El toreo es algo muy grande, como para dejarlo en manos de los taurinos.
Georges Clemenceau (1841-1929).
Permítaseme un pequeño comentario en estos principios del mes septiembre, inserto en las fechas donde más se acumulan fiestas patronales y por tanto festejos taurinos tanto en las calles, como en plazas. Otro día comentaré sobre mi devoción al toro por las calles de nuestros pueblos.
El desastre de temporada taurina ya se nos anunciaba a comienzos de la misma, Valencia y Sevilla presagiaban él hecatombe que se cernía sobre nuestra Feria de Madrid, mal llamada, bajo mi punto de vista, Feria de San Isidro. Pero lo de este verano ya ha rallado en la más absoluta irresponsabilidad de todos, y digo, todos los participantes de los elencos taurinos, porque lo que nos está faltando no es nada más y nada menos que EL TORO, y la ÉTICA que a este le debemos.
Criadores y ganaderos de lo que debería ser toros de lidia, supongo que por imposición de los primeros del escalafón y de las llamadas “figuras”, nos han presentado toros y novillos, eso sí con su guarismo correspondiente, pero faltos de CASTA. Seleccionar de “forma comercial”, tiene todas las trazas de condenar a ganaderos y criadores a ser abocados con el paso del tiempo al fracaso.
Abocados a rebuscar en esos encastes minoritarios en busca de la verdad del toro de lidia : CASTA, PODER Y FIEREZA, mientras que indagando, como en estos últimos veinte años, sobre la bravura, nobleza y no sé que inventos más, los ha llevado a esa “oveja” que a través de toda nuestra “piel de toro” nos vienen presentando para regocijo de “toreritos”, empresarios y público bullanguero, fácil y no educado en los principios y reglas taurómacos; con el beneplácito eso sí, de veterinarios y de las correspondientes autoridades, léase ayuntamientos, presidentes y delegados gubernativos de festejos taurinos.
Si tenemos que tragar con este medio toro (babosa) de hoy en día, por lo menos debemos aficionados y público en general que exigir el trapío correspondiente a la categoría de cada plaza y por supuesto no consentir bajo ningún concepto el terrible AFEITADO, la merma de un tótem como es el toro de lidia, de sus defensas. ¡Cuánto daño han hecho las dichosas fundas!, que recordare siempre, comenzó a implantar D. Ricardo Gallardo (Fuente Ymbro).
Decía el maestro Antonio Mejias Bienvenida, en el año 1952 “Observé que lo del afeitado le quitaba prestigio a las corridas y a los toreros. El desmochar -aunque fuera sólo un poco los cuernos- perjudica a la categoría que siempre debe tener un torero. Comprendí que tenían razón las opiniones de tantos en contra del afeitado (…) – No logré del todo ganar la batalla. Tampoco me atormento perderla. Lo que siempre lamentare es que quizás la perdió el prestigio de nuestra profesión y del toreo”.
Filiberto Mira – Antonio Bienvenida – Seix Barral – Barcelona – 1977
Para finalizar este pequeño comentario expresar mi desilusión por el cartel que nos ha presentado Plaza 1 para la próxima Feria de Otoño. Destacar las corridas de Alcurrucén y Vitorino Martin, el resto me parece relleno; desde la “encerrona” que le han preparado al triunfador novilleril de nuestra Feria de Madrid, Álvaro Serrano -a ver si no se tiene que ir a Nimes a tomar la alternativa, en vez de tomarla en suelo patrio-; el mano a mano con los Adolfos de Ferrera y Román -no hay más ganaderías ni lidiadores-; y la encrucijada del ganador este año de la Copa Chenel, el mexicano Héctor Gutiérrez y del aragonés Aaron Palacio, con el ¡Otra vez Morante!, por supuesto con el perritoro de D. Justo Hernández (Garcigrande).
Que difícil nos lo están poniendo a los aficionados y abonados de la Plaza de Las Ventas.
Francisco Javier Píriz Collado
Aficionado y miembro de la Asociación El Toro de Madrid,