Ganas, desganas y esperanza

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07 Abril 2013 | Escrito por Alicia Valdeavero. | Fotografías de Constante

Corrida de toros. Se lidiaron seis novillos de Javier Molina, de pelajes variados y correctos de presentación. El juego de los animales fue dispar. El más flojo y parado fue el primero. Los de mejor calidad el sexto, y sobre todo el segundo, que fue ovacionado en el arrastre. Tercero y sexto recibieron palmas y primero, cuarto y quinto fueron silenciados. Peso de los novillos: 458, 468, 451, 451, 470 y 489 kilos.


RAÚL CÁMARA (tabaco y oro): Estocada tendida (SALUDOS DESDE EL TERCIO); tres pinchazos y estocada tras aviso (SILENCIO).

ANTONIO PUERTA (azul añil y oro): Pinchazo y estocada caída (SILENCIO); Media estocada tendida y dos descabellos tras aviso (SILENCIO).

RAFAEL CERRO( blanco y plata): Tres pinchazos y media estocada tras dos avisos (SALUDOS DESDE EL TERCIO); Seis pinchazos, media estocada y descabello tras dos avisos (SILENCIO).


Palco: esta tarde César Gómez sin demasiadas incidencias. Me gustó el hecho de que en el segundo novillo, tras haber pasado los subalternos tres veces y dejar solo cuatro palos, les hizo entrar una cuarta vez para dejar tres pares de banderillas.

Tercio de varas: Una tarde sin nada reseñable en este sentido. No vimos las escabechinas de otras veces, pero tampoco vimos puyazos bien dados. Lo único que quizá pudiera señalar es el hecho de que no se diera un posible tercer puyazo al segundo de la tarde.

Cuadrillas: bien David Navalón “El Jaro”. No estuvieron muy acertados durante toda la tarde, sobre todo en cuanto a banderillas. En las bregas, muchos perdieron el capote y otros terminaron rotos a la mitad.

Otros: Un cuarto de entrada en la primera novillada del Ciclo Canal Plus-Taurodelta. Rafael Cerro fue declarado ganador del festejo.


Después de la gran novillada que nos trajo Javier Molina el año pasado, la de esta tarde nos ha sabido a poco. Sin duda, todos los aficionados que nos habíamos sentado en el cemento esta tarde con el recuerdo puesto en la novillada del verano pasado esperábamos algo más, quizá bastante más. Aun así, y según como están las cosas no nos podemos quejar del todo, ya que aunque no fue todo lo buena que hubiéramos esperado, tampoco fue tan mala como otras que veremos a lo largo de la temporada. Eso sí, lo que no se puede reprochar al ganadero fue la presentación. Pelajes variados y bonitos, una presentación correcta y una novillada muy pareja entre sí. En cuanto a los novilleros que vimos esta tarde hemos visto de todo, sobre todo hemos visto dos situaciones totalmente distintas: la de Rafael Cerro y la de sus otros dos compañeros.

Raúl Cámara abrió plaza y la verdad es que tampoco podemos decir mucho de él. Se le nota muchísimo el poco bagaje que tiene. Nos aburrió sobremanera. Por lo menos a mí me aburrió. Hay que tener en cuenta que su primer oponente fue el más flojo y apagado de todo el encierro, pero aun así no es excusa ninguna, porque en el cuarto de la tarde nos ofreció más de lo mismo. Un novillero que ha pasado por Madrid y es como si no hubiera pasado. Mucha de la gente que ha acudido a la plaza hoy, seguro que mañana ya no recuerda el nombre de a quién vio torear esta tarde. Tras la muerte del primer novillo sus paisanos le aplaudieron y él, ni corto ni perezoso, salió al tercio a saludar ante la protesta de los aficionados. Y no es para menos, que hasta los saludos desde el tercio hay que ganárselos en esta plaza.

Antonio Puerta, segundo en el cartel, tenía acumulados del año pasado más festejos que Raúl Cámara, pero tampoco se notó tanto la diferencia entre uno y otro. Su primer novillo entró dos veces a caballo y se quedó muy entero. Como siempre, no nos dejaron ver el tercer puyazo y por lo tanto no podemos saber qué hubiera pasado si se lo hubieran dado pero yo creo que, visto cómo se comportó el novillo, lo hubiera aguantado perfectamente. Tuvo el mejor novillo de la tarde y ¿qué hizo con él? Nada, le dejó escapar. El animal tenía un recorrido larguísimo, a cada cite iba solo, sin molestar, sin cabecear, pero Puerta no lo aprovechó. Supongo que el motivo es que no pudo con él. Una lástima. En el quinto tampoco nos ofreció absolutamente nada de nada y se dedicó a ahogar al animal. Un novillero más. Al igual que con Raúl Cámara, si mañana preguntáramos a muchos de los que han ido a la plaza, seguro que no recuerdan tampoco su nombre.

Eso sí, seguro que de quien sí recuerdan el nombre es del tercer novillero, Rafael Cerro. Él ha sido un ejemplo totalmente distinto a los dos comentados antes. La verdad es que no podemos decir que Cerro estuvo perfecto, porque no todo fue bueno, pero creo que dio una lección a sus compañeros de cartel. Cerro fue un ejemplo de cómo se debe venir a Madrid. Lo principal y lo que más agradezco (y seguro que como yo, se lo agradece mucha más gente) son las ganas con las que vino. Parece mentira, pero el resto de compañeros novilleros (y no sólo me refiero a los de esta tarde sino a todos los que suelen pisar esta arena en general) vienen desganados. Y eso no puede ser. Lo dicho, vino con ganas. Recibió a sus dos oponentes a portagayola, les saludó y paró con el capote, aunque a veces algo embarullado; en el sexto llevó al novillo galleando por chicuelinas al caballo, aprovechó todos sus quites y algunos lances fueron buenos. Como vemos, mucha variedad. A pesar de todo esto, sus dos faenas fueron muy similares. En la muleta fue de más a menos. Lo más reseñable fue la primera tanda que le dio con la derecha al primero de su lote y que fue muy ovacionada desde el tendido. El resto de tandas, fue a menos. Eso sí, no se le puede reprochar que estuvo ahí con sus oponentes y que en algunas ocasiones le hicieron pasar apuros y el ejemplo está en que en sus dos novillos fue volteado. Lo peor de Cerro fue a la hora de entrar a matar ¡Vaya cruz! En los dos novillos le dieron dos avisos y concretamente el último de la tarde, estuvo a segundos de irse vivo a los corrales. Sin duda, tendrá que mejorar mucho en este aspecto.

Tras esta actuación, Rafael Cerro fue declarado el triunfador de la primera de las tres novilladas del Ciclo Canal Plus-Taurodelta y eso le hace estar en la final que se celebrará el próximo 28 de abril. Por cierto, el triunfador de este Ciclo ganará un fabuloso coche de cuadrillas. “Ahí es ná”. Sin duda en estos Ciclos ya no saben qué inventar. Quizá los novilleros valoren y les motive más ganar un furgón que anunciarse en las grandes ferias, quién sabe.

Así que, en resumidas cuentas, en esta tarde vimos un poco de todo. Novilleros de los que no nos acordaremos y un novillero del que sí nos acordaremos, capotes rotos toda la tarde, pinchazos y descabellos para aburrir, un novillo muy bueno, totalmente desaprovechado por su lidiador… Lo dicho, un poco de todo. Lo que sí que me gustaría sería volver a ver una novillada de Javier Molina como la que vimos el verano pasado. Termino la crónica con esa esperanza, y supongo que el resto de aficionados que vamos a Madrid un domingo sí y un domingo también, también esperan lo mismo.

 

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