La verdad del toreo gracias a tres encastados sobreros

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22 Marzo 2009 | Escrito por Joaquín Monfil

Novillada con picadores. Seis novillos “atanasios” de Juan Pérez Tabernero, de los que se lidiaron sólo tres (en primero, segundo y tercer lugar) al ser los otros tres devueltos por inválidos, aunque se podían haber devuelto los seis. Feos de hechuras, grandotes, flojos, inválidos, con poca cara, mansos y descastados. Dos sobreros de Herederos de José María Escobar, lidiados en cuarto y sexto lugar, preciosos de lámina, mansos, pero muy encastados y con peligro, dando gran importancia a lo que se les hacía y un tercer sobrero (lidiado en quinto lugar) de Mauricio Soler Escobar, manso, encastado y peligroso, aunque mal lidiado y desaprovechado. Los tres sobreros puros “gracilianos”.

1º) Yegüizo, devuelto por inválido tras recibir dos picotazos. 1º bis) Malagoso, muy flojo, previsto en 4º lugar y corriendo turno. Picotazo arriba derribando, cayendo el picador Roberto Barriga bajo el caballo. Tomó un segundo picotazo arriba y trasero. Perdió las manos varias veces durante su lidia. Algunos pitos en el arrastre.

2º) Tiradoro, muy flojo perdiendo las manos varias veces durante su lidia. Se arrancó a Miguel Ángel Herrero en el 9 recibiendo un picotazo trasero y caído. En el segundo encuentro le simula la suerte, le tapa la salida y pierde las manos. Recibió la típica faena de muleta a un inválido. Pitos en su arrastre.

3º) Yegüero, devuelto por inválido tras recibir una varita trasera y caída. 3º bis) Tequero, sin cara ni fuerzas, anunciado en sexto lugar, corriendo turno. Carlos Écija le dio un picotazo trasero y caído y perdió las manos dos veces, antes de entrar a un segundo picotazo caído y midiendo el albero repetidamente durante su lidia. Pitos en su arrastre.

4º) Armónico, de Hros. de José Mª Escobar, anunciado como primer sobrero, precioso de lámina y buidos pitones. Recibe un primer picotazo trasero de José Mario Herrero y escapa. Un segundo picotazo y vuelve a escapar. Así hasta cinco veces, en la última se revuelve y empuja a caballo y jinete hasta el 10. Manso pero muy encastado y con peligro, revolviéndose tras cada muletazo. Palmas en su arrastre.

5º) Bilbadoso, inválido y devuelto tras ser picado por dos veces, enviando la primera a Jesús del Bosque por los aires. 5º bis) Arador, tercer sobrero, de Mauricio Soler Escobar. Recibe un picotazo caído y se escapa y un segundo trasero y se escapa. Muy manso pero encastado. Le perdonó la vida al novillero en la faena de muleta. Algunas palmas.

6º) Abejarruco, de Hros. de José Mª Escobar, anunciado como segundo sobrero, de gran trapío, aunque manso ya desde la salida. Recibe un picotazo de Francisco Martínez y se escapa, repitiéndolo hasta cinco veces, la última frente al 6. A la sexta le sujeta Écija, el de reserva, en el 1 y el presidente cambia el tercio. Muy encastado, dando espectáculo en todos los tercios. Palmas en su arrastre.


DANIEL MARTÍN: (de blanco y oro), estocada delantera y atravesada, AVISO y descabello. DIVISIÓN al saludar desde el tercio. Pinchazo en los bajos y estocada entera y atravesada que va escupiendo y se echa, aunque el tercero de su cuadrilla Fco. Javier Gómez Pascual lo levanta al apuntillarlo y se vuelve a echar. VUELTA AL RUEDO.

FRANCISCO PAJARES: (de nazareno y oro), estocada atravesada. DIVISIÓN al saludar desde el tercio. Pinchazo, estocada corta caída y atravesada, dos descabellos, AVISO, tercer descabello y se echa. SILENCIO.

MIGUEL ÁNGEL DELGADO: (de lila y oro), pinchazo y estocada atravesada. SILENCIO. Pinchazo arriba y estocada trasera. Petición y VUELTA AL RUEDO.


Cuadrillas: Mal como siempre los picadores. La mayoría parece no saber montar...ni picar. Sólo Roberto Barriga lo hizo arriba pero trasero. Entre los de a pie, nada a destacar, salvo las fatigas que pasaron con los tres mansos y encastados sobreros.

Otros: Tarde primaveral. Unos cuatro mil espectadores. Presidió el Sr. Trinidad López-Pastor, que nos sorprendió devolviendo tres inválidos, aunque podía haberlo hecho con los seis titulares ¿Le habrán leído “la cartilla”? Sea como sea, siga así, Sr. Trinidad.


Tras la penosa actuación de los presidentes de Las Ventas durante la temporada pasada (sólo se devolvieron 15 toros, cuando la casi totalidad de los lidiados eran inválidos), parece que este año los presidentes están dispuestos a que nuestra plaza recobre la importancia que nunca debió perder. Llevamos sólo cuatro festejos y ya se han devuelto cinco novillos. Y lo han sido, además, por los dos presidentes a los que nuestra Asociación ha solicitado a la Jefatura Superior de Policía recientemente que no se les renovase el nombramiento este año, por su “tancredismo”en la temporada pasada. Parece que han rectificado. O eso parece al menos.

Dicho lo anterior, la corrida no fue una sino dos. En la primera, los tres toros fofos, flojos, cebados y descastados de Juan Pérez-Tabernero, elegidos cuidadosamente por Taurodelta y que piden casi todos los taurinos profesionales. Los seis pudieron ser devueltos pero tuvimos que aguantar a tres de ellos, algunos incluso corriendo turno. Sin embargo los tres lidiados en la segunda parte, tres sobreros “gracilianos” de la familia Escobar, serios, encastadísimos aunque muy mansos, darían un vuelco al espectáculo y surgió la emoción en los tendidos, poniendo a prueba a los novilleros y a todas las cuadrillas. Que eso es lo que debe ser una corrida, señores ¿Es pedir mucho? Estos pocos locos, que somos los aficionados, creemos que no.

Y así pudimos comprobar que los novilleros eran muy diferentes, aunque cada uno en su estilo. El “alemán-salmantino” Daniel Martín intentó con su bobo primero lo que la mayoría del escalafón, el pegapasismo sin emoción alguna, estando además muy mal colocado. Sin embargo, con el manso y encastado cuarto no tuvo más remedio que presentarle batalla y lidiarlo, evitando las tremendas tarascadas que le provocaba su rápida reposición tras cada muletazo. Y aunque ni lo supo llevar por abajo ni lo lo mató bien, la vuelta fue un premio a su esfuerzo y a sus ganas.

El plasentino, aunque alumno de la Escuela de Madrid, Francisco Pajares intentó el toreo moderno con su primer dscastado inválido y aunque sus partidarios le jaleaban allí no había nada de nada. Con el quinto, un tercer sobrero “graciliano” de Mauricio Soler Escobar, por cierto flojo y manso aunque encastado, estuvo toda la faena a merced del novillo, que le perdonó la vida, pero se ve que en su vida se había visto en otra igual. Al menos hizo todo lo que pudo y no sabía más. Lo demostró especialmente con los aceros.

El ecijano Miguel Ángel Delgado nos sorprendió gratamente. Estuvo muy bien con el capote toda la tarde, aunque con la birria del tercero no podía brillar de muleta. Sin embargo se fajó con el último “graciliano”, anunciado como segundo sobrero, otro manso encastadísimo que pedía la documentación en cada muletazo. Y el muchacho lo intentó. Unas veces lo consiguió y otras no, siendo enviado por los aires dos veces, aunque sin consecuencias aparentes. Pero fue el que más calado dejó entre los aficionados. Si llega a matar bien seguro que corta la oreja. Pero nos ha dejado buen sabor de boca.

En resumen, una tarde que no auguraba nada bueno se arregló en la segunda parte, gracias a un presidente que se limitó a cumplir con su obligación ¿Lo ve usted, Sr. Trinidad, como no es tan difícil contentarnos? Y eso que sólo devolvió tres. Pues eso, que cunda el ejemplo y persevere en ello, aunque veremos si resiste a la presión cuando lleguen las figuras. En sus manos y en las de sus compañeros de palco está que Las Ventas vuelva a ser la primera plaza del mundo y recobre la categoría perdida últimamente. Y enhorabuena a la familia Escobar.

 

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