Tarde gris para el cierre de una temporada gris

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  • IVAN VICENTE. De rojo y oro, en la suerte natural pinchazo sin soltar la espada y estocada caída. PALMAS saliendo a saludar. En la suerte natural estocada soltando la muleta. PALMAS.
  • ALEJANDRO AMAYA. De rosa y oro, en la suerte natural estocada tendida y trasera soltando la muleta y dos descabellos. BRONCA. En la suerte natural metisaca, estocada trasera y tendida y tres descabellos. BRONCA.
  • JAVIER JIMENEZ. De verde botella y oro, en la suerte natural estocada caída y cinco descabellos. PALMAS (se sigue aplaudiendo sin conocimiento). En la suerte natural media estocada trasera y descabello. SILENCIO.


Toros día 12 octubre 2015 IVÁN VICENTE después de cortar una oreja el día 9 de agosto volvía a Madrid. En su primero, por la escasez de fuerzas del burel poco pudo hacer. Intentó dar algún pase suelto pero aquello carecía de la emoción necesaria para generar interés. En cuanto al cuarto (que debió ser mandado a corrales), menos todavía, por lo que su paso por las Ventas no quedará para el recuerdo. ALEJANDRO AMAYA. Llevaba desde el 2010 sin pisar nuestro coso venteño y tres corridas en su haber este año. En su segundo, ya se le vio que no estaba y ni quería estar en Madrid. No quiso ver al geniudo segundo. Y… ¿en el quinto? En el quinto dio pena. Brindó el toro a sus paisanos y lo pasaportó. Así sin más. No se puede faltar así al aficionado que paga su entrada.¿Acaso no había otros toreros con más ganas para venir en su lugar?. Seguro que sí. JAVIER JIMÉNEZ. El más placeado de los tres y que se merecía otra oportunidad después de cortar una oreja 15 de agosto, fue el más dispuesto de la terna. Al manso encastado tercero le aguantó la embestida con valor pero no supo mandar en la misma. Quizá si le hubiera bajado la mano en la primera tanda habría podido corregir el molesto cabeceo con que llegaba al embroque. Las bernardinas finales fueron lo más emocionante por lo ajustadas y arriesgadas de su ejecución. En el que cerraba plaza y por ello la temporada venteña, lo mejor fue el inicio de faena con los pies quietos, el trincherazo y el remate final con el de pecho. Ahí se acabó la faena. Por lo menos agradecer el intentar agradar. ¡Que diferencia con el año pasado en el que público y aficionados puestos en pie despedían a â€œFusilito”, a éste en que los pocos que quedaban abroncaban a un matador indolente! Toros día 12 octubre 2015 Â¿Acaso un final de temporada no merecía un mejor epílogo? Si Martín Lorca ya había echado este año una corrida y una novillada que no habían dicho mucho ¿Por qué repite? La escalera de toros que ha salido por la puerta de chiqueros parecía más una limpieza de corrales que una corrida merecedora de pisar el albero de la que se dice la primera plaza del mundo. ¿Acaso en campo no han quedado ganaderías sin venir que probablemente hubieran despertado mayor interés? Seguro que sí. Por todo lo expuesto no extraña que al salir se oyera estas conversaciones: - “Los verdaderos antitaurinos los tenemos dentro. Con esto se echa al público de las plazas”, comentaba un aficionado apesadumbrado. - “A esto lo quedan cinco años”, replicaba el que bajaba la escalera a su derecha. - “Largo me lo fías”, decía quien venía por detrás. Por el bien de los que nos gusta este espectáculo llamado Corrida de Toros y no vivimos de ello, me gustaría y desearía que la temporada que viene no volviera a escuchar estos comentarios, pero mucho me temo que esto es mera utopía. El 2016 dirá. SALUD. 

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