Por delante y por detrás

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Por delante y por detrás

  • ¬RAFAELILLO: de tabaco y oro. Tres pinchazos y media estocada. Aviso (silencio). En el cuarto, media estocada tendida (silencio).
  • DIEGO URDIALES: de turquesa y oro. Media estocada delantera y tres descabellos. Aviso (silencio). En el quinto, estocada (silencio).
  • MATÍAS TEJELA: de rosa palo y oro viejo. Dos metisacas, bajonazo y descabello. Aviso (saludos). En el sexto, estocada desprendida (silencio).

Feria de Aniversario A causa del enfangado ruedo la corrida empezó diez minutos tarde. Era otro “cansino día” más de lluvia, ya frecuente en esta refrescada primavera. No hubo lona previa que protegiera el ruedo, ni se quiso hacer uso de ella, en fin, son cosas que ocurren cuando no es un cartel de expectación y no se ha recaudado mucho en taquilla al tratarse de una corrida fuera de abono. Quizá se lamentasen algunos, vimos un buen TORO de los bayones.

Sale un “justito de trapío” por chiqueros, pequeño y bajo, que tiene clase metiendo la cara pero lleva las patas arrastras. En varas, sólo recibe picotazos y sale airoso. José Mora se desmontera por sus dos buenos pares de banderillas. Rafaelillo le enseña la muleta y el toro se viene arriba, un carácter propio de “los atanasios”. Tiene tranco y repite, pero el diestro le propina una tanda como si fuese la última. Lo fue.

El segundo del festejo consistió en una “raspa con cuernos”, sin ninguna clase de remate para la plaza de toros de Madrid, característica necesaria y totalmente suficiente para rechazarlo en el reconocimiento de la mañana. Ahora bien, le someten a un puyazo y se declara como inválido. Trinidad enseña el pañuelo verde y el toro se va como vino. Se corre turno y sale el quinto de la tarde como segundo bis. Su cuajo tampoco es excesivo, olisquea y sale suelto. Va al picador de puerta, que curiosamente ni enebra, pero dicho queda y esto vale para cambiar el tercio. Deben saber que, aunque un toro sea un manso pregonado, ¡Dios santo!, soñé defender que la suerte de varas en la monumental no era un sólo picotazo ¿Por qué no nos dejan ver el comportamiento del toro? ¿Porque ya era un inválido de por sí? Ahí lo dejo, porque es vergonzoso. Aunque estuviera bien asentado, el riojano Urdiales le dio todos por alto en los medios, contra querencia del toro que a la postre reconocería. Su comportamiento noblote y distraído no dieron más de sí.

“Garlitero” sacó la vieja clase de Los Bayones. Tejela lo lancea con gusto a la verónica. El picador lo coge delantero en sus dos encuentros: el animal recibe pero no propina. Entre tanto, Matías hace un quite “al dente” por chicuelinas. Ha venido con ganas y lo plasma con una buena tanda con gusto y arte, en el sitio y con poder. Da un natural largo, de ésos de los que decimos “que se ha parado el tiempo”, de escándalo, pero sólo uno. Intenta el toreo en redondo, ha traído pies y eso se palpa en el tendido. Todo ello es un ritual que no culmina con una digna muerte, el bribón se tira dos veces a los bajos. Toro de más faena por la izquierda, que se va con las orejas puestas. Una pena. Al igual que tener que oír voces susurrantes preguntándose quién es el diestro que ha toreado.

Feria de Aniversario Al cuarto le tapa la delantera, es un auténtico choto con agujas ¿Dónde se han quedado los toros con cuajo, dícese con culata, con riñones que romaneen en el caballo? Así ocurre que cuando la puya no hace más que saludar, el toro se cae y claro el segundo encuentro es inexistente. Al igual que todo el encierro, es un toro que no pelea en banderillas, se deja dar, nunca demostrando ni ahínco ni coraje. Sale despedido en la muleta y Rafaelillo (la verdad del toreo, como algunos pensaron) no está, aunque tampoco hay toro. Pases, pases y pases sin ningún concepto ni envergadura.

Tejela apuesta por el toro del triunfo pese al trofeo perdido; pero no es todo oro lo que reluce. El badanudo quinto es el sobrero de Fraile Mazas, más playerito, tiene ganas de saltarse la barrera y cómo barbea. Quizá esté más en el tipo, pero es muy basto para este encaste, aún con el pelo de invierno. Desde la salida, pega relances por alto de inválido, es un acarnerado sin fuerzas. Le pican las dos veces en el rincón de la paletilla. Poco que decir porque no hubo empleo en la tela y Urdiales lo trató a media altura para que no se desvaneciera.

Creo que sin responder al puyazo que le dieron en el rincón, el sexto de la tarde se cayó también, otro inválido que es sustituido por un sobrero de Valdefresno. Es un gato con muchos bigotes. No tiene cuajo y se limita a saltar en la capa. Le pican en toriles y enseguida cambian el tercio. No hay más que decir porque Matías no aportó mucho más. ¿Lo mejor de la tarde? Un buen toro para la muleta de Los Bayones y un torero que lo supo componer. Lástima que fallara con la muerte suprema ¿Lo peor? En esencia, que al ruedo venteño, tienen que salir TOROS, toros poderosos no sólo por delante sino también por detrás, con pitones y con culata, en definitiva, lo que se conoce como el auténtico toro rematado, aunque ya se sabe que éstos hay que pagarlos...Que cada cual se dé por aludido.

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