Última de temporada, último calvario

Ampliar Portada

18 Octubre 2009 | Escrito por Roberto García Yuste

Novillada con picadores. Cuatro novillos de la ganadería de Mercedes Figueroa (1,2,3 y 5) de procedencia Domecq y sin antigüedad, de desigual presentación, todos muy flojos sobre todo el segundo que debió ser devuelto, aparte de que el animalito estaba sospechoso de pitones; el cuarto, del hierro de Pablo Mayoral, bien presentado, encastado; en quinto lugar fue devuelto el novillo titular y salió un sobrero de Hato Blanco bastante flojo y resultó ser un noblote sin transmitir; el sexto, de Pablo Mayoral, fue sustituido por inválido y salió como sobrero un novillo de José Escobar muy astifino, que flojeó aunque resultó algo bronco. La media de peso de la novillada fue de 510 Kg.


JOSÉ ANTONIO BENÍTEZ (nuevo en esta plaza): media atravesada y trece descabellos. AVISO. PITOS. Dos pinchazos, media estocada y el toro se tumba. AVISO. PITOS.

PACO CHAVES Estocada trasera. SILENCIO. Estocada trasera perdiendo la herramienta. AVISO. LEVE PETICION Y VUELTA AL RUEDO MUY PROTESTADA.

DANIEL PALENCIA (nuevo en esta plaza): cuatro pinchazos, estocada baja haciendo guardia, tres descabellos. SILENCIO. Dos pinchazos y media estocada. SILENCIO.


Tercio de varas: Sin novedad, es decir que se picó mal, trasero, sin administrar el castigo. Una lástima cómo se encuentran los picadores actuales. Señalar que parte del público le recriminó al picador José Francisco Aguado, de la cuadrilla de Paco Chaves, su actuación del pasado 26 de septiembre, en la que dicho varilarguero se bajó del caballo, lo que provocó que éste se desbocara, atravesara todo el ruedo y arremetiera brutalmente contra las tablas, motivo por el cual el caballo murió a las pocas horas.

Presidente: Don César Gómez Rodríguez, mal porque en primer lugar no debió aprobar ni permitir que saltarse al ruedo de la plaza más importante del mundo un animalito como el segundo, sin cara y muy sospechoso de pitones, sobre todo del pitón derecho; mal igualmente por no haber devuelto los dos primeros novillos que fueron bastante flojos, el segundo, inválido; lo poco bien que hizo en su labor fue no conceder la oreja del cuarto a Paco Chaves y devolver dos novillos, en quinto y sexto lugar.

Incidencias y otros: La plaza registró un cuarto de entrada, en tarde otoñal. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del matador de toros, periodista y cronista taurino Juan Posada, recientemente fallecido. DEP. Al romperse el paseíllo y en el arrastre del algún novillo se exhibieron varias pancartas, criticando la adjudicación de la explotación de Las Ventas a la empresa por un año más y criticando el escaso nivel de exigencia a la plaza, tanto en la presentación de los animales como en la concesión de las orejas durante toda la temporada.


Después de un mal año no podía finalizar la temporada en Madrid de otra manera que con la novillada que hemos presenciado hoy, tres horas de un auténtico calvario. Se anunciaba a priori el estreno de una novillada interesante, aunque del hierro titular de Mª Mercedes Figueroa (la viuda de Pablo Mayoral) sólo pasaron cuatro novillos, de encaste Domecq, por lo que se remendó con otros dos de Pablo Mayoral que aún conserva algo de Santa Coloma y debutaban dos novilleros, pero como en tantas ocasiones en este año, ganado y espadas decepcionaron al personal.

Abría la terna el ecuatoriano José Antonio Benítez. Nadie sabe por qué tuvo que pasar este trago el chaval, pues a sus 27 años no está para seguir en esta profesión, ni quizás para subalterno. La culpa de su fracaso en el estreno en esta plaza no sólo es de él o de sus poderdantes sino de la empresa, porque nadie sabe cómo un novillero que está tan verde se puede venir a presentar en Madrid ¿Es que no existen novilleros con más cualidades y más juventud que este chaval, tanto en Madrid como en toda España? Una vez más, no entendemos a la empresa. (¿O sí?). Hizo lo que pudo o lo poco que sabe, pues en su primero, un inválido que no tenía fuerza ni transmisión alguna, como no paraba de correr - y eso que el animalito no se comía a nadie - a la hora de la suerte suprema estuvo muy desacertado y mató muy mal. En el cuarto, de Pablo Mayoral, el novillo más encastado del encierro, le hizo pasar las de Caín al pobre muchacho, que se vio desbordado en todo momento por la casta y sentido que desarrollaba el de Santa Coloma y sin poderle le despachó como pudo. Mal.

Repetía en Madrid Paco Chaves, que había toreado el pasado 16 de agosto dejando una buena imagen con la espada, pues ese día aniquiló a sus dos enemigos con sendos estoconazos pero, casualmente, como escribí en aquella crónica, podría ser un futuro gran estoqueador o simplemente un espejismo. Por lo que hemos visto hoy nos inclinamos más a que aquéllo pudiera haber sido un día de suerte, ya que a sus dos oponentes de esta tarde los ha matado de estocadas enteras pero muy traseras, no haciendo correctamente la cruz, quedándose en la cara sin llegar a pasar y en ambos novillos “perdió la herramienta”, como diría el gran Joaquín Vidal. Lo más destacable de su labor fue el segundo par de banderillas que puso a su primer enemigo que, por cierto, fue al violín pero en la cara del novillo. Luego, éste se rajó y poco pudo hacer.

Y en el quinto bis, un novillo de Hato Blanco muy noble, realizó una faena al estilo actual, citando con la pierna retrasada, sin adelantar la muleta, mal colocado y hasta abusando en ocasiones del pico. Aún así, con unas apretadas bernardinas finales calentó a la gente y después de una estocada trasera y perdiendo la muleta en el embroque hubo una minoritaria petición y sólo a él le debió parecer suficiente para dar una vuelta al ruedo, muy protestada por los aficionados.

A Daniel Palencia, el otro debutante, apenas se le vio, pues su primero fue muy soso y dio pocas opciones y en el sexto, un graciliano de José Escobar, último de la temporada, ya le puede dar las gracias a su picador Rafael Galán, quien no supo, no pudo o no quiso administrar el castigo que requería el animal y se lo cargó en el primer encuentro. Aún así, el joven espada no le entendió, pues el animal era bronco y antes de torearle requería que le pudiese y dominase, doblándose por bajo, cosa que no hizo el alicantino. Lo único reseñable de su actuación fue un quite por navarras en el quinto de la tarde.

Terminó la temporada 2009 en Las Ventas, descansaremos de los taurinos, de los malos toreros, de los malos ganaderos, de los malos presidentes, de los malos públicos, del encaste Domecq, de Taurodelta...A todos, adiós con el corazón, esperemos que el invierno no se nos haga duro y que marzo llegue pronto, con renovadas ganas de ilusión y de aguantar todo lo indeseable, pero pidamos el deseo de que al final de la próxima temporada podamos decir lo que no hemos podido al final de ésta, que los aficionados hemos disfrutado con ¡¡ELTORO DE MADRID!!.

 

Comparte esta publicación

Te Recomendamos