¿De donde vienes? De los toros...

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18 agosto 2013 | Escrito por Roberto García Yuste | Fotografías de Constante

Novillada con picadores. Se lidiaron cuatro novillos de Julio de la Puerta, procedencia Domecq, discretos de presentación, de no exagerada cuerna, 1º y 3º se astillaron los pitones, flojos y mansos. Un novillo de Mallalta, de procedencia Torrealta lidiado como cuarto, colorado chorreado, terciado, con más nervio. Y un novillo de El Montecillo, procedencia Domecq, colorado, corrido como sexto, que remató en los burladeros, fue noble, y dio juego. Pesos: 454, 512, 498, 458, 527 y 528 Kilogramos.


Manuel Fernández “Mazzantini”: (Azul marino y oro con cabos blancos). Media baja atravesada y desprendida, dos pinchazos, y media estocada, más dos descabellos con aviso. Silencio. Estocada delantera caída. Palmas y protestas.

José Ignacio Rodríguez: (Azul celeste y oro). Pinchazo, pinchazo hondo, y tres descabellos con aviso. Silencio. Dos pinchazos, y media estocada baja y trasera. Palmas.

Juan Ortega: (Blanco y azabache). Pinchazo bajo, y media caída, más dos descabellos con aviso. Silencio. Estocada delantera tendida y caída. Vuelta al ruedo tras petición.


Presidió: D. Julio Martínez, sin muchas complicaciones, aguantando el chaparrón de los autobuses de Juan Ortega que le recriminaron la no concesión de un trofeo. Lamentable público no entendido.

Tercio de varas y cuadrillas: Como tónica general, se pico bastante trasero toda la novillada excepto el tercero que fue picado por Juan Pablo Molina que estuvo decente. Destacar también la actuación de Rafael Figuerola, que en el tercero realizo una brega con mucho tacto y puso un buen par de banderillas al sexto, al que brego con templanza Jorge Fuentes.

Menos de un cuarto de entrada en tarde muy calurosa.


De los tres novilleros el más rodado, y se notaba con diferencia, era Juan Ortega. Le tocó el mejor lote, más potable, dos novillos nobles. A pesar de ello no redondeó una buena actuación aunque sus paisanos quisieran ver otra realidad. A su primer novillo le realizó un quite por chicuelinas en el que sobresalió, en el cierre, una buena media. En el inicio de la faena de muleta dio pases por alto de tanteo. El novillo que metía la cara le planteó una faena de corte moderno, como desgraciadamente nos estamos acostumbrando a ver, con pierna retrasada, despegado en los pases, abuso de pico y desplazando la embestida hacia afuera. Abundaron los enganchones. Los pases llevaban poco mando y poca transmisión, y por eso el novillo incluso llegó a subírsele un poco a las barbas. Al sexto de la tarde le recibió con verónicas con algo de gusto y estilo. Luego lució en la media verónica de un quite por delantales. En la faena de muleta se preocupó más de la postura que del meollo de los pases. Quiso dar distancia al novillo, y acabó acortándosela. Dos tandas por la mano derecha salieron templadas. Destacó en un buen cambio de manos. Por la izquierda no se acopló. Mejor en los remates y en las trincheras. Sufrió una voltereta al final de la faena, que puede que, junto a lo fulminante de la estocada, animara al público, paisanos e ignorantes a pedir el trofeo.

Mazzantini, tuvo una actuación que empezó bien pero que poco a poco se fue viniendo abajo. El torero Cordobés con planta de torero uso una muleta que podría ser el doble o triple de tamaño a la de Curro Romero, como dijo nuestra amiga Esther. En su primer novillo comenzó con verónicas a pies juntos e intentando ganarle terreno a su oponente. El novillo no transmitía ninguna emoción. En el comienzo de la faena de muleta toreó sentado en una silla, en pases por alto, rematados ya con la silla en la mano. En la faena estuvo vertical y con un toreo algo acelerado. Subió el tono en la cuarta tanda por la derecha. Todo quedó en una labor aseada. En el cuarto, un novillo de Mollalta, ganadería que aun no tiene antigüedad, inició la faena con estatuarios en los medios, y luego las tandas de muletazos se sucedieron con muchos enganchones. Toreó para afuera y sin cruzarse. Una birria.

José Ignacio Rodríguez, que debutaba, no llegó a encontrarse en toda la tarde, quizá le pudo la presión de la plaza o el poco bagaje que lleva toreado, en la temporada pasada tan solo actuó cuatro tardes. En el segundo de la tarde, toreó algo despegado, con la suerte descargada, sin mando, con muchos muletazos enganchados. En el quinto, se le vio aun más falto de ideas. Toreó despegado con la pierna atrás. Cuando toreaba al natural sufrió una cogida. Enrabietado de torería y de valor subió el tono de la faena pero dentro del mismo concepto, y así no puede ser.

Tarde de las que si no vas a los toros, te estas mordiendo las uñas por la intriga de lo que pueda acontecer, pero que cuando vienes a los toros, te quedas con esa sensación que solo sentimos los aficionados, de ahí el dicho: ¿A dónde vas? A los toros!!! ¿de donde vienes? De los toros...

 

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