Con la casta llego la emoción

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Con la casta llego la emoción

  • Daniel Martin: Blanco y oro. Estocada casi entera, el puntillero levanta al novillo, aviso, 5 descabellos, aviso. Cae “rodao” después de una lenta agonía. Silencio. En su segundo, estocada atravesada que vale. Oreja regalada.
  • Sergio Blanco: Azul y azabache. Metisaca trapacera y pinchazo saliéndose de la suerte. Se echa el novillo. Pitos. En el quinto pinchazo hondo saliéndose de la suerte y estocada trasera habilidosa. Silencio.
  • Gallo Chico: Lila y oro. Estocada delantera y atravesada. Saludos desde el tercio. En el sexto estocada atravesada. Se echa el novillo y lo levanta el puntillero. Al no acertar el matador con el descabello el presidente le envía los tres avisos. El animal se echa y el puntillero le cuesta despenarlo. Algún sector del público pierde los nervios y llama asesino al torero de plata. Pitos.

Día 9 de septiembre Se escucharon rumores por la plaza que se iba a celebrar en una localidad francesa una novillada con un encaste minoritario y los organizadores del festejo, al intentar conformar el cartel de novilleros habían contactado con veinte de ellos, siguiendo un orden estricto del escalafón. Al parecer, todos se habían negado a anunciarse con ese encaste. No poseo más datos para imprimirle a esta noticia más veracidad. Ajustándolo a lo visto ayer en las Ventas, a nadie le extraña que los novilleros de relieve huyan de estos encastes. Otro dato: Se divulgan noticias, en algunos casos sin confirmar, que muchos de ellos se niegan a torear novillos en puntas. Si lo matadores relumbrones lo hacen con asiduidad, sería una desconsideración hacia sus mayores, anunciarse con ganado con las defensas sin manipular. Por estos motivos hay que elogiar la disposición de los toreros que tuvieron la vergüenza de apuntarse con este encaste y en Las Ventas. Pero, como era de esperar, los novillos de Mauricio Soler Escobar les pidieron los documentos a los toreros y solo Andrés Jiménez, Gallo Chico, los presento. El coleta cordobés fue el único que mostro que quiere ser torero y puso todo su tesón en ello, muy distinto fue que lo consiguiera.

Al tercero de la tarde lo cito de lejos con la muleta y el novillo acudió a la cita demostrándole al torero que necesitaba una pañosa con mando y colocación, pero el torero desconocía estas reglas, poniendo solo la voluntad que le daba su valor. Al natural siguió mostrando su disposición y aguanto las embestidas de su enemigo con entereza. La nobleza del novillo le evito de una cornada al quedar al descubierto en un lance cuando intentaba el toreo al natural. El sexto novillo, el único bravucón de toda la corrida, acudía al engaño que le presentaba Gallo Chico con la cara alta y el torero no tuvo los recursos necesarios para bajarle la muleta y someterlo. Se durmió en los laureles a la hora de despenarlo, y recibió los tres avisos. Tuvo que retirarse a la tronera de toreros y dejar al novillo en el ruedo herido de muerte, para que el puntillero de su cuadrilla acabara con él. Fue una pena, torero.

Sin embargo, el único que toco pelo fue Daniel Martin. Ocurrió en el cuarto de la tarde. Como resumen a su labor diré que estuvo aseado dentro de su falta de oficio. Siendo algo mas critico, aportare que no se doblo con él, ya que el toro no recibió el castigo que necesitaba en el caballo, no ligo ninguna serie. Al quedar descolocado entre muletazos, tenía que rectificar terrenos, instalándose en el monopase, dejando dentro de su enemigo lo que este estaba dispuesto a ofrecerle si le hubiera toreado, pero el torero venia a esta plaza con un corto bagaje en el uso de la muleta, ya que año pasado toreo solo dos novilladas. En el primero de la tarde mostro muchas dudas en la cara de su enemigo y al igual que en el cuarto, mostro poco oficio. Cuando conseguía bajarle la mano y llevarlo toreado, el novillo metía la cabeza de lujo, pero eso se llama torear y es lo que muchos toreros del escalafón, incluso los figuras, no saben hacer, o no quieren, y no se lo vamos a exigir a un chaval que ha tenido la honradez de anunciarse con este ganado. Sería injusto. Tampoco debemos engañarle.

Día 9 de septiembre El primero de Sergio Blanco, segundo de la tarde, cuando apareció en el ruedo le costaba tragarse los capotazos, pero el novillo lo único que hizo con su comportamiento fue descubrir a los malos toreros que el novillero llevaba en su cuadrilla. La lidia que le dieron fue un desastre. Con la muleta el torero tampoco mostro confianza en sus acciones. No se acoplo en ningún momento a su enemigo y en lugar de rematar los muletazos por abajo lo hacía por arriba. Este novillo necesito un torero que hubiera querido cortarle las orejas. En su segundo de su lote, corrido en quinto lugar, Sergio Blanco no supo qué carta jugar. Desbordado por su enemigo, en un momento de la faena lo desarmo, quedando el torero a merced del novillo. La casta noble que mostro el animal le perdono la cornada. En una palabra, no pudo con él.

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