Mazazo del Conde de la Maza

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28 Agosto 2011 | Escrito por Mario de los Reyes. | Fotografías de Constante

Corrida de toros. Cinco toros del Conde de la Maza y un remiendo de Domínguez Camacho (6º). Animales bastante bien presentados, con seriedad para una plaza como Madrid. De juego, los del Conde, fueron bastante descastados, desrazados sin ningún tipo de entrega, clase, ni colaborar en ningún momento. El remiendo de Domínguez Camacho, aunque no termino de romper en el caballo, en la muleta se dejaba aunque exigía llevarlo muy toreado y sometido por bajo y se le podían sacar lances por ambos pitones.


Juan Diego: (catafalco y oro corbata verde), silencio y saludos.

Iván García: (grana y oro), silencio y saludos.

José María Lázaro: (confirma alternativa)(grana y oro), silencio y saludos tras aviso.


Tercio de varas: Otra vez como muchas otras, la suerte de varas se realizó de manera pésima, sin picadores que sepan montar a caballo, los terrenos de la plaza donde se debe picar y en qué parte del toro deben meter las cuerdas. Como esto no se solucione pronto esta suerte está destinada a desaparecer.

Presidente: Don César Gómez Rodríguez: sin complicaciones, ni decisiones comprometidas.

Público: Un cuarto de plaza en tarde soleada y agradable.


Hoy hemos vivido una horrorosa corrida de toros del excelentísimo Conde de la Maza. Un verdadero tostón de toros lidiados, donde en la mayoría de ellos ha brillado el descastamiento, la mansedumbre y la falta de clase y entrega por parte de los animales que salieron por chiqueros. Aunque la corrida no estaba mal presentada (algo que prevemos de esta ganadería). Pero si diez años atrás nos dicen tapando el hierro de qué ganadería eran los toros lidiados hoy, lo inimaginable es que dijéramos que eran del Conde de la Maza. A pesar de la digna presencia de los animales que antes hemos comentado, solo han pasado cinco toros el reconocimiento. El remiendo de la ganadería de Domínguez Camacho, un animal con muchísimo cuajo y seriedad ¿Por qué cuando esta ganadería la lidian las figurillas, se reduce en grandes dimensiones? El remiendo de esta ganadería ha sido el que más ha servido del encierro. Un animal que en el caballo no termino de romper pero que en la muleta exigía que se le llevara siempre muy toreado y sometido por bajo, no permitía relajación, por lo que había que ponerse en el sitio y hacerle las cosas muy bien para sacarle las arrancadas que tenia por ambos pitones.

Con respecto a la terna, hoy se producía el regreso de un torero con cierto pellizco como es Juan Diego. Pero ante animales como los de hoy no ha tenido gran opción. Su primero estaba completamente vacío por dentro, una res sin clase, raza ni transmisión. Además, Juan tampoco estaba del todo cómodo ante tal animal, por lo poco que torea. En definitiva, que en este primer asalto ni toro ni torero estuvieron centrados. El cuarto no tenia un solo pase, se quedaba corto en su recorrido y tiraba la cara por las nubes. Juan no tuvo ninguna opción para el lucimiento y más un torero artista como él. El toro que le tocó en suerte no va nada con su estilo. Lo único que nos dejó hoy en la retina fue un quite con dos muy buenas verónicas, rematando con una larga a una mano.

El segundo del cartel era el madrileño Iván García. Con el tercero de la tarde, el diestro tuvo muchísimo miedo, sin quedarse en ningún momento quieto ante la cara de su oponente. El animal es verdad que no regaló nada, fue un burel descastado y sin colaborar en ningún momento. Pero Iván pudo estar un poco más digno con él. Con el quinto de la tarde volvió a estar a merced del toro, con muchísimas dudas, ante las complicaciones y peligro que tenía. Bien es cierto que era muy deslucido, tirando la cara alta y sin colaborar en ningún momento. Pero tampoco vimos a Iván doblarse de una manera lucida con su oponente. Aparte hoy, en ninguno de sus dos oponentes ha puesto banderillas, cosa habitual en él.

Confirmaba la alternativa el diestro José María Lázaro, que nos dejó los únicos destellos de interés en el sexto de la tarde (que no era condeso, por cierto). Ante su primero, toro con el que confirmaba la alternativa, el diestro no terminó de confiarse en ningún momento, limitándose a llevar a su oponente a media altura, sin obligarle en ningún momento y colocado al hilo del pitón, fuera de sitio. Al animal le falto muchísima entrega y raza para perseguir los engaños y además no humillo en ningún momento, yendo siempre con la cara a media altura. Con el sexto vinieron los mejores pasajes de la tarde. Lázaro dio lances muy templaditos, componiendo bastante bien la figura y hubo detallitos con muchísimo gusto. Es verdad que tampoco fue una faena redonda, pero debemos entender que el diestro confirmaba hoy la alternativa y le queda mucho que decir en esta profesión. Por lo menos nos fuimos con las sensaciones que nos dejó, realizando lo único de interés de un sopor de corrida. Lo que debe mejorar es con los aceros, ya que en este animal si no llega a pinchar varias veces se le podría haber pedido un trofeo.

 

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