Agradable tarde de toros

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Agradable tarde de toros

  • FRASCUELO: oreja regalada y sin protestas por el cariño de la afición al veterano espada en su primero, segundo de la tarde. En el quinto silencio, por la misma razón anteriormente citada. No mató bien, pero estuvo breve.
  • ANDRÉS PALACIOS: oreja en el tercero, después de pinchazo y entera y en el quinto silencio, tras matar penosamente.
  • RAÚL VELASCO (CONFIRMACIÓN DE ALTERNATIVA): ovación merecida en su primero y vuelta al ruedo tras pasaportar a su segundo oponente de una gran estocada.

Día 7 agosto Los aficionados que acudimos a cada festejo en nuestra querida plaza de las Ventas, esperábamos con impaciencia a una nueva comparecencia de uno de los profesionales más queridos en este mundo complejo de los toros, D. Carlos Escolar “ FRASCUELO”. A menos de un mes para que este veterano cumpla 63 años, nos vemos en la obligación de no exigirle como a uno más del escalafón de los que pasan por el albero madrileño y conformarnos con algún destello de torería, que ya en su larga vida torera nos ha demostrado y expresar mi malestar hacia los medios taurinos por no hacer hincapié nunca de su sacrificada vida torera. Frascuelo debe ser un ejemplo de superación. Se le aplaudió efusiva y cariñosamente a Frascuelo después del paseíllo y tras ello comenzaría la corrida del primer Domingo de Agosto.

Ya en el ruedo el primer animal, el confirmante Raúl Velasco, le recibió rodilla en tierra, con nervios y acelerado, los pases resultaron deslucidos debido a los enganchones. El animal se empleó con verdad en el caballo y se lidiaría erróneamente al animal. La ejecución y la colocación de banderillas fue nefasta. Faena desigual, con altibajos, con inicio de faena artísticamente decente y algún detalle de torería. Velasco lo intentó pero, debido a su poco rodaje a pesar de su edad, no tuvo recursos para triunfar con este bravo toro.

En el último, que también le pertenecía, fue el que menos posibilidades tenía para que el diestro triunfara, realizó unos delantales bonitos, se le lidiaría con poca inteligencia, se le picó poco y el descastado animal se vino abajo completamente hasta quedarse totalmente parado, Velasco lo intentó con verdad y dignidad torera y mató bien. Viendo todo lo que pasa por las Ventas, este madrileño, afincado en Herencia, debe tener otra oportunidad por parte de la empresa para que vuelva a nuestra querida plaza.

En el primer toro perteneciente a Frascuelo, bondadoso y nada exigente, el torero no se luce con el capote y no pondría orden en el tercio de varas. El picador picó mal y “donde le salió de los cojones”. Frascuelo, muleta en mano, comenzó con doblones personalísimos y de sabor añejo. Un natural soberbio y un trincherazo casi cumbre, como nota positiva de la faena. El resto de su faena, pases y nada más que pases, mal colocado y “echando la pata atrás”, toda la faena jaleada por el público, pero realmente eran más las ganas que tenía la gente de ver torear que lo que vimos con nuestros ojos en el ruedo. Oreja regalada, protestada por nadie.

El cuarto toro fue masacrado por el picador, Frascuelo no lo quiso ni ver en ningún momento y cuando no dio mantazos, dio trapazos...Tras el arrastre de toro, se silenció la labor por respeto al torero.

Día 7 agosto Que se pudiera esperar que Andrés Palacios toreara bien, por descontado, pues los aficionados ya conocemos las virtudes de este torero albaceteño. Ya dio un toque de atención en el quite que le correspondía en el segundo toro, unas preciosas chicuelinas, rematadas con una soberbia media. A su primer toro, no lo toreó con el capote, como podíamos intuir los aficionados, a pesar de que tenía ante él un toro excelente. Tampoco le cogió el ritmo en las primeras series de la faena con la muleta, pero a mitad de ella realizó dos series de naturales sencillamente extraordinarias, echando la muleta al hocico del animal y llevándolo siempre toreado hasta atrás, con temple, mando y poder, todo ello con elegancia y hasta con arte. Una pena que no matara en el primer intento, pues habría cortado una oreja de verdad y no justita como así fue... El toro era para cortarle las dos orejas, indudablemente, en fin...

En el quinto, Palacios estuvo sin firmeza, sin verdad y con poco valor... Se desentendió del toro en varas y lo mantuvo demasiado tiempo bajo el peto. Con la muleta, Palacios estuvo ridículo y mató muy mal. A pesar de todo, tarde interesante... ¡¡Que la peor sea como ésta!!.

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