PARLADÉ, otra “juanpedrada” podrida

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13 Mayo 2010 | Escrito por Esther Arribas González | Fotografías de Constante

Corrida de toros. Octava de feria y sexta corrida de toros. Sorpresa, la corrida había pasado completa por la mañana, no como venía sucediendo en las tres últimas, aunque en esta ocasión, hubiese sido mejor el famoso “baile de corrales”. Toros de Parladé, todos cinqueños, serios de hechuras, correctos de presentación aunque desiguales. El comportamiento no estuvo acorde con su bonita estampa, porque no tuvieron ni casta ni duración, siempre muy a la defensiva, llegando totalmente vacíos a la faena de muleta, encogiéndose y amenazando echarse.


DIEGO URDIALES: de frambuesa y oro. Estocada atravesada y descabello (silencio).Estocada atravesada y descabello certero (silencio con un aviso).

MATÍAS TEJELA: de grana y oro. Cuatro pinchazos y estocada caída (silencio). Pinchazo, bajonazo y descabello (silencio).

JOSE MANUEL MAS: de azul pavo y oro. Pinchazo hondo contrario y descabello (silencio). Media estocada caída (silencio).


Tercio de varas: Se picó mal en general, como si ya fuera un vicio, no abusando mucho del castigo, puyazos traseros, caídos y en la paletilla. En dos ocasiones ni se agarraron, derribando a los caballos. Cabe destacar el puyazo en su sitio del picador Héctor Vicente al tercero de la tarde y aun así le tapó la salida.

Cuadrillas: Salió a saludar Raul Adrada en el primero de Tejela con un par de banderillas “comoditas”.

Incidencias y otros: Presidió el festejo don Manuel Muñoz Infante, permitiendo de nuevo que se lidien al completo este “asquito” de toros. Una pena, pero ya sabemos que en el palco no hay aficionados.
 


En tarde con frío de febrero se disponía a tomar la alternativa el madrileño José Manuel Más con un ganado que no ofreció ninguna posibilidad, desarrolló sentido y no tuvo un mínimo de CASTA. Salió el primero por chiqueros, bien hecho pero sospechoso del pitón izquierdo, con algo de abantía que aprovechó Más por verónicas, rematando con una media vulgar en los medios. El torito salió airoso del caballo, no así el picador que no le encontró y salió despedido por los aires en su primer encuentro; en el segundo sólo le señaló un puyazo trasero. Así es la suerte de varas en la actualidad, una auténtica pantomima. A destacar el segundo par de banderillas de Jarocho, que se la jugó por los adentros, recibiendo un fuerte pitonazo en el ojo derecho que le impidió continuar la lidia. El toro responsable de que Más se convirtiera en matador de toros, de nombre “Enjarado”, estuvo muy justito de fuerzas, con indecisión en sus comienzos, quedándose luego sin gas y claudicando en la muleta, como el resto de la corrida que nos esperaba.

Intentó poner en suerte a su segundo en el caballo por galleos pero no lo terminó porque el toro entró al relance. Y se produjo el segundo derribo de los caballos de cuadra, que este año parecen haberse tomado algunas copas de más. Quiso entonar la faena llamando al toro desde los medios para luego perderle pasos, desplazarle hacia fuera y tocar la luna con la mano.

A Urdiales le correspondió el toro menos pusilánime de la corrida. Le saludó a la verónica soltando tela y con buen gusto. Tuvo diez arrancadas que el diestro no supo aprovechar, pese a centrar su faena en la mano izquierda, pero él no se centró ni nunca estuvo, llevándolo a media altura y siempre fuera de sitio. El toro, mortecino, amenazó con echarse.

Su segundo, más bajito que sus hermanos, salió suelto y sin fijeza en el capote. Perdió las manos al salir del caballo y siempre esperó al banderillero para arrancarse como un descastado e inválido. Los tremendos esfuerzos por querer embestir quedaron siempre en el intento, no repitió y resultó muy flojo. En definitiva, señores, falto de CASTA.

Muchas son ya las tardes en las que Tejela ha tenido el honor de pisar el coso venteño y en ninguna ha justificado su comparecencia. Sinceramente, no se puede entender cómo estos toreros pueden repetir año tras año sin hacer mérito alguno. Su lote comenzó con el engatillado tercero de la tarde, que metió la cabeza con mesura en el capote aunque se quedó adormecido en el peto. Se atrevió Más con un quite por delantales, terminando con una buena media, lo que estimuló a Tejela que lo intentó por enganchadas gaoneras. En banderillas se vino arriba con más tranco. El toro quería distancia y claro Tejela lo despachó ahogándolo, llevándolo con el pico y fuera de cacho, vamos el nuevo toreo moderno al que nos tienen acostumbrados. Su segundo, un toro bien armado pero manso declarado, no se empleó en varas y le parearon en chiqueros. Luego, imitando al toreo tumbado de Tejela, sin verticalidad, el animalillo se rajaría en la muleta y se acostaría.

Estos toros que se caen a la salida del caballo, que arrastran las patas en banderillas y que llegan vacíos, moribundos o no llegan a la muleta, sin fondo alguno, son el declive de la fiesta. El fiasco ganadero de la tarde de hoy ha sido el mayor de lo que llevamos de feria pero si los presidentes, empresarios, toreros y apoderados consienten y persiguen el monoencaste domecq la feria seguirá igual, unas tardes con mayor descaro que otras, pero en todas habrá ausencia de CASTA.

 

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