La tauromaquia eterna abarca los tres tercios

Ampliar Portada

30 Mayo 2013 | Escrito por Joaquín Monfil | Fotografías de Constante

Seis toros de Adolfo Martín, en su tipo, algunos bien presentados y con ofensivas defensas, otros no tanto, mansos en general pero con casta la mayoría de ellos. Si pecaron de algo fue sobre todo de falta de poder. Ya no son lo que fueron y las alimañas desaparecieron, tanto aquí como en la de su tío. Varios cinqueños. Corrida muy interesante.

1º Nº 29, Malagueño, cárdeno bragado, 583 kilos, 1/09. Con trapío. Abanto de salida y sin parar. Se va a la salida de los picadores y toma una vara caída y trasera del de puerta Alonso Sánchez y el toro empuja y derriba. Puesto en suerte recibe otra vara trasera de Dionisio Grilo. Salió suelto las dos veces. Galopó en banderillas y quedó algo parado en la muleta. Palmas en su arrastre.

2º Nº 112, Sevillanito, cárdeno, 521 k, 1/08. Una raspa, sin trapío para Madrid. Dos picotazos de Fernando Sánchez. Buenos pares de David Adalid y Fernando Sánchez, que se desmonteraron. Quedó crudo para la muleta y se revolvía rápido y con peligro. El diestro aguantó varias coladas y en una fue corneado en la mano derecha. Pitos en su arrastre.

3º Nº 96, Aviadorito, cárdeno oscuro, 541 k, 12/08. Flojo, perdió varias veces las manos. Manso, recibió dos puyacitos traseros de J.C. Sánchez, el segundo al relance. Estuvo pegajoso en la muleta, revolviéndose con peligro pero noble. Silencio en su arrastre.

4º Nº 106, Baratillo, cárdeno oscuro bragado meano, 517 k, 4/08. Cornipaso y gran trapío. Vara trasera de Alonso Sánchez y derriba al caballo por los pechos por empuje. Luego, puesto muy de lejos, no iba y hubo que acercarle; segunda vara trasera. Quedó con alegría en los quites y en los dos últimos tercios. El diestro ahogó un poco al toro y éste se fue parando en la muleta. Ovación en su arrastre.

5º Nº 60, Repollito, cárdeno, 524 k, 12/07.Sorteado como 6º y lidiado por Aguilar. Manso con casta. Dos puyazos traseros de Francisco Javier Sánchez. Difícil de banderillear. Se revolvía rápido en la muleta y se dobló el matador con él pues nunca humillaba. Silencio en su arrastre.

6º Nº 7, Marinero, cárdeno claro, 554 k, 5/08. Cornipaso. Gran trapío. Manso encastado. Sorteado como 5º por Castaño, se corrió el último cuando el diestro salió de la enfermería, a la que entró tras matar al 2º. Tras ponerle en suerte de lejos, recibió sin emplearse tres medidas varas de “Tito” Sandoval, toreando éste con el caballo. Excelentes pares de Adalid y Sánchez. Noble, tardo y repetidor en la muleta, aunque humillaba con codicia. Castaño no brindó y realizó la faena con la montera puesta, como se hacía antaño. Faena con buenos pases sueltos pero sin ligazón y el toro defendiéndose. Ovación en su arrastre.


ANTONIO FERRERA: (azul marino y oro). Estocada desprendida y algo delantera. Escasa petición y SALUDOS desde el tercio. Estocada delantera ligeramente atravesada. Petición minoritaria. OREJA.

JAVIER CASTAÑO: (gris perla y oro con cabos negros). Estocada corta, trasera y muy tendida. SILENCIO. Pinchazo sin soltar y estocada corta tendida. Descabello colocando la montera en el hocico para que el toro descubriese las vértebras y poder meter el pincho entre el atlas y el axis para seccionar la médula. VUELTA AL RUEDO solicitada clamorosamente.

ALBERTO AGUILAR: (de blanco y plata). Estocada trasera y contraria. SALUDOS desde el tercio. Dos pinchazos y estocada corta caída, trasera y muy tendida. AVISO. Descabello. SILENCIO.


Cuadrillas: Muy bien Sandoval picando al sexto. Al ser muy ovacionado al retirarse se le olvidó saludar a la presidencia, pues era el último picador, por lo que fue advertido por el delegado de callejón y lo tuvo que hacer desde allí. Los demás mal, picando trasero, como siempre. Buenas lidias de Roberto Bermejo, Rafael González y Marco Galán, éste en los dos toros. Excelentes pares de David Adalid y Fernando Sánchez, que se desmonteraron en los dos toros.

Presidencia y otros:Presidió don Julio Martínez. Tal vez no hubo mayoría pidiendo la oreja para Ferrera en el cuarto, pero su orejismo es bien conocido. Tarde agradable y sólo tres cuartos del aforo cubierto, pues muchos devolvieron la entrada al no actuar el anunciado Fandiño. Penoso. Ellos se perdieron el espectáculo integral vivido en varios toros. Javier Castaño recibió una cornada en la mano derecha tras un derrote durante la faena al 2º toro y tras matarlo pasó a la enfermería donde le curaron y salió para matar a su segundo pero en 6º lugar.


Es lo que siempre hemos pensado los aficionados, que la tauromaquia eterna abarca los tres tercios, ahora que el toreo moderno se reduce generalmente al último solamente, pasando por los otros dos deprisa, deprisa, tras presenciar esta tarde la lidia del último toro, aunque se había sorteado como quinto. Javier Castaño y su cuadrilla nos mostraron cómo es posible que la tauromaquia verdadera, la que se ha mantenido a través de la historia a pesar de sus detractores, pueda permitir momentos de extraordinaria belleza y emocionar a la plaza de Las Ventas, poniendo a todos los espectadores en pie en todos los tercios de la lidia, especialmente en los dos primeros, esos que el toreo y los toreros modernos intentan minimizar y casi suprimir para poder luego las figuritas de turno hacernos bostezar a base de muletazos monótonos, aburridos y sin ningún valor a toretes que más parecen “perrillos falderos”. Esto va especialmente dirigido a la mayoría de los ganaderos de moda que crían animales que parecen toros pero que no aguantan una suerte de varas que no sea simulada. Por eso muchos de nosotros nos vamos cada año a ciertas plazas francesas, a inyectarnos vitaminas de afición, porque aquí en España cada vez nos dejan más anémicos.

Por ello, para que la plaza entera vibrase varias veces esta tarde, fue necesaria una corrida de toros cinqueña en varios ejemplares, la de Adolfo Martín (mismo origen que el de su tío Victorino) ya que, aunque varios de ellos mansearon y en general pecaron de falta de fuerzas, sacaron casta, tuvieron buena presencia y trapío, con varias caras cornivueltas y aspecto ofensivo. Y salvo el primero, con los kilos adecuados a su fenotipo, sin excesos. Justo lo que la mayoría de figuritas no quieren ver ni en pintura. Este ganadero siempre ha ido, al contrario que su tío, en plan mucho más modesto, con menos medios, con unas camadas mucho más cortas y obligado por ello a seleccionar tal vez con menos rigor. Es por eso que, aunque ha lidiado muchas veces excelentes toros aislados, le haya faltado la regularidad y la rotundidad necesaria para un completo triunfo. Incluso hoy pudimos ver algunos ejemplares con escaso poder, quedando al final “marmolillos”, pero comparado con las “gatadas” de la mayoría de los días, especialmente los de figuras, vistas antes la diferencia fue abismal. Le felicitamos por ello y también por comprobar cómo se ha recuperado de las tremendas heridas sufridas accidentalmente este invierno en la finca por uno de sus toros. Lo que haya sentido esta tarde seguro que le servirá de catalizador para su total recuperación. Y le animamos desde aquí a que siga por ese camino. Creemos que aún puede seguir creciendo como ganadero y por ello le exigiremos más que a otros porque tiene “materia prima”.

Ferrera refrendó la buena impresión que nos dejó el día de la “goyesca” y aunque no llegó a brillar con la muleta como entonces tuvo una actuación bastante completa y estuvo excelente como director de lidia en todos los toros. Su primero, el de más romana de la corrida, se terminó parando. Pero en el otro llegó a apasionar a los orejeros, tanto a los del clavel como a los isidros, que hoy casi completaron el aforo y que finalmente consiguieron que don Julio (otro día más en el palco) les concediera el trofeo que frenéticamente pedían, aunque muchos aficionados lo consideramos excesivo. En cuanto a los segundos tercios en ambos toros pareció más un rejoneador a pie, incluidas esas cabriolas realizadas en la cara, similares a las que hacen los caballos al final, a la salida del embroque. En el cuarto le dió todas las ventajas al toro en los pares y se puso él mismo al toro en suerte con el capote, dejándolo luego enhiesto sobre el albero. Es un inventor heterodoxo, indudablemente, pero todo lo que nos saque de la monotonía habitual bienvenido sea. Lo mejor sus pares al cambio por los adentros.

Aguilar sustituía a Fandiño, aún no recuperado de la cogida del día 22 y al que brindó el toro desde la TV, pero sorteó los dos toros más complicados, con menos humillación y más rápida reposición. El quinto, incluso, puso en grandes apuros a su otrora eficaz cuadrilla, que tampoco tuvo hoy su día. Su buena voluntad no fue suficiente esta vez, pero lo intentó y dio la cara. Se le respetó tras matar dignamente sus dos enemigos y creemos que debe seguir creciendo. José Antonio Campuzano tiene ahí materia prima para modelar un buen profesional.

Javier Castaño lleva una cuadrilla de especialistas. A diferencia de otras, Marco Galán lidia muy bien todos los toros, David Adalid los banderillea brillantísimamente y el patilludo tercero, Fernando Sánchez, es extraordinario tanto con los palos como con el cachete. Y además lleva dos buenos picadores, uno de ellos excelente, Plácido “Tito” Sandoval, muy admirado y aplaudido en Francia en cuanto aparece en los ruedos. Hoy, tras mover el caballo con maestría para encelarlo, recetó tres magníficas varas al manso sexto que fueron ovacionadas por la plaza entera puesta en pie. Y con esta cuadrilla, a la que Javier les deja libertad para brillar, está consiguiendo que muchos espectadores comprendan que este espectáculo completo es mucho más que la muleta. Javier recibió durante la faena a su primero una cornada en la mano diestra que le retuvo en la enfermería casi la corrida entera para curarla. Salió a matar al sorteado como quinto en sexto lugar y tras una buena faena con algunos lances extraordinarios falló a espadas (puede que algo de culpa tuviese la herida) pero la vuelta al ruedo fue triunfal y unánimemente aceptada.

En resumen, una interesante y variada corrida, para lo que son necesarios toreros que se salgan de las rutinas que imponen los taurinos y toros que planteen problemas y no sean las “borregas” de turno. Hoy hubo momentos brillantísimos y ahí toda la plaza estuvo de acuerdo, tanto los orejeros como los más “duros”. “Por todo esto seguimos viniendo”, decían al final algunos del 7. La pena es que días como éstos escasean cada vez más y por eso esto está en decadencia. Si fuera al revés...otro gallo cantaría. Aunque supongo que el “crimen organizado” de los taurinos estará rabiando porque tardes como la de hoy les pueden dejar con las vergüenzas al aire. Seguro que algún “juntaletras pesebrero y sobrecogedor” saldrá criticando la hermosa lidia vivida esta tarde en Las Ventas. Porque eso no le conviene a su “negocio”.

Comparte esta publicación

Te Recomendamos