Lo bueno, lo malo y lo esperpéntico

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Lo bueno, lo malo y lo esperpéntico

  • CARLOS ESCOLAR “FRASCUELO”:(de lila y oro con cabos negros). Pinchazo caído sin soltar en suerte natural y pinchazo hondo desprendido y atravesado en suerte contraria y se echa pero se levanta solo; otro pinchazo sin soltar, AVISO y tres descabellos. Saludos. Pinchazo caído defectuoso y descabello. Saludos.
  • FERMÍN ESPÍNOLA: (que confirmó alternativa, de purísima y oro). Media desprendida y atravesada en suerte contraria perdiendo la muleta, AVISO y descabello. Algunas palmitas. Estocada muy baja y atravesada. Insuficiente petición. Vuelta al ruedo.
  • ANDRÉS PALACIOS: (de catafalco y oro). Pinchazo caído, otro en los bajos, otro arriba y otro más caído, AVISO y descabello. Silencio. Tres pinchazos y media tendida, desprendida y atravesada. AVISO y descabello al segundo intento. Silencio.

Día 12 La última corrida de toros de la temporada, desde su inicial planificación ya tenía claroscuros para los aficionados. Por un lado estaba la ilusión de ver de nuevo a “Frascuelo”, un veterano de 64 años maltratado por los toros y por el taurinismo pero muy querido en Madrid por sus detalles de torería añeja, Fermín Espínola, un mexicano ya consagrado en su tierra, que venía a confirmar a los 34 años su doctorado y Andrés Palacios, un albaceteño que en su última actuación el 7 de agosto pasado había cortado una oreja (al igual que “Frascuelo” ese mismo día) y que quería demostrar que no había sido por casualidad. Sin embargo, la ganadería elegida por la empresa era la de Valdefresno, de uno de los hermanos Fraile salmantinos (otra más, esta vez de don Nicolás) y ahí ya los aficionados desconfiamos, pues aunque sabíamos que su presentación iba a ser correcta (como así sucedió) ya conocemos de sobra en qué estado de descastamiento (agravado al quitar las fundas para embarcarla) y al límite de fuerzas se encuentran estas vacadas de medios-toros y lo difícil que es triunfar en Las Ventas con ellos. Todo se ajustó al guión previsto, pudiendo disfrutar de algunos detalles intensos e interesantes, aunque en tono menor, otros malos y alguno que nos acercó casi a la desesperación.

Carlos Escolar “Frascuelo” estuvo en su línea. Con el segundo de la tarde se esforzó al máximo, mostrando detalles de su torería, especialmente en los recortes, en los remates de las series, pero en cuanto los toros le apretaron su falta de facultades se puso en evidencia, incluso con estos medios-toros. Especialmente en el cuarto, un manso con querencia a tablas con el que lo pasó mal. En su primero, incluso, si llega a matar pronto, su público, ese que tanto le queremos en Las Ventas, le hubiésemos pedido la oreja, perdonándole su forma de echarse fuera en la ejecución de los pases y su figura contorsionada al paso del burel. A pesar de todo, sólo sus detalles añejos en los trincherazos por bajo y las medias verónicas de remate valen más que la mayoría de los mantazos que solemos ver un día sí y otro también a esos que algunos interesados juntaletras consideran como los “consagrados”. Por eso y por el cariño que se le tiene se le invitó a saludar al final de sus trasteos, pues tiene un enorme mérito anunciarse en Madrid a su edad, aunque sea con estos toros de escasa casta. Lástima tener que hablar del esperpento que supuso verle tan mal vestido, con una taleguilla sin apretarse los machos en los gemelos, con lo que una de las perneras le llegaba casi al tobillo y la otra más arriba, el descalzarse sin venir a cuento en sus dos faenas de muleta en un día seco y soleado y por fin el verle con su rizado pero ralo pelo, exageradamente negro. Con lo bonito que es ver las canas en los toreros veteranos...

Día 12 El azteca Espínola ha refrendado la línea de sus compatriotas, que este año se han prodigado en Las Ventas. Es un torero maduro, que sabe lo que ha de hacer, cómo torear y llegar al público. El problema fueron los medios-toros de Valdefresno. Aunque con el de su confirmación no llegó a acoplarse y conectar con el tendido, en el quinto, un manso que fue bien lidiado pero que tenía algo de casta, cuando llegó el último tercio estuvo muy lucido y por encima del toro, desgranando los mejores y más largos muletazos de la tarde, con ligazón y temple, superando la falta de fuerzas y la escasa casta del animal y consiguiendo que surgiesen los olés en los tendidos. La faena era de oreja pero la estocada caída y atravesada enfrió los ánimos de la mayoría. En México u otros lugares valdrá pero no en Las Ventas. No obstante dejó el listón alto y los aficionados queremos volver a verle la temporada próxima. Con otros toros, por supuesto. Puede ser un valor a tener en cuenta en este panorama de vulgaridades que nos rodea.

Andrés Palacios comenzó con buenas intenciones pero no se encontró a gusto. Recibió de capote a sus dos enemigos, siéndole jaleadas por algunos las pueblerinas verónicas... pues casi todas fueron aliviadas por el pasito atrás (recogiendo la pierna de entrada en el embroque), no perdonó los quites aunque quedaron deslucidos al mover los pies y con la muleta no pasó de discreto y vulgar con sus dos oponentes. Su primero se descompuso en banderillas tras tantas pasadas infructuosas y se acabó pronto, quedando a la defensiva y desarmándole por dos veces. El sexto, un mulo sin transmisión no le dio oportunidad alguna o él no la supo buscar. Como tampoco estuvo bien con los aceros ambas labores fueron silenciadas al final. Una tarde anodina para él. Lo más torero que hizo fue permanecer a distancia entre “Frascuelo” y Espínola en la ceremonia del protocolo, pues el testigo debe estar atento al toro, para evitar que se arranque a los que están en la cesión de trastos y no a lo que se dicen padrino y confirmante. A ver si cunde el ejemplo y se enteran algunos.

En resumen, hubo de casi todo en la tarde, por lo que al menos no fue soporífera. Si la empresa se hubiese preocupado algo más de la afición, contratando toros que hubiesen aportado la emoción, quién sabe si la de la última corrida de la temporada podía haber sido una tarde histórica, o al menos para recordar. Pero para eso es necesario no comprar medios-toros en los saldos, que es lo que hace generalmente Taurodelta. Y la CAM se lo tolera. Y al parecer se rumorea que la quieren renovar. No, por favor, no. Los aficionados estamos indefensos. Los que deben defendernos no lo hacen.

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