Tres animales se van con las orejas puestas

Ampliar Portada

14 Mayo 2010 | Escrito por Mario de los Reyes Muñoz | Fotografías de Constante

Corrida de toros. Cinco toros de Alcurrucén y un sobrero de El Torreón (1ºbis), muy feos de hechuras por regla general. De juego: 1º descastado y nulo de fuerzas, 2º descastado, muy justo de fuerzas y difícilmente se mantenía en pie, 3º descastado y muy parado, 4º descastado muy justo de fuerza, aunque en el ultimo tercio se ha movido con alguna posibilidad, 5º, en la muleta por el pitón izquierdo se dejó aunque no era fácil, 6º descastado, manso en el caballo y en la muleta se ha dejado en las tres primeras series, pero luego se ha venido a menos.


UCEDA LEAL: (rosa palo y oro), silencio y silencio.

MANUEL JESÚS “EL CID”: (azul rey y oro) pitos y silencio.

MIGUEL TENDERO:( azul y oro), silencio y silencio.


Tercio de Varas: Se picó bastante mal, ya que prácticamente no se les dieron los dos puyazos que tienen que pasar reglamentariamente y se resolvía con dos picotazos. Únicamente destacó una buena vara de Israel de Pedro en el primero de la tarde.

Presidente y otros: Don César Gómez Rodríguez. Debe cuidar la seriedad en la suerte de varas, porque no se puede quedar en un simulacro. Y hay que devolver todos los inválidos. Desconozco las razones por las que no se devolvió el segundo de la tarde, un inválido que difícilmente se mantenía en pie. Tarde nublada y ventosa.Lleno aparente.
 


La tarde de hoy tenía el atractivo de ver si el diestro de Salteras remontaba el vuelo. Pero no ha podido ser. Y no ha sido porque sus oponentes no hayan servido. Le tocó un quinto de la tarde, un burel con complicaciones pero al que había que llevarlo muy sometido por abajo y que por el izquierdo tenia bastante posibilidades. El Cid se esta equivocando ya que, si no se encuentra en su mejor momento, para qué se anuncia tres tardes en el abono isidril. Con el segundo de la tarde no ha tenido opciones, ya que era un inválido de carril. Pero es culpa suya, ya que en los primeros tercios ha estado cuidándolo bastante, sin ningún sentido, ya que él debe saber que con un invalido así no llega al publico en esta plaza. Con respecto al ganado apuntaré que empezó mal con los tres primeros pero mejoró, al ver el juego de los tres últimos.

El diestro que abría cartel era el madrileño Uceda Leal, que hacía su segundo paseíllo en esta feria. Es un diestro que apunta pero nunca termina de disparar. El primero fue devuelto por invalidez manifiesta, el presidente se lo pensó en demasía para sacar el pañuelo verde. Al sobrero lo recibió con unos lances a la verónica, el animal estaba muy flojo pero le quitó el capote al madrileño. Ya con la muleta en mano y molestando mucho el viento tenía que estar más pendiente de que no se cayera la res, por lo que tuvo que llevarlo siempre a media altura y perdiéndole un paso después de cada lance, en vez de gustarse toreando llevándolo largo como intentaba. Al ver que no había opciones para el lucimiento terminó con un leve macheteo por la cara algo vulgar. Con los aceros frente al tendido 1, en la suerte natural, le dió una entera, un pelin caída de colocación.

El cuarto de la tarde fue anovillado, bocidorado y ojo de perdiz, ha sido un buen toro y con el que Uceda estuvo muy por debajo de sus posibilidades. En el tercio de banderillas cogió a Antoñares frente al tendido 7 y se lesionó la mano, al caer en la cara del toro cuando se proponía a dar unos lances con el capote. Con la muleta el espada empezó dándole cuatro series por el pitón izquierdo, fuera de las rayas del tercio del 8. Allí el animal aunque no decía gran cosa se dejaba. El diestro madrileño, que hoy no estaba, no lo supo aprovechar, limitándose a acompañar las embestidas, estando siempre a media altura y sin obligarle en ningún momento, colocado al hilo del pitón. Después cogió la derecha para darle una serie más, pero Uceda hoy no estaba, siempre a merced del toro y se dobló con él. El toro tenía mucho más. Una cualidad que me gustó mucho es que cada vez que le citaba el toro iba con prontitud. Otro que se fue con las orejas puestas, después de matarlo frente al tendido 9, en la suerte natural, de una estocada un poco tendida.

El segundo de la terna era Manuel Jesús “El Cid”. Al segundo de la tarde, animal bocidorado, ojo de perdiz y anovillado de los cuartos traseros, le dio alguna verónica aceptable ganando terreno hacia los medios, rematando con una buena media verónica. El animal ya nulo de fuerzas fue mantenido en el ruedo, por la ceguera del presidente y la poca voluntad del espada, con cuidados de enfermero. Con la muleta el espada tuvo que cuidarlo en demasía, sin obligarle en ningún momento y llevándolo a media altura al hilo del pitón, ya que lo que tenía delante era un inválido de carril, que difícilmente se mantenía en pie. En una tanda de éstas, el espada realizo un desplante que no venia a cuento y le quedó muy feo porque no lo sentía. Con el tendido 7 ya protestando la condición del animal, El Cid se puso encima pesado, dándose el arrimon en dos tandas por el pitón derecho, aunque la res lo único que pedía era la muerte. Con los aceros, en la suerte natural del 9, le dió dos pinchazos saliéndose de la suerte y una estocada entera un poco tendida. Lo remató con un golpe de verduguillo.

Al quinto de la tarde, un poco justo de presencia, le faltaba cuajo para la plaza de Madrid. Lo recibió con el capote entre los tendidos 9 y 10 y el animal en estos primeros lances se frenaba, quedándose corto. El Boni estuvo muy bien, sacándolo del caballo en la segunda vara. En este toro El Cid realizó un quite por verónicas, sin mucho eco en los tendidos, rematado con una digna media. En el tercio de banderillas, Alcalareño estuvo muy mal. Esta temporada no es la primera vez que le veo mal, recuerdo en Sevilla donde no tenía fuerza ni para saltar la barrera después de un par. El Cid comenzó su faena con algo más de decisión, yéndose a los medios. Allí le dio tres series por el pitón derecho, el toro se dejaba, aunque tampoco era fácil, pero ahí tenía que estar el espada para dominarlo y hoy no estaba por la labor. Manuel estuvo bastante al hilo del pitón, despegado y a media altura. Desde mi punto de vista lo mejor fueron los pases de pecho. Después, en la misma boca de riego, le daría tres series por el pitón izquierdo; por allí también tenia opciones para hacerle faena, aunque el único defecto que tenia es que al final del lance tiraba la cara alta, pero el espada hoy no estaba. Siempre, después de cada lance, se veía obligado a rectificar su posición, al quedarse al hilo del pitón. Tenía que haber tragado y no ha estado para eso hoy por lo que el toro se fue al desolladero con las orejas puestas. Lo mató en la suerte natural, entre el 8 y el 9, de una estocada entera, desprendida y tendida. El animal tuvo una muerte en encastado.

Cerraba el cartel el albaceteño Miguel Tendero, que no vino solo y se trajo un montón de paisanos que aplaudían cualquier cosa. Con la muleta comenzó dando unos pases por alto en el tendido 9. Luego dos series por el pitón derecho, fuera de la segunda raya del tercio; en la primera se le coló al citar muy despegado. El animal en estas dos primeras series estuvo algo parado, “agarrado al piso”, como dicen allá en Ultramar. Después cogió la mano izquierda y le daría cinco seres, ya que el toro por ese lado repetía un poco más en sus arrancadas. Pero no estuvo bien, ya que eran lances de uno en uno, perdiéndole algún paso. Para repetir, el toro requería que se cruzase pero con el diestro colocado bastante al hilo del pitón era muy difícil, pues había que llegarle mucho a la cara con el engaño. En la suerte contraria frente al 9 le recetó dos pinchazos saliéndose de la suerte.

El sexto, justo de presencia por detrás, bocidorado y ojo de perdiz. En los primeros lances se frena un poco. Desarmó al banderillero Rafael García. Después, en el tercio de banderillas, Juan José Gimeno Mora, estuvo bastante mal poniéndole un sólo palo y muy bajo. Con la muleta en la mano el espada se lo sacó al tercio del 7, fuera de la segunda raya. Por el pitón derecho le dió cuatro series. En las dos primeras el toro se dejaba con bastantes posibilidades. El albaceteño lo estuvo llevando muy al hilo del pitón y descargando la suerte por completo. En estas dos primeras series los espectadores de sombra ya estaban aplaudiendo al ver que se ligaban pases, pero no sabían que en vez de torear estaba destoreando. Después se lo sacó a los medios, un decisión algo equivocada, ya que ahí le costaba más repetir. Después le dió dos series más por el izquierdo. El animal se seguía dejando pero empezaba a salir de los lances con la cara a media altura. Esto lo podía haber solucionado dejándole la muleta muy en la cara pero tal como citaba era imposible. Lo mató en la suerte natural entre el 7 y el 8 de una estocada tendida y con desarme. Otro animal más en la tarde que se iba con las orejas puestas.

 

Comparte esta publicación

Te Recomendamos