, con sangre de El Torreón y Jandilla, con la idea de incorporarlo todo a La Ventana del Puerto, pero manteniendo separado ambos encastes. Esta operación la llevaron a cabo porque vieron detalles en este ganado con el que podrían obtener buenos resultados.

Definió la bravura como “la capacidad del animal de luchar hasta la muerte”, citando la definición de Álvaro Domecq destacando en la selección la casta, la viveza y la agresividad, aunque la casta tiene que ir unida a la bravura con embestidas armoniosas. A las vacas les exigen que acudan al caballo un mínimo de cinco veces, dándole mucho valor a su comportamiento en la muleta. Los sementales los tientan con las ramas y en el caballo les castigan con el regatón. También influye en la selección la reata y las hechuras de los toros, tentándolos a los dos años. A cada semental le echan unas 25 vacas, indicando que los productos de los sementales cambian de un año para otro ya que la cría del toro bravo no es una ciencia exacta. Sobre el intercambio de sementales con otros ganaderos para refrescar la ganadería, nos dijo que no tienen mucho donde elegir, ya que el encaste de Lisardo está muy limitado en la cabaña brava española con el agravante que al comprar esta ganadería tenía ya un alto nivel de consanguinidad Sobre la crisis actual para el sector ganadero nos comentó que en su ganadería se ha acusado también, pero que ha servido para regular la cabaña brava en función de las necesidades actuales de la fiesta, que a su parecer estaba sobredimensionada; reconociendo que las ganaderías que imponen las figuras son las que se llevan la mayoría del pastel de la venta de corridas. Sobre la situación del campo charro comentó que éste tuvo su esplendor en los años 50 y 60 del pasado siglo, en la actualidad muchas ganaderías han desaparecido y otras han reducido significativamente el número de cabezas; de ellas destacó a Antonio Pérez, de San Fernando, Graciliano Pérez Tabernero, Atanasio Fernández, Galache, Pérez Tabernero …
Para la próxima temporada esperan lidiar ocho corridas de toros y dos novilladas; a la pregunta sobre si en su casa usaban fundas nos dijo que está a favor de ellas, ya que es una medida de protección para evitar en lo posible las bajas por peleas entre los animales y también una defensa contra la acidosis, al rascarse los cuernos contra la tierra. Suele quitarle las fundas unos diez días antes de su lidia. Varios de los tertulianos presentes mostraron su rechazo a la utilización de fundas argumentando que es una medida antinatural y que su uso no obedece a medidas objetivas, solo desde el punto de vista comercial, mostrando su sorpresa de que en la actualidad no exista una legislación al respecto. En cuanto a los toreros que tentaban en su ganadería comentó que su abuelo mantenía unas relaciones muy cercanas con el torero Dámaso Gómez, el cual pasaba muchos inviernos en su finca. También David Luguillano solía acudir a tentar.

Sobre la retienta de las vacas, comentó que no suele hacerlo, ya que a pesar de la edad suelen acordarse de cuando fueron tentadas, y este hecho tiende a modificar el comportamiento de los animales y su valoración.

Después de esta exposición solo nos restaba decirle, gracias ganadero.

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