Mansos de todo tipo hasta para el día del cierre

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Mansos de todo tipo hasta para el día del cierre

  • PASCUAL JAVIER (Grana y oro): Buena estocada, aunque algo trasera (silencio). Estocada caída tras dos pinchazos (silencio).
  • DANIEL PALENCIA (Corinto y oro): Estocada caída y atravesada, dos descabellos (silencio). Buena estocada algo atravesada en lo alto (Silencio).
  • SERGIO BLANCO (Lila y Azabache): Pinchazo y estocada trasera tras aviso (Aviso y silencio). Estocada trasera, caída y tendida con desarme (Silencio).

Día 16 Abría plaza un ejemplar de característico pelaje en su línea genealógica, se dejó de salida y Pascual Javier dejó algunos lances aceptables ganando terreno. En Varas recibió sin emplearse dos puyazos traseros, caído el primero para salir suelto de ambos. Tras un quite por chicuelinas, el novillo demostró poca fijeza en banderillas, buscando chiqueros en dos ocasiones síntoma de su clara mansedumbre. La faena la inició al hilo de las tablas, saliendo afuera en dos series, donde ya se le empezaba a notar justeza de fuerzas y finalmente una lesión en la mano izquierda. Una estocada algo trasera pero buena fue suficiente, aunque aguantó el animal ante la falta de profesionalidad de los peones, que a pesar de su lesión, trataron de hacerle la rueda.

Al cuarto le correspondió un buen picador, con el cual se mostró la afición agradecida; se trata de Santiago Morales “Chocolate”, que agarró el mejor puyazo de la tarde, aunque el castigo fue prolongado para el novillo. A más distancia galopó a la cabalgadura, pero después salió suelto, anulando la fijeza del puyazo anterior. La res se muestra galopona en banderillas, algo bobalicona, pudiéndola un poco y mandando sobre ella, poniendo mucho el chaval; se habria visto algo más, pero se marchó con una oreja puesta. Le toca mucho el paño y no manda nunca; una estocada caída lo dejó para el puntillero.

Con el segundo, Daniel Palencia firmó un aceptable recibo, para presenciar después un desordenando tercio de Varas, en el que recibió el novillo dos puyazos en la puerta de caballos, de los que salió suelto y durante los cuales echó la cara arriba para quitarse la garrocha de encima. En el quite blandeó y durante el segundo tercio anduvo sin fijeza, distraído, en diferentes terrenos. Es ese manso que va y viene, que no se entrega. El novillero estuvo siempre al hilo, sin someter las embestidas por lo que no humillaba el novillo, sin nadie obligarle a ello. Tan notable fue la falta de mando que la cosa empezó en contraquerencia y terminaron en chiqueros con un muchacho a zapatillazos detrás de su oponente. Una estocada fea y a por el siguiente, que hacía quinto.

Éste se mostró abanto de salida, saliendo suelto de las telas pero en Varas sacó genio y durante un puyazo trasero tiró de genio y en arreón hacia las tablas y derribó al jaco, poniéndole en peligro hasta el punto de tener que ser coleado por los monosabios. Se lo llevaron a la puerta pero allí se dejo pegar la puñalada “trasera”. De lo más notable de la tarde, y para bien de la Fiesta fue esa competencia en quites que llevaron a cabo Sergio Blanco y Daniel Palencia por chicuelinas, tras el segundo puyazo a este quinto, siendo mejores las del colombiano Sergio. Los rehileteros recibieron una leve ovación tras tirar de recurso en un novillo que apretaba mucho a tablas; bien estuvo el iniciarle la faena al manso fuera de su dominio, quizá así se podía entregar, pero esos estatuarios o ayudados con tanta duda y enganchón por alto consiguieron desbordar al joven espada en lo restante de faena, en la que fue desarmado y avisado en varias ocasiones. Saliéndose de la suerte consiguió meter la mano, quedándose en una estocada arriba algo atravesada.

Colorado ojo de perdiz era de capa el lidiado en tercer lugar que, a pesar de ser parado, fue sacado a los medios de recibo por Sergio Blanco. Un puyazo largo, trasero y empujando con la cara alta tomó el novillo en su primera entrada al caballo, terminando su pelea en varas en la puerta de caballos, saliendo suelto de otro puyazo atrás. Luego el novillo se para, tiene poca fijeza y encima es algo bobalicón; se inicia la faena rematándolo por alto, para continuar a base de pico con la mano izquierda, le avisa y por el otro pitón más pico y bien al hilo del pitón, además poniéndose pesado, hasta llegar al punto de intentar hacerle pasar en unas manoletinas a distancia llenas de dudas a un animal tan parado. Estocada trasera tras pinchazo.

Día 16 El sexto fue bien recibido en las tablas del siete, Sergio Blanco ganó terreno y fue ovacionado tras dar algún lance digno de ver. Sale suelto de las telas y le pegan un puyazo bajo en chiqueros, pues acababan de salir los caballos. En el tendido dos le vuelven a refilonar cerca del costillar y responde con un par de coces, además de otras dos entradas, de las que primeramente salió suelto para en la siguiente dejarse pegar mucho por haberle hecho la carioca; así se resume su muestra de espectacular bravura en varas, ¡qué ironía! Tampoco fueron de bravo esos brincos tras sentir los arpones, buscando los chiqueros y apretando a tablas a los rehileteros. La faena no la inicia mal, está bien planteada por abajo y lejos de querencia, pero empiezan de nuevo los remates por alto propios del desborde, porque al animal si se le puede se le torea, pero antes hay que estar muy firme; quizá pensó que en los medios se iba a acobardar y no siendo así, pues le desarma al no haberle ni templado ni obligado en ningún momento, aún otro derrote le pudo hacer más daño, pero por suerte queda todo en otro desarme. Y tras un macheteo y una estocada muy defectuosa, se puso punto y final a la temporada venteña, que este año ha terminado algo antes que el anterior y que por climatología pudo quizá haberse alargado algo más. No todos los aficionados que hoy se despiden (algunos se desean hasta feliz Navidad) están por la labor de continuar con festejos así; podemos entender carencias técnicas novilleriles pero a Madrid no los pueden traer sin saber por dónde empezar y con estos hierros que sin mayor motivo que un fracaso que les avala repiten hasta la saciedad.

Con un poco de suerte, además de última del año también última de la empresa. Aunque se dice que “otros vendrán y buenos te harán” y también eso de “más vale lo malo conocido…” Veremos a ver. Suerte y hasta la temporada que viene.

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