Salida a hombros de saldo por cierre de ejercicio

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07 Junio 2009 | Escrito por Joaquín Monfil

Corrida de toros. Última corrida de la feria del Aniversario. Seis toros de Alcurrucén, que compusieron una corrida de toros modernos, facilona para cortarles las orejas, pues fueron mansos, en general con poca casta, fuerzas justas, estaban bien presentados aunque sin exagerar y llegaban a la muleta dejándose hacer...de casi todo, repitiendo y sólo acudiendo cuando se les llamaba, es decir “toros bien educados” (aunque los toros no deberían tener educación alguna, a mi entender).

1º) Heredero. Cinqueño. Dos meses más y hubiese cumplido los seis años. No parecía tener esa edad, pues ni le habían crecido los cuernos, ni el cuerpo...ni las ideas. Debía haber sido el tonto de la piara y sus hermanos le dejaron sin comer pues si no no se explica su escaso desarrollo físico. Abanto de salida, entró dos veces a la vara de Dionisio Grilo. En la primera tomó un picotazo trasero y caído saliendo suelto y luego tras resistirse a entrar recibió otro picotazo trasero y escapando, quedando sin picar. A pesar de todo ello mostró bobaliconería en los tres tercios, aunque los taurinos a eso lo llaman nobleza. Palmas en su arrastre.

2º) Castañuelo. Acapachado y bien presentado. Entró a una marronazo trasero de Agustín Simón, fallando y con el toro bajo el peto no supo encontrar dónde picar hasta que se escapó. En la segunda entrada vuelve a fallar, perdiendo incluso la vara. En la tercera un picotazo, arrolla al escaparse a Raúl Adrada sin consecuencias (salvo el porrazo) y se cambia el tercio sin picar. A pesar de ello quedó facilón para el último tercio aunque algo tardo en las distancias cortas y rajado. Silencio en el arrastre.

3º) Afanes. Cómodo de pitones y abanto de salida. Daniel López le tomó delante y arriba y rectificó más atrás, saliendo suelto. Le costó entrar por segunda vez, tomando un picotazo empujando, fallando el picador y siendo desmontado. Pinar pidió el cambio sin estar picado. Quedado en banderillas y colaborador y tardo en el último tercio. Palmas en su arrastre.

4º) Mimoso. Ofensivo por delante y de gran trapío. Abanto. Alonso Sánchez le puso un puyazo trasero y caído y el toro empujó cabeceando. Un picotazo trasero en la segunda entrada y sale suelto. Encastado en la muleta, pronto, no permitiendo cercanías y Ferrera no se enteró. Palmas en su arrastre.

5º) Cornete. Cinqueño. Magnífica presentación. Primera vara de Héctor Vicente muy trasera con el toro empujando y una segunda trasera y caída y el toro se emplea. Bien en el segundo tercio y llega a la muleta con transmisión por losdos pitones pero pidiendo el carnet al matador y éste se arrugó. Palmas en el arrastre.

6º) Amable. Serio y bien presentado. Sin ser parado de salida se resistió a entrar a tomar una vara de Agustín Moreno, que marró, perdiendo el palo. En el segundo intento le dio un puyazo caído y muy trasero. Otro igual en la tercera entrada, saliendo el toro con la puya puesta hasta que se le cae. Noble y repetidor en la muleta. Ovación en su arrastre.


ANTONIO FERRERA: (de malva y oro). Bajonazo. Inexplicable petición aunque escasa. DIVISIÓN. Dos pinchazos traseros en los bajos en la suerte contraria y bajonazo en la suerte natural. SILENCIO.

MATÍAS TEJELA: (de azul noche y oro). Pinchazo trasero arriba que escupe y bajonazo tendido. SILENCIO. Buena estocada. SILENCIO.

RUBÉN PINAR: (de blanco y oro). Estocada caída delantera y atravesada sin dar salida saliendo trompicado. OREJA con algunas protestas. Estocada delantera que basta. OREJA protestada. SALIÓ a HOMBROS por la Puerta Grande.


Presidencia, incidencias y otros: Lleno aparente con los domingueros orejeros ávidos de trofeos. Se fueron felices. No así los habituales, que el próximo jueves estaremos en familia. Tarde muy calurosa, de bochorno. Presidió el orejero señor Trinidad que suponemos fue feliz al conceder una salida a hombros a Pinar con una orejilla en cada toro, igualando así el premio de lo de Esplá dos días antes ¡Qué vergüenza para esta plaza, la primera del mundo, dicen! Dimisión inmediata ¡Váyase del palco y no vuelva!.

Cuadrillas: Muy mal como siempre los piqueros. Los de a pie cumplieron aunque sin brillar.


Hoy parecía que al acabar las ferias y como traca final por liquidación de las mismas había que dar un premio y le tocó al joven de la terna. Claro que en cuanto llegamos a la plaza y vimos el ambiente que se respiraba por parte del público que casi llenaba el coso, tanto los isidros en el sol como orejeros no habituales en la sombra, nos lo temíamos, máxime presidiendo en el palco el señor Trinidad, el orejero destajista. El prestigio de la plaza y la importancia de los trofeos estaba en peligro con una plaza llena de domingueros. Y así fue.

Ferrera no supo aprovechar su primero ni con los palos (dió una lección de cómo no se deben poner a cabeza pasada) ni con la muleta, aunque los advenedizos de hoy en los tendidos le aplaudiesen todo. Pero como falló a espadas se quedó sin premio. En el cuarto estuvo algo mejor con las banderillas, especialmente en un par al cambio por los adentros, pero mostró su vulgaridad con las telas, algo que hasta los orejeros le reprocharon.

Tejela, con sus vecinos complutenses apretados en los tendidos de la solanera esperando la mínima para sacarle a hombros, estuvo esta tarde como ausente y sin esas ganas que se deben suponer a un torero joven que quiere prosperar. Con su primero, al que se le caían las orejas, estuvo distante y frío. Ni siquiera con su toreo de dentro a fuera llegó a calentar a sus vecinos. Y con el quinto, un cinqueño que éste sí sacó las dicultades propias de su edad, se afligió y ni quiso plantearle batalla. A nada que hubiese apretado en ambos le hubiesen jaleado y muy probablemente hubiese obtenido premio. Pero se ve que con la orejita que le dieron de regalo el día del patrón sus ambiciones en estas ferias se habían colmado y no quiso más lucha ni riesgo.

Y el agraciado en el sorteo orejero por liquidación y cierre de ferias resultó ser...Rubén Pinar. Su primero, otro tontorrón, fue el que llegó más parado a la muleta de toda la tarde. Pero se ve que al percibir el orejismo de saldo que se respiraba esta tarde quiso aprovecharlo y se dió el arrimón, lo que provocó el delirio del personal dominguero. Entró a matar sin dar salida, saliendo encunado y rebotado pero dejando una estocada delantera y atravesada que hizo rodar al toro. Y cayó la primera de rebajas. El sexto fue un buen toro, justo de casta especialmente pero también colaborando a favor de obra. Y Rubén, listo al darse cuenta de la ocasión de oro que tenía y que no volverá a presentársele en su vida, realizó una faena moderna, pueblerina, populista, destoreando, metiendo pico, echándoselo fuera, retorciéndose y haciendo la alcayata para pasarse al toro lo más lejos posible. Esto conectó en seguida con los orejeros, que caldearon el ambiente para preparar la Puerta Grande. De nada sirvió que los del 7 protestaran, porque eso no hizo sino que arreciase el orejismo en el resto de la plaza. Y entró a matar, cobrando otra estocada muy delantera y defectuosa pero de rápido efecto. Los pañuelos suficientes, los gritos de ansia orejil y el poco rigor del palco propiciaron el segundo despojo, la “orejilla” que suponía la Puerta Grande para el joven de Tobarra y el delirio de los domingueros.

Si hubiese sido un domingo normal de domingueros la plaza hubiese estado como mucho a un cuarto del aforo y la mayoría no hubiese sido tan clara. Pero hoy era el cierre de las ferias, el fin de fiesta por cierre de negocio (menudo negocio ha hecho la empresa en estas ferias) y se ve que la sección de oportunidades tenía gangas a precios regalados, oiga. Y entre las oportunidades estaba la de Puerta Grande (por orejilla más orejilla) y ésa es la que consiguó Pinar. No creemos que le sirva de mucho pero a pesar de todo que le aproveche. Así han terminado las peores ferias de la historia de esta plaza. El año que viene seguro que no será peor porque “lo que no puede ser no puede ser y además es imposible”.

 

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