Puerta Grande (?) de saldos

Ampliar Portada


Puerta Grande (?) de saldos

  • MORANTE DE LA PUEBLA: (verde esmeralda y oro).- Media atravesada saliéndose de la suerte y descabello. ALGUNOS PITOS. Pinchazo sin soltar, bajonazo sin pasar y se echa. BRONCA.
  • MANZANARES: (catafalco y oro).- Estocada tendida y atravesada. SILENCIO. Estocada caída y atravesada. SILENCIO.
  • TALAVANTE: (grana y oro).- Estocada desprendida y atravesada, falla con el de cruceta pero el toro se autodescabella solo. OREJA con algunas protestas. Estocada caída, trasera y atravesada tirándole la muleta a la cara cuando le persigue el toro. OREJA con petición minoritaria y SALIDA A HOMBROS muy protestada.

Día 06 de junio Otra Puerta Grande (ponemos la interrogación en el título porque para muchos aficionados más bien fue “puerta pequeña”) de vergüenza para la historia de la Tauromaquia y de la propia plaza de Las Ventas y de saldos, porque así fueron los animalejos que hoy se aprobaron y fueron lidiados como toros cuando TODOS ELLOS no pasaron de medios-toros, tras un vergonzoso baile de corrales, uno más cada vez que se acartelan las figuritas del G-10. Sí, que se sepa a los cuatro vientos, que se enteren todos esos papanatas ignorantes y claveleros aplaudidores orejistas que llenaron la plaza, porque tras un montón de “torillos” visionados por la autoridad, hubo que remendar la corrida inicialmente prevista de Cuvillo con dos de Victoriano del Río, que no mejoraron a los titulares en nada.

Para matar esta “novilladita” estaban acartelados tres de los más ilustres del G-10. Sólo uno de ellos, Talavante, logró lo que estaba escrito en el guión, es decir, el éxito para los cazadores de acontecimientos. Y lo hizo haciendo una mezcla de toreo sui-géneris con pases heterodoxos (dicen que casi todos los ha aprendido en su estancia en México) que improvisa sobre la marcha, sorprendiendo al personal. Pero lo que se dice toreo clásico, es decir verónicas y naturales no dió ni uno de verdad. Mató defectuosamente a ambos, a uno con desprendida y atravesada hacia fuera por lo que tardó en caer y al otro con desprendida, trasera y atravesada de más rápido efecto. Por todo ello le recriminaban desde el 7, negando con el dedo, cuando dió la vuelta al ruedo con sendas orejillas de cada uno de sus “toretes” y cuando salió en volandas por la puerta que da acceso a la calle Alcalá, que hoy, para algunos, no era grande. Porque si además no hubo sino medios-toros ¿son eso méritos suficientes para recibir el máximo honor de la primera plaza del mundo? Los del 7 lo tenían claro. El resto, ellos sabrán.

Hay que cambiar urgentemente el reglamento de Las Ventas si se quiere que siga siendo la primera plaza del mundo, exigiendo como mínimo dos orejas en un mismo toro para salir a hombros, pues no puede ser menor que en los casos de Sevilla, Bilbao, Pamplona o Zaragoza, por ejemplo. Y a los toros que se les pique de verdad como mínimo dos veces, nunca picotazos o simulando la suerte. Y son los presidentes los que deben proteger estas cosas.

Día 06 de junio Las otros figuras del cartel fueron Morante y Manzanares. El de La Puebla del Río lo tuvo imposible toda la tarde. Su primero era un mulo incapaz de seguir los dictados del maestro y desistió pronto. Y la lidia de su segundo coincidió con un fuerte vendaval que le movía los engaños. Por más que lo intentó (y se veía que hoy quería) era imposible. Sólo mostró su sello de calidad en un quite por chicuelinas, rematado con revolera y serpentina. Poco para lo que esperábamos de él. En cuanto a Manzanares volvió a dar otro petardazo. Empezó calentando a los claveleros con su primero, con series en las que echaba el toro afuera y escondía la pierna de salida sin cargar la suerte, pero a medida que avanzaba la faena iba perdiendo fuelle el torillo y los olés de aquéllos se apagaban y las protestas del 7 se iban extendiendo al resto de la plaza. Y con el quinto, el de más castita de la corrida, siempre hubo enganchones y nunca se acopló con él. Y noticia, hoy no mató recibiendo, pero sus volapiés fueron muy efectivos, mostrando que es hoy el “as de espadas” sin discusión. Aunque luego destoree, pero la verdad hay que decirla.

Se supone que desde noviembre estaban apartados y preparados los toros de hoy, fecha en la que ya se conocía el cartel completo de la corrida de la Beneficencia. Pues bien, la mayoría de los “toretes” (medios-toros) que salieron hoy al ruedo no tenían cara, eran pobres de pitones (como si fuesen novillos), eran mansos y descastados y eso sí, bien educados y casi amaestrados - nobles les llaman los taurinos - pues hasta que no les hacían ¡jé! no acudían a los engaños y jamás embestían por su cuenta, que es lo que debería hacer un toro de lidia que se precie. Y para colmo tampoco eran poderosos (fuertes), ya que antes del segundo tercio estaban todos con la lengua fuera (para tomar aire y no morir de asfixia, es decir, energía aerobia, no la anaerobia que es la que debe tener un animal fuerte como debe ser un toro de lidia, de combate). Además eran flojos de remos, casi al límite de la invalidez. Estos son los animalejos que exigen las figuras de hogaño (y también las que aún no lo son) para hacer monerías y cortar las orejas sin que esa mayoría de aplaudidores que acude a ciertas citas de relumbrón y prestigio proteste por nada. Bueno sí, contra nosotros, “los de siempre” (los del 7), los que remamos contra el mundillo de este putrefacto negocio, que hoy es a la vez un ridículo y patético espectáculo, el que ha sustituido a la eterna tauromaquia, por culpa de unos sinvergüenzas que sólo viven para incrementar sus cuentas corrientes, sin pensar que la han prostituido y que están a punto de terminar con ella. Dan ganas de no volver más. Nos echan cada día. Porca miseria...

Comparte esta publicación

Te Recomendamos