“Toro, toro, toro…”

 

Festejo del día 23/05/2017

Cuatro toros de Valdefresno y dos de los Hermanos Fraile Mazas, lidiados en quinto y sexto lugar. Aunque es preceptivo dar datos del comportamiento de la ganadería, no me saldría mucho de la realidad de los hechos si abrevio y digo que fue una autentica mansada, inválida y descastada, y aunque fueron devueltos al corral dos toros, el primero y el cuarto, los dos sobreros no se diferenciaron mucho de los del hierro titular. Vaya despropósito de ganaderías que está contratando el nuevo empresario. El primero fue devuelto a los corrales, se corrió turno y en su lugar apareció el cuarto. El cuarto un sobrero de Adelaida Rodríguez, también fue devuelto, y en su lugar se lidió el segundo sobrero, de la ganadería de Carriquiri.


Daniel Luque: De rioja y oro. Estocada desprendida y trasera. Silencio. Dos pinchazos, estocada caída, aviso y dos descabellos. Silencio

Jiménez Fortes: De celeste y azabache. Estocada, descabello, aviso y descabello. Silencio. Estocada baja y descabello. Silencio.

Juan Leal: De lila y oro. Media estocada, aviso y descabello. División de opiniones cuando saluda. Pinchazo sin soltar y estocada baja. Silencio.


Presidente: D. Jesús María Gómez Martín. No lo tuvo fácil D. Jesús, ya en el primero de la tarde comenzó dudando sobre su devolución, en premonición de lo que vendría después. También envió a los corrales al cuarto, por inválido, como toda la corrida, pero como los demás aguantaron en pie, esa fue su salvación. Pero nadie se hubiera extrañado si llega a echar toda la corrida para atrás, pero no lo hizo. A estos empresarios hay que darles un escarmiento serio y los únicos que tiene fuerza es la autoridad, una vez comprobado que los aficionados son tratados como la lacra de la fiesta.

Suerte de varas:

1º Pelotillo. 548 Kg. Negro. Recibió dos picotazos y a pesar de esto blandeó y se defendió en la muleta.

2º Cigarro. 521 Kg. Negro. Tampoco fue castigado, su entrada al caballo sirvió para levantar las airadas protestas de los aficionados. Inválido, descastado.

3º Pomposico II. 526 Kg: Negro. En la primera vara empujó con un pitón, no fue castigado y perdió las manos. La segunda entrada al caballo fue un trámite.

4º Perseguido. 554 Kg. Colorado anteado. El montado tuvo que salir a los medios para intentar castigarlo, ya que el toro se emplazó en esos terrenos. En la segunda vara el burel se defendió mostrando la mansedumbre que llevaba dentro.

5º Yegüero. 510 Kg. Negro. .De Fraile Mazas. El picador no tuvo fortuna, el toro a pesar de ser un inválido casi derriba al montado El toro salió de la pelea sin castigar. En la segunda vara recibió un picotazo. Manso, descastado e inválido.

6º.Cantanero. 565 Kg: Negro bragado. En la primera vara se arrancó de largo y salió despavorido al sentir el hierro. En la segunda entrada le costó acudir al montado y cuando lo hizo el piquero, a pesar de agarrarse trasero, el burel empujó metiendo los riñones. Manso blando y descastado.

Cuadrillas y otros: En tarde de calor, se celebró el duodécimo festejo del ciclo isidril, donde el coso venteño registró tres cuartos de su aforo. Una vez finalizado el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del atentado terrorista perpetrado en Manchester. Las banderas de la plaza de Las Ventas ondeaban a media asta. En la brega destacó en el segundo de la tarde, Cándido Ruiz. Con los palitroques destacaron Juan Contreras, en el primero y Juan Caricol en el cuarto. Sin embargo en el quinto la cuadrilla de Fortes montó el sainete en esta suerte.


A la caída del quinto y del sexto toro, parte de los tendidos manifestaban su disconformidad, a través de la frase, Toro, toro, toro…….. En estos espectáculos la verdad es muy subjetiva y todo aquel que paga su entrada tiene la facultad de pensar que “su verdad” vale más que las de las demás. Pero ayer como no había figuritas, este hecho dio pie a que no existieran enfrentamientos por defender esa verdad subjetiva que cada uno posee. Por este motivo fue un buen momento para que toda la plaza hubiera unificado criterios en la lucha a través de la protesta, para intentar conseguir que por chiqueros salgan animales que vuelvan a emocionar a los espectadores.

La ocasión lo merecía ya que el ganado que trajo de la dehesa la familia Fraile, creo que debería haber ido al matadero, y seguramente le hubieran puesto trabas. Vaya corrida que lidió el ganadero salmantino, y que no tuvo ningún rubor en adquirir el nuevo empresario de las Ventas, que va camino de superar a todos los anteriores gestores, en la mala calidad ofrecida hasta la fecha. El empresario continúa vendiendo humo y los que asisten al coso respirando el hedor que emana de sus despachos.

Los toreros no tuvieron oportunidad de lucir sus ansiadas esperanzas de triunfo, pero tampoco era el momento de jugársela a la ruleta rusa, como lo hizo Juan Leal en el tercero, un manso y descastado animal, que el torero quiso bordar delante de su enemigo, el extremismo del arrojo innecesario. Su valentía pecó de excentricidad, ya que hasta para ser valiente hay que saber aprovechar la oportunidad, y lo de ayer fue casi una falta de respeto a los aficionados. Ya que el ganado lo único que mereció fue una faena de aliño antes de transportarlos a mejor vida. En el sexto el torero francés intentó repetir la misma faena y el público le protestó su osadía diciéndole con su protestas, si deseas jugártela, allá tu, pero a nosotros no nos hagas participes de esta irresponsabilidad.

Daniel Luque tuvo que bailar con la más fea, en cuanto al ganado se refiere. Le tocó limpiar de los corrales los dos sobrero, al serle devueltos los dos toros de su lote. Pero tampoco los sobreros encandilaron el festejo. Se nota que el empresario lo que compra lo hace a conciencia, y visto el resultado, no creo que sea lo más granado de la dehesas. Vergonzoso fue lo que salió por chiqueros. En su primero bis, se le coló al primer muletazo, después de sacarlo a los medios, y al tercero el burel perdió las manos. El animal comenzó a defenderse y parándose en la mitad de la suerte, y el torero sevillano tuvo que tragarse varios parones mostrando, en la parte que le correspondía, una vergüenza torera, algo tan escaso hoy en este mundillo. Su segundo visto lo que mostró, durante la lidia, el torero estuvo dispuesto pero esa disposición no le bastó para templar las acometidas de su enemigo, ya que en casi todos los muletazos le punteaba la pañosa. Al prolongar la faena, tanto el toro como el torero entraron en el camino de la vulgaridad, haciendo interminable esta tarde de mansos, inválidos y descastados animales.

Jiménez Fortes fue más comedido en su labor a pesar recibir a su primer enemigo de rodillas y recetarle unos naturales, de los cuales en dos de ellos consiguió lucirse tirando de su enemigo con temple. Pero el toro debido a sus escasas fuerzas no se entregó en la pelea y en cuanto que el torero le bajaba la mano trataba de rendir cuentas perdiendo las manos. A pesar de esto y debido a su disposición, el torero consiguió algún muletazo de calidad, pero no fue suficiente para romper el rumbo que había tomado la tarde. En su segundo y ante un animal de las mismas condiciones, se repitió la misma historia, el torero lo intentó, tanto en redondos como al natural, pero en cuanto intentaba someterlo el animal perdía la verticalidad. Una pena torero.

 

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