Tras entrever la gloria ayer, todo pareció vulgar hoy

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05 octubre 2013 | Escrito por Joaquín Monfil | Fotografías de Constante

Segunda corrida de la Feria de Otoño. Se corrieron sólo cuatro toros cinqueños negros de El Puerto de San Lorenzo (encaste Atanasio-Lisardo) y se remendó con dos colorados cuatreños de La Ventana del Puerto, de los mismos propietarios (corridos en 2º y 4º lugar; antes eran del mismo encaste pero desde 2008 son de Aldeanueva, juanpedros de El Raboso, procedentes de El Pilar). Todos de buena presencia, nobles, hondos, cornalones y algunos con cierto recorrido pero abantos, bastos, mansos, descastados, yendo durante la lidia todos a menos, más bueyes o mulos que toros, lo común de esta vacada que año tras año nos tenemos que tragar en Las Ventas varias veces. Debido a la cogida de Adame, Aguilar mató en sexto lugar el que había sorteado como quinto el azteca.

1º) Violetero, manso y descastado, sin ser fijado nunca y mal lidiado. Dos puyazos traseros de Juan Carlos Sánchez, el primero sin ser puesto en suerte por los adentros y el otro tras muchos capotazos en el 10, pues sólo quería escaparse. Quite de Adame por chicuelinas y achuchado. Aguilar no supo nunca cómo encelarle, aunque fue noble. Algunos pitos en su arrastre.

2º) Huracán, manso y siempre a su aire. Lo meten bajo el caballo de Manuel Bernal y tras un marronazo le da un puyazo trasero y luego un picotazo aún más trasero. Fortes hizo su quite reglamentario y fue achuchado por el toro, que tiraba gañafones por alto. Al no humillar desbordó a Adame en la muleta casi siempre por no doblarse por bajo con él, hasta que fue arrollado y pisoteado. Después, el matador quedó medio inconsciente y a merced del toro y nadie se lo hizo ver. Inexplicables palmitas en el arrastre a este toro manso aunque con movilidad.

3º) Cubatonto, manso y descastado aunque con recorrido. Le metieron las dos veces al relance bajo el caballo de Tito Sandoval y este le picó por dos veces arriba pero algo trasero. El toro quedó soso en la muleta y peor aún estuvo Fortes, echándoselo siempre hacia fuera. Silencio en su arrastre.

4º) Sospechoso, otro manso sin casta y sin fijeza. Primera vara caída de Francisco Javier Sánchez haciendo la carioca y otra trasera y barrenando. En la muleta un buey descastado aunque a veces apretó a Aguilar y le desarmó. Silencio en su arrastre.

5º) Cubanoso (sorteado como 6º), otro manso, descastado y sin fijar. Topó de salida sin consecuencias a Fortes por la torpeza de éste. Picotazos traseros dos veces de Ángel Rivas, saliendo suelto y en la muleta se quedó con cierto recorrido pero el torero estuvo vulgar, no supo qué hacer y el toro terminó aburrido, como el público, rajándose y curiosamente yendo a morir al platillo tras la la estocada. Palmitas al toro para molestar al torero.

6º) Bilbaíno (sorteado como 5º), otro buey descastado, soso y de poco juego. Fue picado trasero y mal por Juan Carlos Sánchez, perdiendo las manos varias veces, lidiado por Rafael González y banderilleado por Raúl Ruiz y Lucas Benítez, todos de la cuadrilla de Aguilar quien, con la muleta, estuvo vulgar, mal y aplastado por el aburrido ambiente. Silencio en su arrastre.


ALBERTO AGUILAR: (de rioja y oro). Tendida, trasera y desprendida y cae, lo levanta el puntillero y va desde el 1 hasta el 5, AVISO y se echa. Saludos desde el tercio con división. Pinchazo y estocada corta caída y atravesada perdiendo la muleta, AVISO. Silencio. En el sexto, que mató por Adame, bajonazo descarado perdiendo la muleta. Silencio.

JOSELITO ADAME: (de burdeos y oro). Entró a matar conmocionado, recetando un tremendo sartenazo en los bajos. Saludos desde el tercio y se va por su pie a la enfermería de la que ya no saldrá.

SAÚL JIMÉNEZ FORTES: (de caña y oro con cabos negros). Estocada delantera atravesada en dos tiempos. AVISO. Silencio. Estocada caída, tendida y trasera. Silencio.


Parte facultativo de Joselito Adame: Contusión con erosión en tobillo izquierdo con probable fractura de peroné, pendiente de estudio radiológico. Contusiones y erosiones múltiples y ligera conmoción cerebral. Pronóstico reservado que le impide continuar la lidia. Fdo.: Dr. García Padrós.

Cuadrillas: Mal los montados en general, como casi siempre y mal casi todos los de a pie, incapaces de sujetar a la mayoría de abantos, no sabemos muy bien por qué. Sólo destacaron Rafael González y Carretero lidiando y Raúl Ruiz en banderillas, tanto en el primero como en el sexto.

Presidencia y otros: Presidió sin problemas don César Gómez, actualmente ya el decano del palco. Tarde otoñal calurosa y sólo cuatro quintos del aforo cubiertos. Cada vez son más visibles los vacíos en la piedra ¿Por qué será?


Alberto Aguilar estuvo animoso y esforzado toda la tarde, entrando incluso a quites y por el percance de Adame tuvo que matar tres toros. En todos estuvo con ganas...pero nada más. Seguimos sin verle progreso alguno y sólo brilla en las corridas duras y difíciles porque el riesgo es evidente y en ellas se juega la vida. Pero en una bueyada descastada y noblona como la de hoy queda en evidencia la falta de profundidad y la vulgaridad de su toreo. Y volvió a perder otra gran oportunidad al tener que matar un toro más. Son varias las ocasiones en Madrid perdidas ya. Tanto él como su apoderado José Antonio Campuzano deberían pensar en ello. Algo no termina de funcionar.

Joselito Adame vino con ganas también, aunque nunca brilló. Hizo su quite reglamentario en el primero y se fue a portagayola en el segundo, perdiendo en ambos la montera. Con la muleta lo pasó por ambos pitones sin doblarse con él y al no humillar y sin dominio alguno se quedaba a merced del toro y sin eco alguno en los tendidos hasta que fue atropellado, quedando aparentemente conmocionado. Aún no sabemos cómo pudo darle el bajonazo final.

Jiménez Fortes creemos que aún es un torero torpe y en formación y por eso a veces está a merced de los toros complicados, aunque nos lo están intentando vender como uno de los nuevos valores del toreo moderno. Sin embargo, muchos aficionados no vemos en él más que los numerosos defectos de un toreo mentiroso, como el de las consideradas “figuras”: patita de atrás escondida, descarga de la suerte y destoreo retorcido hacia fuera, lo que en esta plaza y ante los bueyes descastados y nobles de hoy quedó aún más en evidencia.

En resumen, tras la borrachera de lo visto el día anterior, con el celestial toreo eterno ejecutado por El Cid, todo lo de hoy nos pareció vulgar, inaguantable, soporífero, infernal. Era un claro día de resaca.

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