Triunfo desaprovechado

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21 Marzo 2009 | Escrito por Alicia Valdeavero

Novillada con picadores. Se lidiaron cuatro novillos de Julio de la Puerta y dos remiendos de Manuel Santos Alcalde, que salieron en 5º y 6º lugar. Estos dos remiendos fueron devueltos a los corrales por inválidos. Los novillos de la ganadería titular fueron flojos y sosos. El quinto bis, de Toros de Contreras, fue complicado, y en el sexto bis de Hato Blanco fue el de mejor calidad del encierro, destacando por su gran nobleza. Pesos de los novillos: 462, 516, 465, 480, 530 y 519.


MARCO LEAL: (grana y oro). Casi media estocada muy baja (SILENCIO). Media estocada baja (SILENCIO).

JUAN LUIS RODRIGUEZ: (purísima y oro) Bajonazo (SILENCIO). Un pinchazo y bajonazo (SILENCIO).

PABLO LECHUGA: (azul marino y oro) Estocada casi entera desprendida, dos descabellos. Aviso (SILENCIO). Tres pinchazos y media estocada baja (SALUDOS DESDE EL TERCIO).


Presidente: Presidió Julio Martínez, algo mejor de lo que nos tiene acostumbrados, pues devolvió a los inválidos que salieron al ruedo en quinto y sexto lugar.

Tercio de varas: Una vez más, fue un horror, picando en sitios malos y sin rectificar. En algunos de los casos, se rectificó, volviendo a picar en mal lugar. En muchos de los novillos, la suerte de varas fue un simulacro.

Bregó bien Juan Carlos García al segundo. Villalbito quinto bis, de Toros de Contreras fue ovacionado de salida. Tarde agradable de temperatura. Menos de un cuarto de entrada.


Ha sido el primer sábado que nos hemos juntado en el coso de la calle Alcalá para ver la novillada, y como era normal, al ser sábado, con menos gente de la habitual. Es desolador ver en la plaza tanto cemento.

Marco Leal, que se presentaba en Madrid, abrió plaza. Nos mostró carencias de novillero, que tendrá que ir mejorando para pasar al escalafón superior. Sobre todo destacó por sus prisas y su embarullamiento. Banderilleó a sus dos novillos, sin destacar demasiado, casi siempre a toro pasado. El mejor par fue el tercero, que colocó por los adentros.

Juan Luís Rodríguez, en su primero poco pudo hacer, pues le tocó un novillo muy flojo, tanto que se tumbó en la arena en la mitad de la faena. Lo mejor del novillero, lo vimos con el capote, donde se le vieron ganas de gustar, rematando con una buena media.

Rodríguez, y con él, la gente del callejón y el presidente, se equivocaron al cambiar el tercio de varas en el quinto bis, cuando el novillo había recibido tres picotacitos y estaba sin picar. El animal llegó demasiado entero a la muleta, y Rodríguez no lo supo dominar. Siempre estuvo por debajo de su oponente. Desde el principio tuvo que haber planteado la faena de otra forma, sometiéndole por abajo, y no intentar estirarse y lucirse en cada pase, eso no era lo que Villalbito pedía y necesitaba, pues al novillo había que poderle. No lo supo ver Rodríguez, por lo que el animal le pudo a él. Una vez más se nos demostró como los novilleros no están preparados para hacer frente a novillos con ciertas dificultades y que exigen estar ahí. Ya me hubiera gustado ver al novillo con otra lidia y con otro oponente en frente.

Cerraba el cartel Pablo Lechuga, al que se le notó estar más asentado que el resto de compañeros. Aún así, en su primero nos regaló un tostón de faena, ante un novillito del que algo más pudo haber sacado. Con el sexto bis, de Hato Blanco, perdió una oportunidad de oro ante el novillo de la tarde, si hubiera hecho las cosas de otra forma. Sin duda, la animal destacó por su gran nobleza, pero Lechuga no lo terminó de aprovechar y estuvo por debajo de su oponente. El primer muletazo le daba limpio, pero el resto iban enganchados, lo que deslucía todo. Por la izquierda solo dio una tanda, del que no sacó ni uno solo pase. Fue una pena que no aprovechara la nobleza del animal para haber cerrado la tarde con una faena y un triunfo de peso.

Para terminar, me quedo con esa imagen del precioso novillo de Toros de Contreras, Villalbito, que fue ovacionado nada más pisar la arena por su presencia. Un novillo astifino, musculado, con trapío. Tendríamos que ver más toros y novillos así en Madrid. Sería mejor para todos.

 

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