Se acabó el crédito

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4 Octubre 2009 | Escrita por Jesús Delgado

Cuarto y último festejo de la Feria de Otoño. Con temperatura muy agradable se han lidiado cuatro toros de la ganadería de Victorino Martín, muy terciados, varios mal presentados para esta plaza, mansos, desiguales de juego y bajos de casta; un remiendo de Carriquiri (6º), bien presentado, manso pero embestidor, y un sobrero de Julio de la Puerta, (3º bis), manso, descastado e incierto. Casi lleno.


José Luis Moreno: (rosa y oro). Estocada Estocada caída (ovación tras aviso). Estocada baja (saludos tras aviso).

Diego Urdiales: (turquesa y oro). Pinchazo y entera desprendida (vuelta al ruedo). Estocada entera habilidosa (saludos).

Sergio Aguilar: (púrpura y oro). Pinchazo y estocada (silencio tras aviso). Estocada caída (ovación).


El Presidente: Presidía este festejo D. Julio Martínez Moreno. Sin ser una corrida de toros difícil en decisiones comprometidas, este señor mete bastante la pata manteniendo criterios diferentes en una misma situación. Diferencia de criterios a la hora de las entradas al caballo, al banderillear y a la hora de dar los avisos, cosas que en el reglamento vienen bastante claritas y no dan pie a la interpretación del señor presidente, sino a su ejecución.

El tercio de varas:
1º toro: Picado por José Manuel Quinta. El primer puyazo se lo ejecuta Diego Díaz, picador que guarda la puerta, trasero y tapándole la salida. En la segunda entrada, ya en el varilarguero titular, únicamente sujeta al animal debido a su manifiesta invalidez, otorgándole pequeños picotazos.

2º toro: Picado por Manuel José Bernal. La primera vara se le va bastante trasera. En el segundo envite le pega más superficialmente, pero lo que toca al animal lo hace muy trasero.

3º toro: Picado por Antonio Prieto, hijo. El primer puyazo, nuevamente, lo infringe el picador que tapa la puerta, “El Bala”, que aguanta el arreón y pica largo y trasero tapándole la salida. La segunda vara, sin picar, lo marca Antonio muy trasero. “El Bala” le pegó un tres en uno.

4º toro: Picado por Diego Díaz. Sin picar en el primer envite. Marcado en su sitio. La segunda vara pica en el sitio después de intentarlo por gran parte del lomo. El toro no empuja y va andando al caballo.

5º toro: Picado por Manuel Burgos. En el primer envite se lleva un puyazo largo y trasero. La segunda entrada se salda con un picotazo en el sitio. Únicamente marcado. Sin picar. ¡Vaya saldo!

6º toro: Picado por Antonio Galván “El Bala”. La primera vara no se debería considerar puyazo pues no ha picado al animal, ya que éste ha derribado al caballo sin opción a ser picado. El señor presidente, viendo la invalidez manifiestada por el animal en la segunda entrada, que no segundo puyazo, en su sitio y largo, tapándole la salida, ha debido ver que sí.

Tercio de banderillas sin incidencias ni complicaciones.

Pesos de los toros: 509, 510, 571, 536, 582 y 590.

Se guardó un emotivo minuto de silencio en memoria de Serrano Carvajal.


Otra feria de Otoño más para los archivos, pero no para los anales de la historia. Victorino Martín ha perdido, o está perdiendo, el crédito que ha ganado durante muchos años de trabajo. La corrida de Victorino ha decepcionado sobremanera esta tarde en Madrid. No suele ser normal que no lidie la corrida completa, malos augurios, y además la presentación del ganado, escurrido y mal presentado en general fue un acicate para el aficionado que esperamos mucho más de esta ganadería. Si el comportamiento no ayuda nada, como sucedió esta tarde, pues el desencanto es mayor si cabe.

Si Victorino salió bastante mal parado esta tarde de Otoño de Madrid, los matadores no han seguido el mismo camino, pues hoy, y sin que sirva de precedente, en el hotel deben estar bien tranquilos con lo realizado esta tarde. Sobretodo Diego Urdiales que ya viene pegando fuerte en Madrid desde hace un par de años. Diego en el primero de su lote anduvo muy dispuesto. Dio una vuelta al ruedo de las denominadas “de ley”, de verdad, de las de antes, de las importantes. De esas que valen mucho más que las orejas que se les dan a otro tipo de matadores, y con otro tipo de ganado. Hay que valorar esto, señores. Decidido se fue a por el toro desde un principio y con unas verónicas rematadas con una media ajustadísima supuso un toque de atención al público y una advertencia al toro. Hay un torero en la plaza que lo va a intentar. Bien colocado en el trasteo con la muleta tuvo que aguantar muchas revueltas del animal en los remates de las tandas. Muy firme durante toda la tarde se adelantó a las bravuconadas del animal. Lo intentó al natural aunque por ahí el toro no quería ni medio pase. Terminó con un desplante con mucho mérito y un sabor añejo pudiendo al toro por abajo. Que pena que estas faenas no tengan ni el premio ni la repercusión que otras, véase la tarde de ayer, pero este mundo está montado de esta manera y te quedan dos opciones: O entras en juego o te quedas fuera. Decisión de cada cual.

Lo intentó con el quinto, el segundo de su lote, pero este animal, fue una auténtica alimaña. Diego derrochó ganas durante todo el tercio de muleta queriendo sacarle un muletazo sin conseguirlo. Honradez y dignidad, que son palabras muy olvidadas en este mundo en los últimos años, definen a este matador de toros. Volveremos a vernos sin duda.

José Luis Moreno, por su parte, ha realizado una de las temporadas más completas de los últimos años. Torero de buen gusto ha realizado un número más alto de festejos que los años anteriores debido en parte a su dedicación a los Victorinos. Pero esta tarde no ha tenido suerte, pues la corrida de Victorino no ha ayudado a los de luces. A su primer enemigo, se lo sacó a los medios con torería pero sin transmisión. Ni uno ni otro han trasmitido mucho. Un par de tandas por la diestra a media altura sin nada destacable. Algún remate torero pero con el toro besando el albero. Con el cambio de mano, la faena lejos de cobrar altura se fue viviendo abajo, al igual que los dos actuantes, el toro y el propio José Luis. El segundo de su lote fue un morlaco con más transmisión y con mucho más que torear, sin clase ninguna y que, incluso, se llegó a sentar en el albero. Sale con la cara alta lo que hace que José Luis ande muy desconfiado. Algún derechazo suelto pero sin ligazón. Con la zurda alguno pero afeado por varios desarmes. Digna tarde la de José Luis Moreno.

Sergio Aguilar no tuvo que lidiar esta tarde ninguno de los toros con los que se había anunciado. Del Carriquiri sabíamos desde por la mañana, pero su único Victorino fue devuelto a los corrales por inválido y sustituido por uno de Julio de la Puerta. En el tanteo inicial, sacándole a los medios, se vio la tendencia del animal a doblar las manos por lo que Sergio optó por llevarlo a media altura. Sin mucha historia el zambombo de Julio de la Puerta se apagó al comienzo de la faena. El toro tenía buena voluntad para agarrar la franela pero sin fuerza ninguna. Sergio aguantó algún arreón, le pudo con voluntad y le mató de una buena estocada después de pinchar. El sexto, el de Carriquiri, serio como él solo, fue el que más ayudó en la muleta de toda la tarde. Sergio estuvo firme y muy templadito con él durante el trasteo pero sin llegar a emocionar. El animal iba y venía pero sin clase y sin humillar. Aún así Sergio se debe ir a casa contento ya que trasmitió, al menos, seguridad, lo que creo que debe valerle para el año que viene. Si tenemos suerte le tocará otro animal, y ahí veremos las posibilidades reales de Sergio.

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