Tertulia con Sergio Serrano y Román Collado, Matadores de toros

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Invitados: D. Sergio Serrano D. Román Collado. Toreros

De nuevo se colocó el cartel de “No hay billetes. El local registró una entrada que trajo en jaque a Miguel para colocar a todos los aficionados que se acercaron a escuchar a dos toreros fraguados en sangre, sudor y lágrimas, pero iremos diferenciando los matices de ambos.

Abrió la terna nuestro presidente haciendo eco a los presentes de dos reclamaciones hechas por La Asociación, una a la Comunidad de Madrid, y al diario El País, ambas de carácter reivindicativo y expuestas en la Web de La Asociación el Toro de Madrid, resaltando dos matices, que Madrid no se merece los carteles que ha confeccionado la empresa Plaza1, como inicio de temporada, y otro la repetición de hierros que se lidian, dejando a otras ganaderías en el olvido. Sobre nuestros invitados, solo una frase: son dos toreros que se han ganado el respeto de la afición de Madrid, dejando paso a continuación al joven socio Andrés Sánchez, que llevó a cabo un recorrido de la carrera de nuestros invitados, destacando en ambos los momentos emocionantes que hicieron vivir a la parroquia venteña, Román en la última feria de San Isidro y Sergio Serrano, en el desafío ganadero celebrado en septiembre.

El denominador común de la carrera de ambos matadores fue que después de su alternativa entraron en un bache de contratos y aunque Román goza de una posición en el escalafón, ganada a pulso,  distinta a su compañero Sergio, los aficionados pudieron conocer a través de las manifestaciones del torero de Albacete, que en la antesala de la temporada, el teléfono de las contrataciones comienza a sonar.

Con la palabra en su poder, Sergio Serrano manifestó su asombro por el ambiente que reinaba en el local de Puerta Grande. Comenzó diciendo que la única baza que tenía la temporada pasada era la de Madrid y vino a jugársela, pero sin cartas marcadas, como los toreros honrados. En chiqueros le esperaban un Saltillo de Moreno Silva y un Arauz de Robles, dos enemigos sin trampa ni cartón, y con ellos pudo poner en práctica lo que  anteriormente llevaba curtiendo en su mente. Este hecho le ha permitido dar un giro a su carrera.  Las preguntas al torero albaceteño tenían prisa por aparecer, y fue nuestro presidente quien abrió el fuego, preguntando, cuando tomó la decisión de ser torero. Respondió el matador que comenzó a ver toros llevado de la mano de su abuelo y a los doce años se puso delante de una vaquilla y fueron tales sensaciones las que pasaron por su mente que no cejó en su intento de ser torero. Resaltó en su carrera a los toreros, Sebastián Cortés y Alfonso Romero. También puso en su boca el agradecimiento de la casa de Dámaso González, encontrando en ella un apoyo inolvidable. Después de la alternativa llegaron momento duros,  destacando la ganadería de Alicia Chico, donde encontró el refugio de los tentaderos para continuar preparándose. En esos momentos llamó a muchas empresas, encontrando el silencio en todas ellas.

Rosco llevó a cabo una reflexión con mucha verdad: le dijo que los enemigos los tenía dentro y no precisamente en los chiqueros, mencionando el caso de Paco Ureña, que siendo un torero muy admirado por los aficionados por la pureza de su toreo, al parecer no les interesa a los empresarios de  Valencia y Sevilla, volviendo a aparecer de su letargo invernal la trampa y el cartón de los empresarios en defensa de sus figuras, apuntando el aficionado que si él se juega la vida, llegará a Valencia y a Sevilla.

Román sufrió un leve retraso y hubo que introducir un pequeño cambio en las presentaciones. Respecto al torero valenciano, tomó la alternativa en el año 2014, confirmándola dos años después en Madrid, en la cual se anunció tres tarde,  sufriendo varios percances. Un aficionado leyó la crónica de la tarde del desafío ganadero, destacando con bonitas palabras la disposición del torero albaceteño.  Otra pregunta cayó en la tertulia dirigida a ambos toreros: como vivieron sus batallas, con Palmito y a Román con el toro de Baltasar Ibán en la feria de San Isidro. Sergio Serrano respondió que con Palmito hubo un antes y un después. Desde el primer momento fue consciente de lo que ocurría en los tendidos y su acierto fue sacar al toro a los medios. A partir de aquí notó que rugía Madrid.  Román por su parte y en cuanto al toro de Ibán,  comentó que era muy serio y el animal soltaba la cara. Aclaró que en esa corrida sustituyó a su compañero Emilio de Justo, siendo el mismo quien se ofreció, ya que se encontraba en un buen momento. El toro era cobarde, narrando su experiencia con mucha naturalidad, aclarando que se tiró a matar convencido que tenía que hacerlo con la verdad por delante.

Un aficionado le espetó diciendo que eran dos profesionales honrados. Primero contestó Sergio Serrano diciendo que hay 2 momentos duros en la profesión. Uno si tienes que dejarlo y otro cuando tienes que echar la pierna pa’lante, dado el estado natural del proteccionismo de las personas. Román por su parte dijo que se ama tanto la profesión que cuando no ruedan las cosas bien después del esfuerzo, se viven momentos amargos. Otra pregunta fue para agradecer a los toreros su sinceridad, y también que deberán sentirse orgullosos por su entrega en los ruedos. Román respondió que tiene firmados los contratos de Castellón, Valencia y Sevilla, pero de Madrid aún no sabe nada. Sergio Serrano respondió que Madrid da y quita a los toreros y que esta temporada mata la corrida de Miura en Arlés, agradeciendo la atención del empresario y torero, Juan Bautista. Sobre Cenicientos guardó un discreto silencio ya que está en gestiones su contratación. Sobre el toro preferido y la ganadería preferida de los matadores, Román contestó que le gusta que el animal obedezca. Destacó a Hechizo, de Fuente Ymbro. Esta ganadería le gusta mucho, pero aborrece al “tonrito” Vive este torero sus explicaciones como vive en el ruedo el toreo, con cara de niño y ojos vivarachos, da la impresión de estar ávido de preguntas y por supuesto de responderlas. Sus gestos, sus movimientos de brazos…  Siente lo que vive o vive lo que siente. Sergio Serrano por su parte se definió por el toro bravo, ya que es quien pone a todos de acuerdo. No tiene un prototipo de animal.

Salió el tema de matar toros a puerta cerrada para la preparación, indicando Román que un toro para este fin cuesta 1.500 €. El matador llegó a la tertulia procedente de Salamanca donde había matado un toro en la ganadería del Puerto de San Lorenzo. En esta ocasión el toro que mató fue un regalo de un espectador de Pozoblanco, correspondiendo a un brindis del torero la temporada pasada. Sergio Serrano comentó que con la crisis han venido años muy duros que han hecho cambiar el posicionamiento de los ciudadanos respecto a la fiesta de los toros. El campo es la despensa de la fiesta y a los animalistas se le puede revertir su intransigencia. Por su parte Román anduvo sin tapujos en su respuesta, diciendo que había gente que criticaba la fiesta con un desconocimiento de ella. Un aficionado calificó a Román como un torero singular y muy particular, exponiendo si toreaba con la cabeza o con el corazón. Respondió el torero que se entrena con lo que le dicta su cabeza, pero una vez en el ruedo, torea con el corazón, de esta manera sale la espontaneidad de su toreo. La siguiente pregunta que se aireó en la tertulia fue quienes eran los toreros en los cuales les gustaría reflejarse. Para Sergio Serrano fue Dámaso González, pero sin volver la cara a Manolo Cortés, Manzanares, padre, el capote de Paulova y Roberto Domínguez. Román por su parte admiró a César Rincón, Antoñete y Daniel Luque.

Le recuerda Requis  a Sergio Serrano el día de su confirmación, donde le recetó unas verónicas al sexto de la tarde para no olvidar. A Román le plantó cara comentándole el día de su primera Puerta Grande en Las Ventas, fue un premio excesivo. Añadió Sergio Serrano que al toro de su confirmación le faltó fondo y fue una tarde de muchos remiendos, agradeciéndole el recuerdo de las tres verónicas y el remate. Él lo había olvidado. Román se defendió de la crítica comentando que hay tardes que cuando abandona la plaza a hombros, cree que su labor no ha sido para tanto, ya que el torero siempre es consciente de la labor que ha realizado y que la tarde mencionada no estuvo redondo. La sinceridad por delante, añado. Respecto a las plazas denominadas duras, preguntó un aficionado que hay toreros que cuando se anuncian en Cenicientos están dos meses sin dormir. Román comentó que aún perdura en su memoria un toro colorado lidiado en El Escorial, pero no recuerda si lo sacó a los medios, como le comentó un aficionado, narrando con espontaneidad algunos momentos de su faena. En cuanto a Cenicientos, Sergio S. contestó que aun duerme y lo único que le preocupa es responder al público que acude al coso. Un presente expuso que son dos toreros que defienden la tauromaquia desde el ruedo, y solo son noticia cuando son corneados. Comentó Román que le gustan los compromisos importantes. El día 30 de mayo pasado, se anunció con Roca Rey. Un aficionado le comentó que estuvo por encima del considerado “astro sol peruano”. Para ese día el matador tenía 150 compromisos de entradas, sin embargo en la corrida anterior prácticamente no tenía ninguna. Le gusta que las plazas estén llenas, comentó que una tarde en Cali, toreó con la plaza casi vacía y no se encontró a gusto, sin embargo en Manizales el coso se llenó.

Respecto al impacto actual de la fiesta en la sociedad, Sergio Serrano comentó que ha desaparecido de los medios de comunicación y en las redes sociales no la cuidan. Comentaron al alimón hechos sobre Perú, diciendo que descubrieron valores muy distintos a los que existen en España. Allí la fiesta se vive con mucha intensidad, pero los medios sanitarios son muy deficientes por no decir nulos. Si sufres un mareo en la plaza lo solucionan con una bebida alcohólica. También las redes de comunicación son muy precarias, añadiendo un plus de inseguridad de los ciudadanos. Con unos comentarios de Jesús Romero, unido en la lucha a Sergio Serrano, esperando que el toro dictamine el resultado,  y Hazem Al-Masri, El Sirio, este último miembro de la cuadrilla de Román, el cual añadió que se conocieron en la escuela y apostó por él incorporándolo a su cuadrilla, se dio por finalizada la tertulia.

Pido perdón por la extensión del resumen, pero fue una tertulia tan gratificante y llena de matices que no llegan a los tendidos, que me ha dado pena dejar en el tintero preguntas y respuestas interesantes  Espero que los que tenga la paciencia de leerlo no les defraude.

Pepeíllo. Miembro de La Asociación el Toro de Madrid.

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