Rubén, ilusión y ganas

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Rubén, ilusión y ganas

  • ANTONIO FERRERA: de blanco y oro: Estocada y descabello (silencio). Dos pinchazos y estocada (Silencio).
  • SERGIO AGUILAR: de teja y oro: Buena estocada (Saludos).Dos pinchazos, estocada, (Silencio tras aviso).
  • RUBÉN PINAR: de violeta y oro: Buena estocada (oreja). Un pinchazo y estocada (Saludos tras aviso).

Día 10Antonio Ferrera, como banderillero no se lució ya que de los tres pares puestos solo acabo el toro con un palo. El peor segundo tercio de Ferrera que haya visto. En el último par de los tres hubo algo de peligro. Con la muleta se comportó como un vulgar pegapases. Aburrimiento total. No hizo nada para conectar con los tendidos. En su segundo, cuarto de la tarde, mejoró en el segundo tercio, pero nada especial, con algo más de emoción y acierto, especialmente en el último para al cambio por los adentros. Con la muleta nada que reseñar salvo que repitió lo de su primero y además mató mal. O no era su día o no da más de sí.

Sergio Aguilar, al segundo de la tarde, toro noble que fue bien al caballo, no lo supo aprovechar. Hubo comentarios de los tendidos de que se le iba el toro sin torear. Tras una buen tanda con la derecha que hizo despertar al tendido creímos que aquello podría ir a más pero nada mas lejos de la realidad. No sé por qué razón se vino abajo el torero y lo que pudo ser un toro de trofeo pasó a ser un toro aplaudido en el arrastre y un simple saludo para el maestro. En su segundo estuvo casi igual. Otra tanda de cuatro pases sin moverse y nada más. Esta vez el toro tenía cierto peligro que no supo dominar por lo que el toro estuvo por encima del torero. Esta vez también hubo aplausos para el toro pero sólo silencio para el maestro. Tiene que saber escoger los terrenos mejor, dar la distancia que el toro te pide, conectar más con los tendidos y ser menos frío. Qué pena, ya que se espera mucho de este diestro. O tal vez se espere demasiado y estemos equivocados con él. Apunta pero no dispara.

Día 10 A Rubén Pinar se le vio desde el primer momento con ganas y entrega, como en sus buenos días de novillero. Le tocó quizás el mejor toro de la tarde y a tener en cuenta en el cómputo general de la feria, aunque de salida se acostaba por el derecho y puso en jaque a casi toda la cuadrilla. Acudió a una primera vara como bravucón, derribando y escapando, pero en la segunda vara cantó la gallina de su mansedumbre y salió suelto. Pero tenía algo de castita, por cierto, el único de la corrida. Casi por obligación, Rubén le planteó la faena de muleta por el pitón izquierdo, que por cierto lo tenía excelente y al darse cuenta de la circunstancia conectaría enseguida con los tendidos de orejeros, aunque a muchos aficionados no nos gusten sus maneras de toreo moderno, retorcido y haciendo la alcayata. Se volcó en una buena estocada y la petición de oreja fue mayoritaria y concedida. Ovación para el buen toro, al que le tenía que haber cortado las dos, no una. Por tanto, estuvo por debajo del toro. Su segundo fue el sobrero y se percibía desde los tendidos las ganas que tenia el diestro de salir por la Puerta Grande. Pero el toro no daba para más, pues se le acabaron las fuerzas ya casi en el segundo tercio. Era mucho más inválido que al que había sustituido. Poco pudo hacer por más que lo intentó. Aunque sus modos y maneras no nos gusten hay que reconocer que se le notaba con ilusión y ganas. Ambas cosas se ha echado en falta mucho en esta Feria.

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