Fracaso de Los Bayones, digno de merecido descanso

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10 Mayo 2013 | Escrito por Rubén Sánchez. | Fotografías de Constante

Cinco toros de Los Bayones y un sobrero de Hnos. Fraile Mazas (2º).

-1º) Cuba:Noble, descastado y a menos, aunque cumplió en varas.

-2º) Carretilla:Manso, y descastado que se defendió.

-3º) Linero: Manso con clase y nobleza en la muleta. Palmas.

-4º)Cantinisto: Manso, e inválido.

-5º) Picadillo: Descastado, manso y a menos.

-6º) Cubo: Manso descastado, parado y soso.


MATÍAS TEJELA: Silencio y Silencio.

DAVID MORA: Silencio y Silencio.

ANTONIO NAZARÉ: Ovación con división (Aviso) y Silencio.


Presidió: D. Julio Martínez Moreno, una vez más, su decisión dejo mucho que desear al interés del aficionado y el público y de la propia Fiesta, ya que mantuvo un inválido innegable como fue el cuarto.

Tercio de varas: Pese a que acudían algunos buenos picadores que ya han destacado en más ocasiones, como Héctor Vicente o Luciano Briceño, ni la corrida fue lucida en su acudir ni en su pelea, y no se vio ningún tercio de varas digno de recuerdo.


La corrida que la divisa salmantina de Los Bayones dejó muy bajo el listón y mucho que desear tanto en presentación como en su posterior juego. Un encierro muy desigual, hubo caras indignas, falta de remate e incluso poca caja y esqueleto en alguno de ellos para estar en Madrid y ser de encaste Lisardo. Que esta corrida haya superado sin problemas los filtros nos muestra el problema que con la reducción de las ganaderías está siendo el encontrar corridas para Las Ventas; y es de hacérselo mirar, porque visto lo visto, todo puede pasar durante esta larga feria que nos espera. En cuanto al juego, el petardo no pudo ser mayor, mal sabor de boca han dejado los astados del campo charro, también hizo honores el sobrero, la mansedumbre siempre salió a relucir, pero acompañada de una gran falta de fijeza, de movilidad, de fuerza...Y así es imposible que la cosa pueda tomar importancia y trasmita a unos tendidos cada vez más hastiados, ya que solo un reducto de la plaza se mostró disconforme ante la indiferencia y pasividad del resto del aforo.

Matías Tejela tuvo en su lote un primer toro que tras hacer buena pelea en su primera vara, salió suelto de la segunda, evidenciando mayor grado de mansedumbre al dolerse en banderillas, llegando a la muleta muy parado, sin fijeza, pero con un tranco muy noble y humillando con temple, aunque sin llegar hasta el final, ya que salía de las telas con la cara a media altura. El alcalaíno anduvo que ni para cubrir expediente, ausente toda la tarde, a base de ventaja, muleta oblicua, descolocación constante, desgana...Fue a menos como el toro y lo pasaportó de estocada caída. En el cuarto, un animal que debió haber acompañado a los del cencerro, ya que se desplomaba a poco que se le obligaba, mostró de nuevo su desgana, manteniéndolo y a sabiendas de que no era posible lidia alguna, ya que se paró y ni ayudándolo. Para colmo anduvo mal a espadas, con una estocada cualquiera habría servido.

El sobrero que tocó a David Mora, bien presentado aunque basto, cumplió a tarascadas en el caballo, aunque saliendo suelto, gañafones y varas traseras. En el tercio de quites apareció la competencia, Nazaré por chicuelinas recibió después la torera replica del de Borox, quien tiró de valor por gaoneras ante un toro nada claro y que incluso después de voltearlo muy feamente, volvió a citar por el mismo pitón derecho, rematando con garbo a una mano el quite. El bicho, huidizo y buscando los adentros, se encontró con dos buenos pares, de mérito y exposición, esperando para la reunión, en un difícil cuarteo antes de cuadrar, por parte de Felix Jesús Rodríguez y Víctor Manuel Martínez. En el ultimo tercio se quedó corto, sin emplearse y embistiendo muy descompuesto. El toledano anduvo más que dispuesto, por encima, aunque alargando la faena innecesariamente, por lo que matar se le puso complicado, dejando una estocada baja tras cuatro pinchazos. En quinto lugar le correspondió una res que anduvo escasa de presencia y de atributos en su juego, empujó en la primera vara por serle tapada la salida, señalándole después y saliendo suelto, siempre reservado, parado, distraído y a menos, llegando Mora a ponerse pesado en su intentona ante el descastado, que le enviaba algún gañafón a mitad de muletazo, quedándose corto con sosería. Finiquitó de un sartenazo bastante atravesado y trasero.

Antonio Nazaré firmó los mejores muletazos de la tarde, lo hizo frente a un tercero, de capa carbonera, impresentable por remate, manso en el caballo, distraído y reservado ante los rehileteros, pero que con su muleta templada enseñó a sacar su fondo de nobleza. Y es que tras la primera serie, el animal cambió y su acometida desarrolló clase y humillación, con gran nobleza. El sevillano lo supo aprovechar, llevándolo templado y consiguiendo la ligazón que llegó al tendido, tras haber ayudado al burel a que llegase hasta el final, pero comenzó a quedarse corto y decidió cambiarlo de terrenos, llevándolo al 5 con inteligencia, ya que allí le ayudó a ejecutar el volapié, dejando media estocada en muy buen sitio y emborronando después con el estoque de cruceta, estando la afición quizá injusta en su protesta al recibir la ovación, ya que el descabello es un cara o cruz que, en mi opinión, no debe impedir un reconocimiento como es una ovación digna y merecida, otra cosa es que se enfríen los trofeos o prive de una vuelta al ruedo...pero que deje saludar tras dejar temple y estoquear bien...es de hacerlo mirar. Cerraba plaza un sexto sin apenas contenido, aunque saliendo suelto, el animal cumplió a su manera en los jacos, pero se distrajo en banderillas, ante el gran desorden; llegando muy soso y sin trasmisión al tercio final, rajándose y aunque Nazaré le puso empeño, rematando con unas manoletinas de exposición, por lo rebrincado y frenado del astado en ellas, aquello no había manera de levantarlo. Terminó la tarde de estocada contraria.

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