Montealto y Guadarrama: una comunión perfecta

En estos certámenes, últimamente, hay una ganadería que destaca por encima de todas: MONTEALTO. Mi primer contacto con esta ganadería en mi pueblo fue el 2 de octubre de 2010. Un día de lluvia en que nos calamos hasta los huesos, pero lo que estábamos viviendo y disfrutando nos impedía movernos de nuestra localidad. Se dieron cuatro vueltas al ruedo a cuatro excelentes novillos (“Jareño, “Corredor”, “Berrinche” y “Dominguito”).

En el 2013 dentro de una novillada que no destacó tanto, pudimos disfrutar de un novillo colorado al que Mario Alcalde sin estar mal no terminó de sacarle el partido que según mi criterio tenía. También fue merecedor el astado de la vuelta al ruedo.

El año pasado dentro de una buena novillada en general se indultó a “Corcelero”, bien entendido por Varea.

Pero este año ha sido lo que cualquier aficionado al toro busca: novillos con cuajo de toros, poder (tres de ellos derribaron), bravos, algunos ejemplares encastados (1º, 4º y 5º) con movilidad y nobles. Al lidiado en cuarto lugar, nº 62 Camagueto”, negro, al que el respetable le pidió el indulto, le fue otorgada por la presidencia una merecida vuelta al ruedo. Novillo con poder, que en su encuentro con el varilarguero, metiendo riñones y empujando derribó al equino y que una vez este en el suelo, hizo presa y no quería soltar. Galopó en banderillas persiguiendo a los rehileteros, y ya en la faena de muleta embistió por ambos pitones humillando, con clase y recorrido en el centro del albero. Cuando Alejandro Marcos al final de faena se lo quiso llevar a rayas le protestó diciendo que ahí no quería estar, volviendo otra vez a los medios. Faltó que termináramos de verlo. Para ello, una vez concluida la faena de muleta, hubiera sido conveniente sacar al caballo de picar de nuevo, poner al novillo en suerte de largo, citarlo con el regatón y comprobar que se arrancaba para merecer el indulto. Según lo que estábamos presenciando seguro que esto hubiera ocurrido.

Se dio la circunstancia de que un aficionado de Valencia, contiguo a mi asiento, que había estado presenciando el embarque con el ganadero, antes de que saliera el novillo por la puerta de chiqueros, me hizo la observación de que el Sr. Montes al estar encajonando a “Camagueto”, expresó el siguiente comentario: “éste viene de nuevo a la finca”. Esto es saber lo que se tiene en casa y como se dice en el argot ganadero, tener la ganadería en la mano.

Por todo esto, espero el año que viene volver a ver la ganadería de MONTEALTO en Guadarrama y disfrutar del toro bravo aunque esto me cueste perderme la corrida más importante de la Feria de Otoño de las Ventas otro año más.

Sr. Montes, (ganadero y aficionado). Gracias por conseguir que este apasionado al toro bravo se emocione con los ejemplares que Ud. cría.

Te Recomendamos

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas su uso. Aceptar | Más información