Dos buenas estocadas y poco más

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04 Junio 2009 | Escrito por Pedro del Cerro

Corrida de toros. Se lidiaron seis toros de la ganadería de El Pilar, línea Aldeanueva, de intachable presentación como corresponde a su procedencia y de variados pelajes. Todos ellos venidos a menos durante su lidia, flojos, con muchísima nobleza y poca casta como corresponde al toro de lidia actual. Buenos para los toreros, primero y segundo.


JOSÉ IGNACIO UCEDA LEAL: Estocada (saludos); estocada (saludos).

ALEJANDRO TALAVANTE: Pinchazo hondo, pinchazo y estocada baja (pitos); estocada honda, caída del lado contrario y atravesada (bronca).

DANIEL LUQUE: Estocada baja y trasera (silencio); Estocada honda, trasera y tendida (saludos).


Presidencia: Presidio el festejo don Trinidad López Pastor, mal. Aguantó en el ruedo al tercero de la tarde, un invalido manifiesto y una vez más, permitió la simulación de la suerte varas en el quinto de la tarde, olvidándose de sus principales competencias como presidente de la plaza Monumental de Madrid: aplicar el Reglamento evitando el fraude y defender los derechos de los aficionados adquiridos al pasar por caja.

Tercio de varas: Poco trabajo daban estos animales a los que había que cuidar desde que salían del chiquero. Destacó Tulio Salguero con dos buenas varas en el segundo de la tarde.

Otros: Cuando Alejandro Talavante se disponía a descabellar a su segundo oponente, la espada de cruceta salió propulsada hacia el callejón al derrotar el toro, hiriendo en la mano a un señor que allí se encontraba, y que tuvo visitar la enfermería.

Tarde nublada con buena temperatura, lleno en los tendidos.


Fue lo que quedó en la retina de los aficionados que presenciamos el festejo, dos extraordinarias estocadas al volapié que José Ignacio recetó a sus dos oponentes, que le valieron sendos saludos desde el tercio. Mejor incluso la que ejecutó en el cuarto de la tarde, marcando los tiempos perfectamente y hundiendo el acero hasta las cintas en toda la yema, emocionante. Nuevamente dejó su sello como gran estoqueador. Con la muleta, en su primer oponente, parecía que iba a ser y no fue, al principio de la faena hubo una tanda por el lado derecho buena, con gusto, que a la postre resultaría ser lo más artístico de la tarde con la franela. El toro se rajó, José Ignacio no puso lo que le faltaba al toro y la cosa quedo ahí; nos quedamos con las ganas de ver el toreo clásico de José Ignacio. El cuarto de la tarde, que trató de saltar al callejón sin conseguirlo, aguantó una tanda con la muleta y se vino abajo, todo lo demás sobró, menos la estocada claro. Aunque sus dos toros se apagaron rápidamente, con los dos, quedó la sensación de poder haber sacado más partido, sobre todo con el primero de ellos.

Alejandro Talavante atraviesa por un momento preocupante, diez toros había estoqueado en esta plaza durante esta temporada y diez silencios le precedían. En los dos de la tarde de hoy ha culminado la obra: pitos y bronca. Se le vio totalmente desganado, descentrado e inhibido. Con su primer oponente, todo un señor de pelo colorado que cumplió en varas (el único de la tarde), que tenía una embestida boyante por el pitón derecho y que fue el animal con más provecho, no lo quiso ni ver, es más, su actuación fue vulgar. No pudo templar la agresividad de las embestidas del quinto de la tarde, todo lo contrario, le enganchó constantemente los trastos, ni siquiera se dobló con él, y se fue por la calle de en medio, a por la espada rápidamente, lo que le valió una buena bronca. Esperamos volver a ver al Talavante que formó un buen lío de novillero en esta Plaza toreando extraordinariamente bien con la muleta, incluso, al valeroso que aguantó estoicamente las embestidas de un manso (¡cómo no!) de El Puerto de San Lorenzo; pero lo que ha hecho en Madrid esta temporada es para marcharse a casa y recapacitar durante una temporadita.

Daniel Luque volvía con ambiente a Madrid después de cortar una oreja a un manso ejemplar de Parladé, todo un tren. Hoy, con el inválido que hacia tercero, se puso muy pesado, vale que se justifique pero ponerse pesado... Y es que por muchas ganas que tenga hay cosas que no comprendo: ¿de qué sirve en Madrid insistir con un animal no apto para la lidia? ¿No hay nadie en el callejón que le indique lo apropiado en esta Plaza? Lo primero que debe tener un toro de lidia es fuerza y poder y, si no es así, ya no es una lucha justa. No tiene ninguna importancia torear a un toro de esa invalidez. Con el sexto, estuvo muy voluntarioso, tanto es así, que se amontonó al final de la faena colocándose entre los pitones para hacer el péndulo cuando el animal todavía embestía. Prueba de ello es que el animal se arrancó y le hizo pasar por un momento de apuros, eso no es dominar a un toro; mejor hubiera sido colocarse en ese terreno para torear de verdad. Mucho mérito tuvo entrar a matar en los medios, momento en el que resultó prendido de la pierna y que el toro aprovechó con mucha saña para pegarle una tremenda paliza cuando el torero estaba indefenso en la arena, suerte que todo quedó ahí.

Destacar dos buenos pares de Raúl Caricol en el último de la tarde. En el segundo par, el animal le empitonó de la pierna y cayó al suelo, quedando a merced del toro, menos mal que Alejandro Talavante, esta vez sí, estuvo muy acertado al quitar al toro de encima al banderillero, un quite providencial.

El segundo ejemplar de la corrida, “Portadito”, se partió el macizo del pitón derecho empujando en el segundo puyazo y durante el resto de la lidia quedó despitorrado. Al salir del festejo, a los aficionados nos asaltaban las dudas ¿fundas? ¿Peluquería? ¿Casualidad?... no lo sé. Lo que sí sé es que las fundas no me gustan nada, ya hemos visto varios toros con los pitones huecos tras haber quedado descornados y por lo que se ha visto durante la Feria, no favorece en nada las embestidas de los toros. Es difícil ver rematar a un toro en los burladeros, la mayoría de ellos se estrellan estrepitosamente al llegar a tablas, ¿saben estos toros para qué les sirven las defensas que han tenido inutilizadas durante largo tiempo? Por no hablar de la manipulación para colocar las dichosas fundas... ese mayoral vestido de corto, secador de pelo en mano, apuntando a los pitones del toro ¡ole que arte! Por otro lado, ¿habrá instado don Trinidad el correspondiente análisis de las astas de ese animal?, si el informe del Ministerio del Interior resulta positivo en manipulación, ¿quién se sienta en el banquillo de los acusados? ¿El ganadero? ¿Florito?... en fin, mañana será otro día.

 

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