Nada era lo que esperábamos

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Nada era lo que esperábamos

  • ANIBAL RUIZ: (celeste y oro): Pinchazo y media estocada (PALMAS). Bajonazo (SILENCIO).
  • SERGIO MARÍN: (tabaco y oro): Pinchazo y casi media. Aviso (SILENCIO). Pinchazo y media estocada (AVISO).
  • JJUAN ANTONIO SIRO: Confirma alternativa (grana y oro): Dos pinchazos y bajonazo. Aviso (PALMAS). Estocada baja (VUELTA AL RUEDO).

Sin duda ninguna, la corrida de hoy de Conde de la Maza no era lo que esperábamos ver. Pero aún así, en algunos aspectos ha sido una corrida interesante. Sí, que los toros mansearon y se vio descastamiento, es verdad, no se puede negar, pero también es verdad que vimos a toros que exigían, sobre todo al primero y al segundo.

Día 5 de agosto Juan Antonio Siro vino a confirmar su alternativa después de pasar todo el año pasado en blanco y si no estoy mal informada creo que ésta era su primera corrida de la temporada. Es una pena… pero se notaba. Falta de bagaje. De mucho bagaje. En el toro de su confirmación, no se qué vio al animal para meterle una tercera vez al caballo, porque el toro estaba más que picado con el segundo puyazo. Durante la muleta es donde más se acusó su falta de rodaje. Descolocado y dudoso siempre. Mirando constantemente al callejón para ver si le decían qué hacer. Y para matar, mal, como el resto de sus compañeros durante toda la tarde. El segundo del lote de Siro, el sexto, que cerró plaza, fue uno de los toros más terciados del encierro y también el más flojo. Acusó, y mucho, las largas varas que le dieron y sobre todo lo mal que se le picó. Vamos, lo de siempre ¿Para qué cambiar? El toro se protestó con fuerza desde el tendido, pero Julio Martínez, una tarde más, decidió mantenerlo en el ruedo. Quizá tenía prisa para irse a su casa. No sé. Pero toros así, habría que devolverlos siempre.

El segundo toro de la corrida, correspondiente a Aníbal Ruiz, fue uno de los animales que más manseó. En banderillas fue bien pareado por Miguel Ángel Ramírez. Aníbal, durante la faena, no estuvo como debía estar. No sé por qué. No sé si no pudo o no le apeteció o qué pasó. Es verdad que el toro, aunque mansote, exigía, pedía a su oponente firmeza, seguridad, estar ahí y Aníbal no estuvo. En el cuarto de la tarde empezó a llover y hubo una estampida en los tendidos. Casi todos los “aficionados” que se marcharon fueron afortunados porque no vieron la horrorosa suerte de varas que se le hizo al toro. Así se quedó el animal, que dobló las manos varias veces y a lo largo de la faena vimos cómo no podía con su alma. Nada afortunados fueron tampoco los banderilleros en esta ocasión. Dejó de llover y Aníbal Ruiz cogió la muleta. Comenzó como sin ganas, descolocado, sin transmisión. Dio una tanda vistosa, que no buena, al moribundo animal y eso le sirvió para que le aplaudieran desde los tendidos.

Sergio Marín, traía un vestido muy bonito esta tarde, pero el traje casi lució más que él. Empezó con ganas, se fue a portagayola, intentó comenzar bien con el capote… pero todo se quedó ahí, en las ganas. El toro también fue de los que se vino a menos, quedándose corto en bastantes ocasiones y a esto no ayudaba nada los medios pases que le dio Marín. Otra serenata con la espada. Dicen que no hay quinto malo, pues este tampoco fue bueno. Marín tampoco estuvo bien. Toda la faena sin tirar del animal, sin hacer las cosas bien. El toro, tras el primer pinchazo, decidió echarse en la arena. Quizá se aburría con la faena de Marín. Tras levantar al animal, lo mató de una media estocada.

Lo mejor de este quinto toro, y prácticamente lo mejor de toda la tarde fue el segundo par que puso Juan Navazo. Citando al toro, estirándose como se debe y colocando el par en su sitio ¡¡¡Olé!!! Este excelente par le hizo desmonterarse. Los tendidos le ovacionaron en pie. Muy buen par.

Día 5 de agosto Hasta aquí la corrida de hoy, donde nada fue lo que se esperaba, ni el ganado de Conde de la Maza, ni la terna de hoy. Se notaron mucho las carencias de los matadores. Quizá una corrida de estas características tenía que haberse lidiado con un cartel con matadores más curtidos. Seguro que habríamos visto una corrida muy distinta. Pero eso es lo que tenemos en Madrid. Eso sí, en tardes como ésta, el público de Madrid tampoco es lo que parece, mucho aficionado de autobús, que aplaude estocadas caídas con gran ímpetu. Tras esto, Siro dio una vuelta al ruedo por su cuenta. Protestada por parte de la afición madrileña. Esa vuelta al ruedo tampoco es lo que parece, así que espero que no se lo crea. Qué le vamos a hacer, esto es lo que tenemos en Madrid. Como vemos… nada ha sido lo que esperábamos.

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