Tarde para olvidar

Festejo del día 30/04/2017

En tarde fría, lluviosa -en algunos momentos del festejo- y con un cuarto de plaza de aforo. Se celebró una novillada picada, de la ganadería de Sánchez Herrero. Encaste Juan Pedro Domecq Díez. Procedencia Aldeanueva. Variada en hechuras, pelajes y comportamientos. En general, mansa y descastada.


1º novillo, de nombre Estudioso, negro salpicado de capa, de 485kg. Muy caído el primer puyazo. Lo colocaron corto en el segundo encuentro en el caballo, recibió un puyazo muy trasero y caído. En la muleta tuvo embestidas con genio y sacando la cara por alto al final de los muletazos. Leves palmas en el arrastre.

2º. Astifino, castaño, de 462kg. Muy alto de presentación, con hechuras que no invitaban al optimismo. Muy caído el primer puyazo. La segunda entrada se tradujo en un leve picotazo. En la muleta embistió a arreones, quedándose muy corto y revolviéndose al final de cada muletazo. Silencio en el arrastre.

3º. Rodillero, negro listón, de 507kg. Otro muy alto de presentación. Caído el primer puyazo y eso que el picador rectificó. Caída y trasera la segunda vara. Se hizo presente el grito tan característico de Madrid: “Picador, que malo eres”. En la muleta el novillo más que embestir, pasaba por ahí. Como el que va a comprar el pan, sin decir nada. Silencio en el arrastre.

4º. Valenciano, castaño, de 530kg. Se pica por su cuenta en el primer puyazo, en el caballo que guarda la puerta, al que derriba. Lo pica trasero y caído el picador en la segunda vara, le tapa la salida. Embestidas muy cortas en la muleta. Silencio en el arrastre.

5º. Frío, castaño chorreado, de 497kg. De escasa presencia. Otro que se pica por su cuenta en el primer puyazo, derribando al caballo que guarda la puerta. Pica caído en el segundo puyazo. En la muleta, el novillo se fue a tablas desde un principio. No quiso saber nada de nadie. Ligeros pitos en el arrastre.

6º. Gordo, castaño chorreado, de 502kg. Se va largo en el capote. Empujó en la primera vara, que fue caída. Picotazo el segundo encuentro con el caballo. Embistió con nobleza en la muleta. Silencio en el arrastre.


Suerte de varas: Horrible toda la tarde. Los picadores son profesionales, por cobrar de manera profesional por lo que hacen, pero no demuestran ninguna afición.

Cuadrillas: Ni una sola lidia buena. Los novillos fueron por el ruedo a su antojo, sin nadie que pusiera orden. Por momentos, daba la sensación de que estábamos asistiendo a una capea.

Presidente: D. Javier Cano Seijo. Sin complicaciones en todo el festejo.


Tulio Salguero, de blanco y plata. Volvía a Madrid, la plaza que le dio vida el año pasado, ya que dijo que si no cortaba oreja en Madrid, se cortaba la coleta, y se llevó la oreja. En esta tarde no hizo ninguna promesa de ese tipo. Menos mal. En su primer novillo se le vio muy desconfiado debido a lo mucho que molestaba el viento y a la brusquedad en las embestidas del animal. En un descuido se clavó una banderilla al intentar apartarla del sitio en el que estaba toreando. Mató de una estocada trasera y desprendida después de un pinchazo. El segundo de su lote no recibió el trato necesario por parte de su cuadrilla: los picadores le dieron en exceso en un mal sitio y la lidia que recibió fue horrible. Por esa razón, el novillo llegó embistiendo muy corto en la muleta, sin ofrecer ninguna posibilidad de lucimiento. Se puso pesado el novillero, que alargó su faena en exceso. Mató de estocada desprendida. Resultó silenciado en sus dos actuaciones.

Álvaro García, de azul eléctrico y oro. Venía con mucha confianza después de encerrarse en San Sebastián de los Reyes, donde había salido a hombros. Pero una plaza de esa categoría no debería ser referencia para los aficionados. Quedó mas que demostrado en sus dos novillos. En su primer turno le cayó en suerte un novillo que embistió con genio, quedándose corto y revolviéndose. Él estuvo desconfiado debido al vendaval que soplaba en esos momentos en la plaza. Además no se puso en el sitio en ningún momento. Así es imposible. Mató trasero y caído. En su segundo turno sorteó un novillo rajado, al que no le dio ni un solo muletazo bueno y resultó excesivamente enganchado. Mató de media estocada al encuentro. Fue silenciado en sus dos turnos.

 

Daniel Menés, de verde esmeralda y oro. Venía de cortar una oreja el año pasado en esta plaza, de bastante poco peso, a decir verdad. El tercero de la tarde pasaba por la muleta, pero sin decir absolutamente nada. Muy sosas sus embestidas. Daniel tuvo ganas, pero de lo que es torear, muy poco. Mató de un bajonazo trasero después de un pinchazo. Resultó silenciado. El que cerraba la tarde fue el que más posibilidades ofreció de todo el envío. Dio alguna verónica buena en el recibo con el capote. En la muleta embistió con gran nobleza y recorrido. Muy bueno para el torero. El novillero no paró de correr. Alguien debe explicarle que para torear bien hay que ponerse en el sitio y quedarse quieto. Encima lo que dio fueron vulgares trapazos. Que pena de novillo desperdiciado. Mató de un infame bajonazo. Para colmo, dio una vuelta al ruedo por su cuenta, que fue protestada.

 

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