Tarde sangrienta

Ampliar Portada

24 de julio de 2016 | Escrito por Pepeíllo | Fotografías de Iván de Andrés

Se lidiaron 6 Novillos de la ganadería de Arauz de Robles, formada con ganado de distintas procedencias, predominando Parladé y Saltillo y algo, a criterio del ganadero, de Martínez, refrescada con el toro ibarreño, Diano. Bien presentada pero en general mansa y descastada.


Miguel Maestro: De blanco y oro. Estocada baja saliéndose de la suerte. Tímidos plausos. Silencio en el segundo de la tarde que tuvo que despenar con media estocada por cogida de su compañero, Pablo Belando. En el segundo de su lote bajonazo infame. Oreja.

Pablo Belando: De rosa y oro. Cogido en su primero pasó a la enfermería.

Tulio Salguero: De fucsia y oro. Pinchazo hondo. Oreja. Estocada atravesada en el novillo que mató por cogida de su compañero Pablo Belando, que se lidió en quinto lugar. Silencio. En el quinto lidiado en sexto lugar, estocada que sale atropellado y tuvieron que llevarlo a la enfermería. Al novillo lo despenó con el descabello Miguel Maestro. Silencio.


Presidente: D. Justo Polo Ramos. No estuvo afortunado el presidente, concedió dos orejas, una a Tulio Salguero en el tercero y otra a Miguel Maestro en el cuarto, premiando con ello labores que no las merecían. Es lo que les ha tocado vivir a los aficionados, los cuales pueden comprobar que los que están dentro de la fiesta, inconscientemente o no, con estos detalles le hacen mucho daño a la seriedad que debe prevalece en ella, y por ende, poco a poco están colocando a esta plaza en la línea de la vulgaridad que existe actualmente en la fiesta.

Suerte de varas:
1º Lodazal. 491 Kg: Barroso claro. En la primera entrada al caballo empujó sin clase y en la segunda fue castigado trasero. Mansote que se ha defendido en la muleta.

2º Carretera 443 Kg: Negro listón bragado meano. En la primera vara empujó pero el piquero no tuvo compasión de él, lo castigó trasero y le tapó la salida. En la segunda entrada debía tener pendiente algún ajuste de cuentas con su enemigo, ya que volvió a marcar trasero y le hizo la carioca. Descastado que ha desarrollado sentido por la mala lidia recibida.

3º Jilguero 486 Kg. Negro listón bragado. En la primera vara se dejó pegar pero el piquero lo hizo trasero. En la segunda manseó descaradamente repuchándose en el castigo. Mansote que se rajó en la muleta, recibiendo una mala lidia.

4º Escritero 451 Kg: Negro listón chorreado en morcillo. Debido a su mansedumbre tuvo que entrar tres veces al caballo, a pesar de ello no lo castigaron. Manso y descastado, se encontró a gusto amparado en las tablas y allí repetía la embestida, pero el torero no lo supo aprovechar.

5º Espontáneo 485 Kg. Negro listón chorreado en morcillo. En la primera entrada lo metieron debajo del peto y el picador le tapó la salida. En la segunda lo tuvieron que meter de nuevo debajo del peto, se repuchó con el castigo recibido. Manso y descastado.

6º Chirón 513 Kg: Barroso bragado meano axiblanco. En la primera vara apretó sin fijeza y en la segunda piquero marcó el castigo trasero pero no lo castigó. Manso y descastado.

Cuadrillas y otros: Poco público asistió al coso venteño, donde el cemento fue el dueño de los tendidos, sobre todo en los de sol. Pablo Belando fue corneado en su primero y según el parte del equipo médico de la plaza, el novillo le infirió tres cornadas, una en el pecho y dos en el muslo, con pronóstico grave. Por su parte Tulio Salguero fue atropellado por su enemigo al entrar matar al sexto y tuvo que ser retirado por su cuadrilla a la enfermería, donde se le dictaminó una cornada en el triángulo de Escarpa. Le deseamos a ambos una pronta recuperación.

Curro Robles estuvo muy torero durante toda la tarde, dejando dos buenos pares en el quinto.


Desconozco si los matadores tiene alguna influencia sobre la labor de los picadores, pero estos cuando se instalan en la montura del caballo se deben convertir en verdaderos enemigos de los indefensos animales, castigándoles trasero, tapándoles la salida y en muchos casos, haciéndoles la carioca, métodos empleados para animales de mansa condición y que se ha instalado de manera recurrente en la forma de interpretar su labor estos profesionales dotados de castoreño, sin caer en la cuenta que tiene que llegar el día, por el bien de la fiesta, que los matadores le den explicaciones cuando los envíen al paro, que es realmente donde deberían estar.

No anduvieron muy acertadas las cuadrillas en sus labores, aunque no deseo que se interprete que ellos fueron los culpables de las cogidas de sus matadores, tanto de Belando y Salguero, pero no hay duda que la buena lidia es fundamental para el comportamiento de los toros, esto implica enseñarles a embestir, lo demás es darles la oportunidad de que desarrollen sentido, complicando la labor del torero con la muleta, sobre todo cuando los novillos venden cara su muerte. En el segundo de la tarde la cuadrilla de Belando tuvo que pasar cuatro veces para dejar los palos reglamentarios, huyendo del animal como de la misma peste. Este burel se llevó al torero por delante al ejecutar el segundo muletazo. En el tercero, lo hicieron cuatro veces, y el comportamiento del novillo en la muleta fue reservón, poniendo en dificultades al torero, que tuvo que mostrar gran dosis de valentía con el fin de que su labor llegara a los tendidos.

Como consecuencia de la cogida de Belando, tuvo que modificarse el orden de lidia, y Tulio Salguero tuvo que matar los dos últimos novillos. El quinto fue un manso de escaparate, donde el mayoral debió de tomar buena nota para no caer en el mismo error en la próxima camada. El torero estuvo voluntarioso, pero no pudo pasar de ahí debido a las condiciones del burel. En el sexto mostró disposición, pero su enemigo no se lo puso fácil por el pitón derecho ya que se quedaba corto en sus embestidas. El matador lo intentó por el izquierdo pero el novillo mostró el mismo defecto. Terminó asfixiando la embestida y tirando del recurso de las manoletinas para adornar una faena que no había existido como tal. Fue corneado al ejecutar la suerte suprema.

Miguel Maestro fue el único torero que abandonó la plaza por su pie, ya que los dos compañeros de cartel quedaron en manos de los servicios médicos de Las Ventas. Su primero llegó a la muleta con una embestida corta, el torero de Madrid lo intentó pero, tuvo que conformarse con un trasteo de mucho contenido artístico como remate de faena. Su segundo, un manso de cartel, se marchó a toriles al segundo muletazo. Cometió un error el torero, al iniciar la faena y es que dado la condición de mansedumbre, al recibirlo con la muleta en lugar de doblarse con su enemigo por bajo, lo hizo por alto y el animal se le marchó a tablas. En querencias intentó la faena sacándole algunos naturales con más voluntad que acierto, ya que le faltó tirar de muleta para prolongar la embestida del novillo, pero eso lo marca la experiencia, y precisamente los tres coletas de ayer, no han tenido esa oportunidad.

 

 

Comparte esta publicación

Te Recomendamos