DETALLES DEL FESTEJO
Plaza de Toros Las Ventas
Jueves 24 de julio. Se lidió una novillada de Guadaira, de procedencia Jandilla, en líneas generales correctos en presentación y serios de cara. Alguno le falto remate. Destacaron el corrido en cuarto lugar, a la postre fue el más completo, el segundo por su nobleza y el sexto que fue exigente y con recorrido. El 1º, 5º y 3 más deslucidos, este último el más blando. En encierro reflejó el carácter de la esta vacada que tiene un punto más de nervio que de su misma rama reflejando dos de sus virtudes la movilidad y la transmisión. El peso medio de la novillada según la tablilla mentirosa fue de 488 kg.
BRUNO ALOI, de purísima y oro: estocada. Un aviso (palmas). Estocada. Un aviso (una oreja).
EL MENE, de tabaco y oro: media estocada trasera perpendicular (vuelta al ruedo tras leve petición de oreja. Pinchazo y pinchazo hondo (silencio).
PEDRO LUIS, de azul añil y oro: pinchazo y estocada honda delantera y desprendida (ovación). Cuatro pinchazos y estocada trasera perpendicular. Un aviso (vuelta al ruedo).
Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román. Dentro de sus actuaciones competentes estuvo correcto, pero… se está convirtiendo en un fraude intolerable, y más en esta plaza, la ralentización del tiro de mulillas y las trácalas descaradas de los subalternos cuando sienten una leve petición... Debería sancionar a los mulilleros y al subalterno Ignacio Martín por conductas indignas de sus profesiones.
Tercio de varas. Destacó la actuación de Antonio Prieto en el cuarto novillo, picando detrás de la cruz. Los novillos se limitaron a cumplir en el caballo, sin entregarse, alguno saliendo sueltos y sin demostrar la bravura y codicia necesarias para lucir este tercio.
Cuadrillas: Destacó la profesionalidad y el saber estar pendiente de la lidia de Pascual Mellinas y la lidia de Jesús Mejías al cuarto de la tarde.
Otros. Noche calurosa con el clásico olor a fritanga y el desfile continuo de clientes gastronómicos por el tendido 7. Según los datos de la empresa, asistieron a la novillada 10.983 espectadores.
Bruno Aloi se alzó como vencedor del certamen de novilladas sin ser el que mejor toreo, pero si el único que sumó un trofeo, aunque fuera inmerecido. Sinceramente me sorprendió su inclusión en la final, pero es un joven torero con suerte, al menos en esta plaza. Y con esa varita mágica le toco el mejor novillo de la tarde, con el que no estuvo a la altura. Tiene suerte de contar en su cuadrilla con un subalterno como Ignacio Martín, vulgar y del montón. Pero que tuvo la picaresca sinvergonzonería de colocar el capote delante de la cara del novillo una vez muerto y de obcecarse con la puntilla, haciendo el paripé. Este hecho les vino fenomenal a los de siempre, los mulilleros peseteros, para ralentizar el arrastre y provocar que la leve petición durase más de lo debido y el presidente, blando en esta ocasión, sacara el moquero para premiar una labor injusta. ¡Profesionales como estos no deberían pisar el ruedo de la primera plaza del mundo!
En el primer novillo de la tarde, Bruno Aloi sí estuvo por encima a pesar de lo deslucido y reservón que era su oponente. No le importó el viento, para intentar torearle suavemente y sin enganchones. Con el cuarto, Lagartijero, serio y con fuerza que demostró en los primeros tercios, llegó a la muleta con mucho que torear. Bruno inició la faena por estatuarios para seguir dando pases en redondo y al natural sin decir nada. Debe reflexionar sobre que concepto del toreo busca, pues con esa mala colocación y poco ajuste, descargando constantemente la suerte y trazando los muletazos en línea recta no va a llegar muy lejos. Sin dar un muletazo y viéndose por debajo de la calidad del novillo, empezó el repertorio del toreo de pueblo, pases por la espalda, de rodillas y manoletinas. Se tiro a matar, perdió la herramienta y le concedieron el premio, en Madrid.
El Mene, es un torero que tiene algo diferente, está claro. Pero que no se confíe porque es muy frío, y las oportunidades van pasando... A su primero le recibió con bunas verónicas, con gusto y manos bajas. El novillo mostro codicia y recorrido y le puedo extraer una tanda decente al natural y un excepcional ayudado doblándose por bajo. Tiene un concepto muy hondo de bajar la mano y abrir el compás, pero le falta más ajuste, más ceñido, en ocasiones torea muy despegado, defecto que desde el tendido 7 se le recriminó, pero hizo caso omiso. Con el quinto, un manso y descastado, no tuvo opción alguna.
La sorpresa de la noche, el que mejor toreo, fue Pedro Luis. En su presentación en este coso, hacia escasos días, dejo buen sabor de boca, pues demostró un concepto te toreo clásico y hondo. Los aficionados venteños palpamos que este joven peruano bebe de la fuente de Morenito de Aranda, quién le ayuda, y quién tantas tardes y momentos ha dejado buen sabor de boca en esta plaza. En su primer ejemplar anduvo más nervioso y embarullado, pero aun así consiguió sacar algún natural con cierto sabor, sobre todo los que realizo a pies juntos Lo mejor de la tarde vino en el sexto novillo, de nombre Ocio, al que recibió a porta gayola. dónde el joven peruano se entregó en alma para torear con valor, con verdad, con la mano muy baja y con remates firmes soberbios. Estaba haciendo el toreo, es decir, asentado la planta, sin mover un ápice las zapatillas, enganchando al animal por delante y llevándolo toreado y templado hasta el final. Bien colocado, cargando la suerte y la pata adelante. Templo a un novillo que no era fácil y estuvo con mucha torería, con ese sabor añejo que tanto gusta en Las Ventas consiguiendo transmitir una ilusión a los aficionados. Pena de equivocarse en la suerte suprema, y lo hiciera en la contraria dónde menos ayudó el novillo. Mató mal, se esfumo la oreja y el certamen.
Así termino esta noche taurina, muy entretenida en Las Ventas, donde gracias a la divisa de Guadaira, pudimos ver un espectáculo en el que por momentos se vivió esa emoción que buscamos los aficionados. Una ganadería que siempre se debe tener en cuenta, pues normalmente su presentación es seria, con buenas caras y exigentes en la lidia. Los tres novilleros, cada uno con sus matices, aportaron para que la tarde fuese una de las mejores novilladas de lo que llevamos de temporada y la empresa, esta vez sí, ha sabido compensar a los actuantes anunciándolos en otoño. Una cita que esperamos con ilusión.
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