Carne de matadero

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Carne de matadero

  • Joselito Adame. De pistacho y oro, Estocada desprendida entrando como un cañón tras aviso. Silencio. Estocada habilidosa caída. Silencio
  • Pepe Moral. De verde y oro. Estocada contraria y tendida, aviso y 3 descabellos. Silencio. Estocada casi entera, tendida y atravesada. Silencio
  • Juan del Álamo. De blanco y oro. Estocada tendía y caída entrando haciendo la cruz. Oreja protestada. Metisaca y estocada caída. Aviso. Aplausos benevolentes.

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Toros día 8 mayo 2015 La corrida de ayer debía de haber ido directamente al matadero, pero tomó un camino equivocado. Al aficionado le quedará la duda si el ganadero la eligió con premeditación y alevosía. Visto lo que se cuece en los despachos, a nadie le hubiera sorprendido. En tiempos de los ganaderos románticos, un comportamiento de un ganado como el de ayer, era motivo suficiente para llevar a toda la camada al matadero. Hoy corren otros tiempos y el público que asistió a la llamada primera plaza del mundo salió medio satisfecho porque Juan del Álamo cortó una oreja. Una oreja muy devaluada, ya que el torero solo mostró predisposición, y eso no fue suficiente para tal premio, ya que salvo que citó de lejos a su enemigo, con ello terminó lo que el aficionado podía esperar de su toreo. Su muleta adoleció del temple necesario para someter al toro y como consecuencia los redondos de su primera serie fueron verdaderos trallazos que dañaban la vista de los aficionados presentes. Al natural su labor estuvo impregnada del embarullamiento que imprimía a su toreo, junto con una rapidez impropia de este arte, aprovechando en todo momento el viaje de su enemigo. Con lo expuesto si el presidente concedió la oreja, no cabe duda que los aficionados hemos perdió el norte de la exigencia. En el sexto de la tarde el torero salmantino se encontró con un enemigo que no fue castigado en los caballos y después de doblarse con él, volvió a llenar el albero con la vulgaridad de su muleta, dando una serie de redondos limitándose a acompañar el viaje al toro, a pesar de esto no saco ningún muletazo limpio. En un descuido el toro lo enganchó lanzándolo por los aires y después de algunas dudas volvió a la arena a rematar a su enemigo. A recuperarse torero.

Toros día 8 mayo 2015 Joselito Adame se encontró en su primero a un toro exigente que le planteó problemas debido a la peligrosidad de su comportamiento. A pesar de no ser el torero de arrojo como en otros tiempos, el torero mejicano estuvo muy digno, ya que su enemigo en cada cita del torero rebañaba buscando la presa que dejaba atrás. Después de consentirlo consiguió meterlo en la muleta y recetarle algunas series de redondos con dignidad torera. Su segundo también tuvo sus complicaciones, pero en esta ocasión el torero comenzó la faena con pases por alto en lugar de someterlo por bajo, ya que al animal le costaba humillar y se defendía con la cara alta. Esos detalles no se llegaron a entender en los tendidos, pero el maestro tendría sus motivos para actuar de esa manera. El toro asombró al público ya que tuvo una muerte brava.

Pepe Moral en su primero anduvo desconfiado, y era lógico, el torero se encontró con un manso que no se tragaba ningún muletazo por el pitón derecho, pero al echarse la muleta a la izquierda su enemigo le mostró su bondad por ese pitón, pero el torero siguió con la desconfianza que había mostrado anteriormente. Con ello consiguió una serie al natural pero sin continuidad y cuando se dio cuenta del pitón izquierdo ya era demasiado tarde y el toro se fue apagando como una cerilla. La faena se valoró debido a la dificultad de su enemigo, pero el toreo desplegado por el sevillano fue muy vulgar. Su segundo se limitó a acudir al engaño cuando lo requería el matador, pero la labor de éste no llegó a los tendidos, ya que se limitó a acompañar la embestida de su enemigo sin más historia que la pesadez de su faena.

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