Siguen las rebajas

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15 Mayo 2009 | Escrito por Joaquín Monfil

Corrida de toros. Octava de feria. Cinco de Toros de Cortés y un sobrero de Fernando Peña lidiado en cuarto lugar. Todos mal presentados, pobres de cara excepto el lidiado en quinto lugar, mansos, con muy poca fuerza y de escasa casta. En resumen una ruina de corrida, con medios toros como casi cada día.

1º) Divisor. Recibió un puyazo caído y trasero de Dionisio Grilo y un segundo aún más trasero, derribando las dos veces, más por lo mal picado que por su fuerza. A pesar de ello se movió en banderillas y en el último tercio, alcanzando a cornear a Ferrera en un descuido de éste. Silencio en su arrastre.

2º) Cantinisto. Tomó manseando un primer puyazo caído y trasero de Agustín Simón y un picotazo simulando la suerte. Se recuperó en banderillas y quedó noble para la muleta y pidiendo los medios, aunque Tejela siempre buscó las rayas. Algunos pitos en su arrastre.

3º) Picadillo. Manso y mal presentado. Recibió un puyazo arriba pero trasero de Ismal Alcón y le tapa la salida. Un simulacro en la segunda entrada. Pareció interesante para la muleta pero Bolívar estuvo muy desconfiado y no pudimos verle. Silencio.

4º) Altoscielos, sobrero de Peña, que le correspondió a Tejela. Recibió una vara trasera y tapando la salida de Héctor Vicente y el toro empuja hacia las afueras a caballo y caballero y un picotazo trasero en el segundo encuentro. Le banderilleó la cuadrilla de Ferrera que como no lo hace nunca estuvieron fatal, suponemos que por falta de práctica. Quedó noble y repetidor en la muleta. Ovación con algunos pitos en su arrastre.

5º) Liromplero, anunciado en sexto lugar pero cambiado el orden por la cogida de Ferrera. Flojo de salida, recibió dos picotazos simulados de Luis Miguel Leiro. Se vino arriba en banderillas y en la muleta Bolívar no pudo con él, tal vez por su reciente cogida dos días antes.

6º) Lioso, anunciado en quinto lugar. Volvió a picar Agustín Simón, de la cuadrilla de Tejela, mal, con un puyazo trasero y barrenando y un picotazo simulando la suerte. Quedó tobillero en la muleta y se revolvía a mitad del pase. Silencio.


ANTONIO FERRERA: (catafalco y oro). Bajonazo en el único que mató. Palmas al irse por su pie a la enfermería.

MATÍAS TEJELA: (espuma de mar y plata, con chaleco bordado en oro). Bajonazo. SILENCIO. Pinchazo caído y bajonazo. OREJA, protestada al pasar por el 7. Cuatro pinchazos, estocada caída y atravesada. SILENCIO.

LUIS BOLÍVAR: (azul noche y oro). Estocada delantera y atravesada. AVISO y dos descabellos. SILENCIO. Media trasera que escupe, pinchazo y media caída y atravesada. AVISO, rueda de peones y se echa el toro. SILENCIO.


Presidencia: Don Julio Martínez Moreno, muy mal, aprobando toros sospechosos por la mañana y regalando una oreja a Tejela, cuando no había mayoría de pañuelos, lo que rebaja la importancia del trofeo y la de la primera plaza del mundo. Por el contrario, cambió al cuarto sin que nadie lo pidiese. Algo debía remorderle en su conciencia cuando el martes anterior se negó a cambiar un inválido, al que Ferrera tuvo que matar cuando se derrumbó en el primer muletazo. O alguien de más arriba le “leyó la cartilla”.

Incidencias y otros: Lleno de no hay billetes y los “altos del Golán” (tendidos 4 y 5) abarrotados con paisanos alcalareños,dispuestos a jalear a Tejela. Tarde agradable de temperatura en la fiesta del Santo Patrón.

Cuadrillas: Muy mal los picadores, como siempre. Mal los banderilleros de Ferrera en el cuarto. Bien en la brega Raúl Adrada, Carlos Ávila y Gustavo Adolfo Garcia “Jeringa”, brillando éste también en banderillas. Y sobre todos Domingo Navarro, tercero de Bolívar, siempre atento en los quites, tras la barrera observando a los lidiadores por si hay que intervenir y eficaz con los palos y la puntilla.


Siguen las rebajas en la plaza de Las Ventas y en esta funesta feria de San Isidro. Los isidros, venidos de Alcalá de Henares para apoyar a su paisano Tejela, situados en tendidos 4 y 5, se hicieron notar, pues no podían irse si su “orejita de regalo”. Para eso necesitaban un cómplice y hoy estaba en el palco. Ferrera banderilleó vulgar, desde un lateral, dejando que casi medio toro ya hubiese pasado, como siempre, al primer manso y sin trapío de la tarde. Sonaron las palmas de tango. En la faena se quedó traicionero en un muletazo y atravesó el muslo de Ferrera al descuidarse. Se le hizo un torniquete y terminó con torería matando al animal y yendo por su propio pie a la enfermería. Los toros segundo y tercero, feos, acochinados y con escasa cara tampoco tuvieron el mínimo trapío, fuerza (se les simuló la suerte de varas) ni la casta que se debe exigir en Madrid. Aunque quedaron nobles para la muleta, ni Tejela ni Bolívar supieron meterles mano, sobre todo al equivocar los terrenos el primero y nunca confiarse el segundo.

El cuarto de los anunciados fue devuelto a los corrales aunque nadie lo pidió. El sobrero de Peña fue el único que dio juego en las dos varas, empujando y sacando a caballo y picador hasta los medios. Y llegó nobilísimo a la muleta pidiendo que le cortaran las orejas, sor Gertrudis, vamos. Tejela lo destoreó a lo moderno, metió pico a modo, con un cuerno del toro siempre fuera de la muleta, sacándoselo de encima, perdiéndole pasos pero...estaban sus paisanos, que le jaleaban todo. Claveleros” hoy había pocos, aprovechando el puente y suponemos que habían regalado las entradas a sus jardineros, conserjes y resto de servidores. Y se ve que éstos dijeron: “ya que venimos poco vamos nosotros también a practicar la elegancia social del regalo”. Y tras terminar Tejela con un pinchazo caído y un infame bajonazo, los isidros pidieron la oreja, los acólitos de los “claveleros” les imitaron y como los trincones mulilleros tardaron un mundo en llevarse al toro el del palco volvió a las “andadas”, sacando el pañuelo y perdiendo el respeto a esta plaza al otorgar otra orejilla menor, de pueblo, de risa...o para llorar. Tras la concesión y la protocolaria vuelta al ruedo del alcalaíno el 7 volvió a dar palmas de tango, dirigiéndolas al palco.

Los dos últimos toros cambiaron su orden de lidia para que Tejela no matase dos seguidos. Pero era lo mismo. Bolívar dejó al quinto sin picar y luego no pudo con él, al venirse arriba en el último tercio, con la escasa pero incómoda castita que tenía. Y Tejela con el último, al que se le simuló la segunda vara y se revolvía con rapidez, ni supo ni pudo hacer felices a sus paisanos, al ser incapaz esta vez ni siquiera de destorearlo, para poder abrir la Puerta Grande, que hoy también era de saldo.

Los toros-basura de hoy han sido otra muestra de lo que veníamos anunciando desde esta Asociación en cuanto se anunciaron los carteles. Taurodelta sólo va a hacer caja. Y hoy han vuelto a aparecer las pancartas anunciando las orejas y Puertas Grandes de regalo que se dan en esta feria. Es lo único que nos dejan hacer, protestar, irnos enfadados a casa y seguir protestando. Pero estamos en total minoría, porque esta plaza ha entrado también en crisis...de rigor y de conocimientos. Los ignorantes abundan cada vez más por los tendidos y jalean hasta los bajonazos. Y no son japoneses precisamente. Pero para eso necesitan un cómplice de pañuelo fácil en el palco.

 

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