De mansos descastados y de lidias y terrenos inadecuados

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De mansos descastados y de lidias y terrenos inadecuados

  • Angelino de Arriaga (Verde manzana y Oro): Pinchazo hondo en alto, descabello (silencio). Media estocada algo caída, descabello (aviso y silencio).
  • Iván Abasolo (Negro y Oro): Estocada muy atravesada, arriba, que hace guardia, descabello (silencio)Estocada que hace guardia, siete descabellos (aviso y silencio).
  • Damián Castaño (Grana y Oro): Estocada trasera y caída (saludos con leves protestas). Estocada muy baja, pinchazo en alto, descabello (ovación con saludos).

Día 18 Todos los novillos han salido sueltos y abantos en los primeros compases de la lidia, algo propio de su estirpe. Angelino de Arriaga, en el primero, que prendió sin consecuencias al banderillero Jesús Herrero y que andaba justito de fuerzas, comenzó su faena sacando algo del pitón derecho en el tercio, toreando al hilo y sin nada de trasmisión.

Abrevia y tras otra serie remata y lo despacha en la suerte contraria, con un pinchazo hondo y un descabello, que fue suficiente para que doblase el mansote. Por su parte, el mexicano, con el cuarto anduvo menos conocedor de los terrenos, puesto que el novillo tanto en varas como en banderillas, tercio en el que se emplazó en la puerta de arrastre, demostrando ser reservón y tardo, a pesar de los buenos pares de Jesús Herrero, que no realiza las tareas de brega tras el percance en el anterior novillo, tuvo la ocurrencia el novillero de llevárselo a los medios donde se desentiende de todo el animal, que quizá se hubiese entregado más en su querencia, teniendo en cuenta su escasez por no hablar de nula casta, genio o bravuconería. La faena no trasmite nada y poco a poco la cosa se establece en el lugar de origen, las tablas del 1; tras ponerlo tres veces en la suerte natural, le dio por pensar que mirando a tablas le iba ayudar más y con media estocada caída bastó.

Iván Abasolo comenzó su labor por bajo, sacándose el novillo, tras algún que otro lance aceptable en el recibo y ante un novillo que se emplazó en el tercio en banderillas, tras un buen par del tercero, una vez en los medios y a causa del viento y de las carencias de ambos no dice nada el trasteo, que va concluyendo en chiqueros. El novillo tiene nobleza pero su querencia está en las tablas, dejándose ir algunas embestidas humilladas y dulces, las mejores de la tarde sin añadirles nada. Con hacerle guardia sirvió. No recibió mal al quinto y tras ponerle un buen tercer par, cometió el error de salir a los medios tras un inicio en tablas, dio varias series por ambos pitones carentes de emoción para las que se pedía el abrevio y le valió también con hacer guardia en este también. Su paisano Fandiño podría darle alguna lección acerca de la suerte suprema.

Día 18 Damián Castaño recibió con buenas verónicas al novillo inválido que fue devuelto y tampoco lo hizo mal con el que le sustituyó (que fue el que tendría que haber hecho sexto) y tras una lidia fatídica y un tercio de varas de manso de libro se dolió en banderillas. Se ejecutaron bien los pares, otro cantar fue su colocación. Le comenzó a desbordar por el pitón derecho, regaló pocas embestidas para después tardear y crear peligro, desarmándolo sin consecuencias por ponerse y dudar. Con las mismas dudas probó ambos pitones, el novillo no permite ni continuidad ni lucimiento pero ha de someterse y prepararse para la suerte suprema, quedando por encima antes de ejecutar una estocada trasera y caída en la suerte natural que hizo rodar al manso en su ultimo arreón hacia los medios, en los cuales se desplomó…y es que al final murió en terreno de bravo. El sexto salió abanto y demostró su falta de fijeza mientras le colocaban los garapullos sin mayor lucimiento, el salmantino inició sin gran vibración en el tercio ante un oponente que embestía a media altura creando peligro. Lo desarma con un golpe, del cual se duele mucho el novillero. Ahora se centra y con más firmeza que durante toda la tarde se dispone a continuar; el novillo se acuesta mucho y lo vuelve a desarmar tras unos derechazos de mayor emoción y varias series que, sin ser un toreo exquisito, han dejado ver las condiciones del animal y se están aprovechando. La cosa se va apagando y es casi prendido a causa de la descolocación. Sin probar la zurda coge el estoque y deja un golletazo en los costillares en la suerte natural. Tras éste, lo pincha en alto y tras levantarlo el puntillero le despacha con un descabello.

El frío va poco a poco calando a la afición, que va dejando la plaza despejada y muchos se irán con recuerdos de días de importancia de este hierro salmantino, al cual le quedan años de trabajo para poder asemejarse a lo de entonces. Le deseamos suerte, pero que tome un descanso largo en nuestro coso.

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