El tercio de varas de la feria

Festejo del día 31/05/2017.

Con tiempo agradable, aunque con viento molesto para los toreros y lleno de “no hay billetes”, se jugó una corrida de toros de Victoriano del Río, procedencia Domecq y Díez. Bien aunque desigualmente presentados, mansos en líneas generales aunque con mucha clase y nobleza.


Miguel Ángel Perera, de gris plomo y oro. Estocada trasera, atravesada y tendida saliéndose de la suerte, aviso, silencio. Estocada desprendida, oreja.

López Simón, de grana y oro. Estocada trasera y desprendida, ovación. Dos pinchazos, media estocada tendida y cuatro descabellos, aviso, pitos.

Roca Rey, de corinto y oro. Buena estocada, aviso, oreja. Estocada y tres descabellos, aviso, silencio.


Presidente: D. Gonzalo Julián de Villa Parro. Mal toda la tarde al cambiar el tercio de todos los toros sin estar picados.

Suerte de varas: Se picó poco y mal. A excepción del quinto, donde pudimos disfrutar del mejor tercio de varas de la feria hasta el momento. Dicho tercio fue ejecutado por Tito Sandoval, quien fue obligado a saludar mientras abandonaba el ruedo tras tan emocionante primer tercio.

Cuadrillas: Destacaron en la lidia Curro Javier y Javier Ambel, ambos de la cuadrilla de Perera.

Otros: Asistió a la corrida S.M. el Rey Emérito Don Juan Carlos, que recibió el brindis de López Simón y Roca Rey en sus respectivos primeros toros.


Como la mayoría de tardes hasta el momento —y va a seguir así hasta la semana que viene— salieron animales con mucha nobleza, humillando y sin crear muchos problemas. Aunque faltos de esa bravura, casta y fiereza que tanto nos gusta a los aficionados. También cabe destacar que casi todos los toros acabaron rajándose. Recibió Perera a su primero con verónicas a pies juntos. Nada destacables, por cierto. Peleó con la cara alta en el primer puyazo y en un picotazo se tradujo el segundo. En banderillas lo lidió de manera extraordinaria Curro Javier, está tremendo con el capote. En la muleta el toro se arrancaba de largo y tenía mucha nobleza, aunque con el defecto de salir de cada muletazo con la cara alta. A Perera le costó mucho acoplarse a su embestida y no se puso en el sitio en ningún momento. Los mejores momentos llegaron por el pitón izquierdo. Se rajó descaradamente el toro al final y lo mató de una estocada arriba aunque saliéndose mucho de la suerte. Sonó un aviso y fue silenciado.

A su segundo a penas le dio en el caballo. En banderillas lo lidió de forma sublime Javier Ambel. ¡Menuda cuadrilla que tiene Miguel Ángel! En la muleta el toro humillaba y embestía largo. Perera realizó un toreo muy perfilero y ventajista. No dejó prácticamente nada para el recuerdo y el toro primeramente se aburrió —como nos pasó a muchos de los presentes— y finalmente se rajó. Mató de una estocada desprendida y cortó una oreja, que a muchos nos pareció excesiva. El toro recibió una ovación en el arrastre. Tras este toro me pregunto donde se ha quedado ese Perera que reventaba los toros por abajo, creo que ha desaparecido.

López Simón empezó su labor al segundo de la tarde por verónicas un tanto vulgares. En el caballo recibió dos picotazos y perdió las manos en repetidas ocasiones. En la muleta el torero se relajó en varios momentos ante unas embestidas largas y humilladas. No logró mandar en ningún momento y, además, resultó muy enganchado, por lo que empeoró las condiciones del animal. Otro que se le va sin torear en esta feria, y ya van… Mató de una estocada trasera y desprendida. Saludó una ovación. En el quinto pudimos disfrutar de una gran suerte de varas. ¡Por fin! Acudió al relance en el primer puyazo, que en un principio cayó caído, pero inmediatamente rectificó el picador, que lo picó en la misma yema y fue derribado. En la segunda vara volvió a acudir al relance y el puyazo, esta vez si, cayó en toda la yema a la primera. El toro empujó metiendo los riñones y el picador le apretó. La plaza en pie. ¡Que emoción! ¡Que momento! Nos robaron a la afición una tercera entrada al jaco, una pena. Al abandonar Tito la plaza tuvo que saludar una rotundísima ovación. De los mejores momentos de la feria, sin duda.

El toro galopaba en banderillas, todo pintaba bien. En la muleta el toro tuvo cuatro o cinco tandas para reventar Madrid, embestía despacio, largo y humillando. En esta ocasión, el torero no le dio ni uno y además llevo al animal más rápido de lo que embestía. Así es imposible triunfar. Para colmo se puso pesado con el toro ya venido a menos. Pinchó dos veces y mató de una estocada tendida. El toro recibió una gran ovación en el arrastre y el torero pitos. Normal, este era de lío, y gordo.

Cerraba el cartel Roca Rey, que no puso orden en la lidia a su primero, que se picó las dos veces en el caballo que guarda la puerta. En banderillas el toro recorrió toda la plaza a su antojo. ¡Vaya capea que nos habían montado en un momento! El la muleta el toro fue un manso de libro y Andrés le hizo la faena donde el toro quería, en toriles. Faltó rotundidad en la faena, que la acabó montándose encima del toro. Mató de una estocada en buen sitio y paseó una oreja entre las lógicas protestas del público. Con el que cerraba la tarde se vivió un primer tercio desastroso. El picador tuvo que escuchar cuatro veces “Picador, que malo eres”. En la muleta vació todo por fuera y no se puso en el sitio. Ni uno solo bueno le dio al toro que se vino pronto abajo, al igual que toda la corrida. Mató de una buena estocada y dos descabellos.

 

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