Tertulia con Miguel Martín y Roberto Martín “Jarocho”, toreros de plata

El pasado jueves 30 de noviembre se celebró la tercera y última tertulia de este año del ciclo invernal de la Asociación El Toro de Madrid. En esta ocasión los invitados fueron los toreros de plata, Miguel Martín y Roberto Martín “Jarocho”.

En primer lugar nuestro presidente, Roberto García Yuste, dio la bienvenida a todos los asistentes y dio paso a la directiva de la asociación, Rosa María Heras, en el que realizó una detallada presentación de la trayectoria profesional de los invitados.

Tomó la palabra en primer lugar Roberto Martín “Jarocho”, nació hace 37 años y contó que su afición le vino al toro ya que su padre quiso ser torero. Su infancia la pasó en Alcalá de Henares donde venía con su padre a Las Ventas casi todos los domingos. Con 11 años se trasladaron a Huerta del Rey en la provincia de Burgos y allí empezó a jugar al toro. Tras una becerrada en el pueblo, donde fue su debut en público y con 13 años se apuntó a la Escuela Taurina de Aranda de Duero. Decidió tras unos años marcharse a Salamanca en el que coincidió con varios toreros, entre ellos Iván Fandiño. El marcharse a Salamanca le sirvió mucho para poder tentar y poder torear novilladas sin caballos debutando en 1999. En el 2001 y tras un número importante de novilladas se presentó en Madrid cortando una oreja y en 2003 tomó la alternativa en Burgos, con Joselito como padrino y El Juli como testigo.

Después de tres años de matador de toros decidió dar el paso para hacerse banderillero. En los primeros años de banderillero fue con Morenito de Aranda, después 7 temporadas con Iván Fandiño, 2 temporadas con Joselito Adame y ahora lleva 3 temporadas con Juan del Álamo, además de muchas tardes sueltas en Madrid.

Miguel Martín nació hace 44 años y natural de Cardiel de los Montes (Toledo). Su afición al toro le vino por su padre, ya que conocía y tenía mucho trato con Carlos Barroso y Gregorio Sánchez. Ambos le aconsejaron apuntarse a la Escuela Taurina de Madrid con 12 años. En la escuela estuvo 5 años, en el que tuvo un maestro que fue Joselito de la Cal, que le marcó mucho. Debutó en Villalba y ese mismo año ya toreó en Madrid. Tras 5 años de novillero toreó 126 novilladas y ya fue el paso de la alternativa. En 1995 tomó la alternativa en Toledo de manos de El Cordobés y Pedrito de Portugal como testigo, y pasados unos meses la confirmó en Madrid con una corrida del Cura de Vaverde.

Unos meses más tarde consiguió abrir la Puerta Grande de Madrid con una corrida de Joao Moura. En 2002 por la falta de contratos perdió ilusión y decidió retirarse, y se fue con su padre a la construcción durante 6 años. En el 2008 se metió a banderillero yendo a las órdenes de Miguel Abellán. Para él ha sido una de las decisiones más acertadas que ha tenido en su vida, el hacerse banderillero.

Se pasó al turno de preguntas y tertulia por parte de los asistentes, la primera pregunta fue sobre la dificultad y preferencia de los dos toreros que tienen sobre el capote y las banderillas.

Roberto Martín “Jarocho”: “Yo me siento más a gusto con el capote, mejor o peor tengo más facilidad que con las banderillas. Es cierto que estoy intentando imprimirle pureza, que los toros se me vengan al medio, que no es fácil. Hoy en día el manejo de los toros en las ganaderías influye en las banderillas porque nos cortan bastante. Lo que busco es tener pureza con las banderillas. La brega es fundamental, para que el torero vea el comportamiento del toro. Intentamos desarrollar las virtudes del toro, y una vez vistas esas virtudes y cuando el toro es bueno, para mí el mejor capotazo es el que no se da”.

Miguel Martín: “Las dos cosas son bonitas, tanto cuando la lidia como las banderillas y cuando se hace bien te sientes satisfecho. Por encima de todo esta la eficacia de la lidia, que este organizada. También es importante conocer y adaptarnos al torero con el que vamos”.

La siguiente fue sobre las actuaciones que han tenido en Madrid a lo largo de la temporada.

Miguel Martín: “Madrid a todos nos quita el sueño, yo este año recuerdo por ejemplo un toro de El Ventorrillo, yendo con Dávila Miura, con ese toro me sentí a gusto lidiándole y en banderillas un toro con Luís David Adame en la feria de Otoño, pero lo más importante es la regularidad durante toda la temporada”.

Roberto Martín “Jarocho”: “Este año ha sido 10 tardes y tengo grandes recuerdos. Tengo un buen recuerdo del Domingo de Ramos con la corrida de Victorino Martín, que iba con Iván Fandiño (que en paz descanse) y también tengo tardes para olvidar como por ejemplo con un sobrero de El Montecillo en San Isidro, el toro no veía bien y pasamos un mal rato”.

Otra cuestión fue sobre la gran belleza y emoción que es el par de banderillas de poder a poder, y porque no lo vemos tan a menudo en la actualidad.

Roberto Martín “Jarocho”: “A mí me encanta que se me vengan los toros, prefiero que se me vengan que cuartear y que se paren, lo que pasa que hay a veces que se vienen muy rápido (risas). Entonces hay que tener ese equilibrio y estudiar un poco la velocidad y cuando uno tiene que empezar a cuartear, pero no es fácil”.

Miguel Martín: “Desde hace 5 o 6 años y no se si será por el manejo, pero los toros cortan mucho, arrancan bien pero luego cortan mucho las distancias”.

También se preguntó a los toreros, sobre como fue la decisión de hacerse banderilleros y el porque no tuvieron más éxito como matadores teniendo buen cartel como novilleros.

Roberto Martín “Jarocho”: “Aquí no hay nada hecho, esta profesión es una cura de humildad constante, puedes un año estar arriba y otro estar abajo”.

Miguel Martín: “A mí me costo mucho dar el paso de ser banderillero, le di mil vueltas, pero es la mejor decisión que he tomado en mi vida. Con respecto al tema de los novilleros, desde la experiencia que tengo ahora creo que a los novilleros es muy importante que tengan gente al lado que aporten y no se equivoquen. Nos hace falta a veces gente que nos ponga los pies en la tierra y que te sepa guiar”.

Una pregunta muy interesante fue sobre la dificultad de banderillear toros de distintos encastes, y por ejemplo como es el banderillear a un toro de Cuadri o Miura.

Roberto Martín “Jarocho”: “Si influye mucho el tema de los encastes para poner banderillas. Para mí personalmente hay alguna ganadería de encaste Domecq que son muy difíciles como por ejemplo Garcigrande, Montalvo o Victoriano del Río. El toro de Cuadri por ejemplo te espera mucho y claro nos tenemos que meter en su terreno, y en su terreno corta, y muchas veces no nos deja ni meter los brazos. Me gusta por ejemplo banderillear toros de Victorino o Adolfo, tal vez he tenido suerte y me gusta ese encaste. El toro de Miura por ejemplo viene con la cara por arriba y corta mucho, pero no es de los peores para banderillear”.

Miguel Martín: “Estoy de acuerdo con lo que ha dicho Roberto, de Miura por ejemplo he banderilleado dos o tres toros y por lo que he visto, el toro de Miura, como salgas antes que él te lo pone muy difícil. Hay que esperar a que el toro se venga un poco y avance. De todas maneras el bueno de cualquier ganadería es bueno y el malo, es malo”.

Una curiosidad fue sobre algo que vemos mucho en Madrid, que es durante la lidia ver a los banderilleros levantar las manos con el capote a toros que están justos de fuerzas.

Roberto Martín “Jarocho”: “Hay toros que ves con cierta condición e intentas ayudarle, aunque también hay veces que tiramos a los toros, muchas, por lo menos lo que nos dice la empresa que lo hacemos muchas veces (risas). Sabemos mucho lo que se juegan los toreros y hay toros que sabemos que no van a tener faena, cuando levantamos las manos es porque creemos que el toro puede ser bueno”.

Otra reflexión y que ha sido polémica durante los últimos tiempos en Madrid es sobre la reducción de la pendiente del ruedo de Madrid, si les influye y si han notado el cambio.

Roberto Martín “Jarocho”: “Se ha reducido mucho, del tercio para dentro se dejaban caer mucho los toros, pero a la hora de banderillear lo hemos notado menos. Los que más lo notan son los matadores ya que al pararlos con el capote venían vencidos para dentro”.

Miguel Martín: “A mí personalmente me gusta más ahora, para banderillear antes el toro estaba más abajo y era más cómodo para nosotros, pero para la lidia en general antes apretaban mucho”.

Un tema delicado y emotivo fue si afecta psicológicamente y como es el volver a torear tras ver la muerte de un torero. “Jarocho” desgraciadamente presenció la muerte de Víctor Barrio en Teruel y en este año iba a las ordenes de Iván Fandiño cuando perdió la vida en Francia.

Roberto Martín “Jarocho”: “Son accidentes, cosas muy duras, con Víctor Barrio y con Iván compartí muchos años y momentos. La tarde de Teruel fue dramática lo que vivimos en la enfermería. Volver a torear me costo, no estaba preparado para torear pero poco a poco me di cuenta que la realidad del toreo. Lo de Iván, nunca pensamos que pasara lo que paso, y uno tiene que aprender a vivir con esas cosas y con esa dureza. El volver a torear es la mejor medicina, pero me cuesta mucho salir de casa y despedirme de mi mujer y mis hijos, porque con todo esto he aprendido que no puedo volver”.
Añadió estas palabras emotivas sobre Fandiño: “La carrera de Iván es para enmarcar, alcanzo metas muy altas, toreó en todas las ferias de Europa y América, su apoderado Néstor García y él fueron independientes y fueron en contra de un sistema. En Madrid dio tardes muy buenas como torero, llenó la plaza a finales de marzo con diferentes ganaderías con una temporada de 70 corridas firmadas, estoy seguro que ningún torero y ninguna figura del toreo lo va a volver a repetir”.

Otra pregunta fue sobre si los matadores no dejan lucir a sus cuadrillas y se puso como ejemplo la cuadrilla de hace años de Javier Castaño.

Miguel Martín: “Por ejemplo lo de Javier Castaño, pienso que fue un poco por él, que busco unos toreros de plata para formar una cuadrilla para calentar a la gente. El día que dieron la vuelta al ruedo en Madrid se vieron cosas muy importantes ese día, incluso el picador también estuvo muy bien”.

Roberto Martín “Jarocho”: “Los matadores siempre dicen de hacer las cosas bien, haciendo un buena lidia y banderillear bien. Cuando se hace todo bien y no se busca el aplauso fácil por lo menos a mí nunca me han dicho nada”.

A colación de esto también se preguntó su opinión sobre que algunos recortadores, se hagan banderilleros sin haber intentado ser novilleros o toreros.

Miguel Martín: “Desde que era pequeño siempre había visto a banderilleros, que habían sido antes o matadores o novilleros y por circunstancias habían terminado de banderilleros pero ya con una profesión por detrás. A mí particularmente, salvo por ejemplo Jesús Arruga, que es uno de los grandes, hay gente que se hace banderillero del tirón y a mí particularmente no me gusta, el tiempo pone a cada uno en su sitio”.

Una de las últimas preguntas fue sobre los “tuneleros” y si se puede vivir ahora mismo siendo banderillero.
Roberto Martín “Jarocho”: “Aquí nos conocemos todos, sabemos como va uno y como va otro. Sabemos que matador paga y quien no paga”.
Miguel Martín: “Yo que he estado en la construcción puedo asegurar que se vive mejor”.

Pasadas dos horas terminó esta interesante tertulia, en el que pudimos escuchar y aprender de dos de los mejores toreros de plata de la actualidad. Muchas gracias y suerte.

El ciclo de tertulias invernales se reanudarán a mediados del mes de enero del 2018.

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