Tertulia con D. Iñigo Sánchez Urbina

El pasado jueves 19 de Enero se reanudó el Ciclo de Tertulias Invernales de la Asociación el Toro de Madrid, en nuestra sede de Casa Patas.  Para iniciar el año contamos con la visita de ,D. Iñigo Sánchez Urbina,, representante de la ganadería de Sepúlveda. La ganadería de Sepúlveda de Yeltes en los años 80 y 90 gozó de una gran regularidad en Madrid y el pasado 3 de julio lidió una novilla de interesante comportamiento.

Presentó al invitado el socio de la Asociación, Miguel Requis, en el que contó la historia de la ganadería y recordó grandes toros de Sepúlveda lidiados en Madrid. Tras la detallada presentación, tomó la palabra el ganadero D. Iñigo Sánchez Urbina, que realizó un repaso de los orígenes de su ganadería desde Vistahermosa hasta la actualidad. La vacada esta formada por vacas de Lisardo Sánchez y Atanasio Fernández, que fueron adquiridas a Santiago Martín “El Viti” en 1986, y en el 2004 se añaden sementales de Daniel Ruiz, Conde de Mayalde y Javier Sánchez Arjona.

Afirmó que la vacada esta compuesta por 110 vacas, y que el bajón de su ganadería vino por la falta de ligazón de bravura de varios sementales, lo que provocó que hiciera un desechó de ganado, eliminando las vacas con peor nota. Terminó su exposición diferenciando que dentro de Domecq, hay diferentes ramas, y que busca en definitiva, que sus toros tengan emoción y transmisión.

El presidente de la Asociación, Roberto García Yuste, dio paso al turno de preguntas por parte de los asistentes, en el que la primera pregunta fue cuales eran para el ganadero los tres toros más importantes de su ganadería que había visto en la plaza de Madrid, en lo que el ganadero empezó a recordar toros que habían toreado El Boni, Capea, Ponce, o cuando Juan Mora salió a hombros cortando oreja a cada uno de sus toros. La siguiente pregunta relacionada con la anterior fue donde estaban las madres de esos toros, a lo que el ganadero respondió que las bisabuelas, de esas madres y toros seguían en la ganadería. El ganadero con mucha sinceridad afirmó que era la primera vez que contaba realmente lo que era la ganadería de Sepúlveda.

El siguiente tema de tertulia fue sobre cual es su forma de seleccionar y plantear los tentaderos. En los tentaderos intenta seguir un orden, en el que de unas cincuenta vacas que se tientan al año, tan solo se aprueban 4 o 5, siguiendo una línea completa en los tentaderos. Se tientan siendo las vacas erala, y se torean con el capote, van una media de tres o cuatro veces al caballo, se hacen quites, y se termina con la muleta, en el que tiene que ser brava, que repita, que se coma la muleta y tenga emoción. El ganadero no desvelo ninguna formula, ya que afirmó que en definitiva aprueba las que cualquier persona por ejemplo que estaba en la sala, aprobaría, vacas que no tienen ninguna duda, y que no están en nota de 10, si no en nota de 12.

Además afirmó que aprueba para reemplazar a vacas viejas, o vacas que sus hijos no han tenido el comportamiento deseado en la ganadería. También selecciona a las vacas y a los machos, sin saber de quien es hija o hijo, para que no le condicione en la decisión total.

Sobre el concepto de bravura que tiene el ganadero fue muy claro, y son aquellos animales que con su comportamiento le emocionen, le haga latir el corazón y lo que coloquialmente se dice “que no se coman pipas”. Afirmó que le gusta eso en los toros, pero que incluso disfruta más cuando ve becerras con ese comportamiento a pesar del tamaño. Además D. Iñigo terminó explicando su concepto de bravura, que al tener 110 vacas y en su situación en la que se encuentra la ganadería, no le importa si sus toros no son demandados por las figuras.

La siguiente pregunta vino en relación al semental que adquirió de Daniel Ruiz, ya que el ganadero en su exposición contó que el resultado de los hijos de este, casualmente era de gran nota de bravura en las vacas, no así en los machos, en el que el resultado era negativo. Detalló que suele ser habitual, que hay sementales que dan toros bravos y vacas mansas y viceversa, por lo que hay entran diferentes factores genéticos y el continuo trabajo del ganadero para conseguir un equilibrio, resumiendo con una frase lo que puede decir cualquier ganadero “un sin vivir”.

La siguiente cuestión fue sobre cual es lo más complicado de conseguir para un ganadero, si buscar un toro que embista y humille en la muleta, o conseguir que un toro que vaya tres veces al caballo, humille y derribe al caballo. Según el ganadero, todo o casi el 90% de lo que los animales hacen en el caballo lo van a realizar en la muleta, tanto es así que afirmó que muchas de las becerras en el tentadero que no se emplean o se lo piensan en el caballo, al final cantan su mansedumbre. Generalmente en su ganadería, todas las vacas que se emplean en el caballo, suelen tener buen resultado en la muleta, destacando que tienen que realizar una gran pelea en varas, con fijeza, metiendo los riñones. Un detalle sobre cual es la que se ha empleado es ver si sangra demasiado, ya que esa vaca ha empujado con los riñones en el peto.

La siguiente exposición fue la opinión del ganadero sobre la novillada de julio. Para D. Iñigo fue como una especie de debut y de volver a empezar. Aseguró que vivió la tarde con mucha intensidad desde el reconocimiento. Le gustó mucho el novillo que salió en sexto lugar, lidiado por Daniel Menés, al que anteriormente le cortó una oreja al tercer novillo.

Destacó que fue una novillada que transmitió emoción y mucha movilidad. A parte del comportamiento de sus novillos, se lamentó de que los novilleros del cartel, prácticamente no habían toreado ese año, incluso dos de ellos debutaron en Madrid ese día. Hablando de Madrid, afirmó que la novillada de julio tuvo repercusión y que incluso los veedores de la nueva empresa han visitado la ganadería, viendo una corrida y una novillada, pero sin cerrar nada y sin fecha definitiva.

Contó que en los momentos difíciles de la ganadería, tuvo que vender muchos toros para las calles, pero que nunca fue a verlos. Sobre las fundas aseguró que nunca le han gustado, pero que al contar con tan solo 10 toros para él es necesario para poder presentar una corrida, además afirmó que a pesar de que se las quitan los toros y se tienen que volver a poner, los toros salen hoy en día muy astifinos y sin problemas aprueban los reconocimientos.

Sobre los tentaderos en su ganadería detalló que las figuras nunca van a tentar, ni en esta época, ni en la época de máximo auge, con las figuras de Ponce, Espartaco, Manzanares. Suele dar muchas oportunidades a toreros modestos y amigos, como por ejemplo el torero salmantino, Eduardo Gallo.

Tras casi dos horas, finalizó esta extraordinaria tertulia, en el que pudimos conocer más la ganadería de Sepúlveda deseando la mejor de las suertes a su representante, D. Iñigo Sánchez Urbina.

Muchas gracias GANADERO.

Escrito y fotografías por David Castuera.

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