Una corrida de inválidos y un gran sobrero

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28 Junio 2009 | Escrito por Joaquín Morfil

Corrida de toros. Seis toros de Charro de Llen, que tomaba antigüedad, en general flojos, mansos, inválidos y muy protestados, el sexto un cinqueño con trapío a falta de tres meses para cumplir los seis años y el quinto devuelto por inválido y sustituido por un cinqueño de Navalrosal, el mejor presentado de la corrida, ofensivo, con poder, fuerte, manso y encastado.

1º) Yegüerizo. Feo y mal rematado, abanto de salida, flojo y muy protestado durante toda su lidia. Tomó una primera vara caída y trasera de José Palomares, tapándole la salida y un picotazo trasero. Quedó tonto (los taurinos dicen noble) para la muleta, aunque no se le podía obligar. Algunos pititos en su arrastre.

2º) Gironcillo. Muy feo, con poca cara y también protestado. Tomó una vara tarsera y un picotazo de Héctor Piña. Quedó facilón (o sea noble) para el resto de la lidia pero un inválido que no se empleaba por su falta de casta y fuerzas. Pitos en su arrastre.

3º) Comadroso. Un inválido protestado desde la salida por su falta de trapío y de fuerzas. Manseó en la varita trasera y picotazo que le propinó Rafael Agudo. Esperó en banderillas y nunca humilló en la muleta, tirando derrotes sin pasar. Pitos en el arrastre.

4º) Burgalés. Grande, feo y muy mal presentado. Abanto e inválido. Protestado de salida por su falta de fuerzas, agravadas al darse un volteretón, tras recibir una vara caída y trasera tras taparle la salida Pedro Iturralde. En la segunda entrada recibió un picotazo en la paleta. Su invalidez fue creciendo a lo largo de la lidia, quedando descompuesto en la muleta. Muchos pitos.

5º bis) Solitario, sobrero cinqueño de Navalrosal. Ovacionado de salida por su gran trapío y buidas defensas. Fuerte, fiero y encastado aunque manso. Tomó tres varas de Manuel José Bernal. Primera larga, trasera y rectifica, tapa la salida y el toro empuja. En la segunda se arranca alegre a gran distancia y recibe un puyazo muy trasero. Tercera vara trasera y sale suelto. En banderillas, tras clavarle un par Raúl Corralejo pierde el equilibrio y cae a poca distancia de la cara y el toro se va a por él y le da un palizón, al parecer sin consecuencias graves. El único que llegó a la muleta con fuerza y recorrido pero dejó en evidencia al matador que, aunque se fajó y lo intentó, no supo cómo meterle mano. Era, a mi entender, un toro de triunfo grande. Gran ovación en su arrastre.

6º) Gañaflero. Grande, colorado, basto de hechuras, casi de seis años, pero ofensivo, fuerte y abanto de salida. En cuanto vio salir a los montados al ruedo se fue a ellos y como nadie lo paró entró a ambos aunque no acertaron ninguno. Casi ni le picó Pepe Aguado, del que recibió dos picotazos, trasero uno y caído y trasero el otro, quedando con bastantes fuerzas, por lo que le dió una gran paliza a su matador, que le plantó cara y le pudo en muchos momentos. Algunas palmas en su arrastre.



FERNANDO ROBLEÑO: (de blanco y oro con cabos negros). Gran estocada delantera y algo atravesada en la suerte natural. SALUDOS DESDE EL TERCIO. Pinchazo, saliendo la espada despedida a varios metros de altura, otro pinchazo y estocada atravesada. SILENCIO.

Jesús Martínez “MORENITO DE ARANDA”: (de grana y oro). Estocada algo atravesadilla. SALUDOS DESDE EL TERCIO. Estocada desprendida y atravesada de efecto rápido. SALUDOS DESDE LOS MEDIOS.

IVAN FANDIÑO: (de marfil y azabache). Buena estocada aunque algo atravesada y descabello. SALUDOS DESDE EL TERCIO. Estocada algo tendida. PETICIÓN Y VUELTA AL RUEDO.


Incidencias y otros: Tarde muy agradable, pues al nublarse el sol no se sintió exceso de calor. Un cuarto de entrada, agrupada especialmente en los tendidos 7, 8 y 9. Presidió muy mal don César Gómez Rodríguez, que mantuvo en el ruedo a animales inválidos y sólo se atrevió a devolver uno de ellos, tal vez incluso el menos protestado de todos. Robleño brindó su primer toro al cielo, en memoria de un familiar recientemente fallecido y Fandiño a Israel Lancho, que se encontraba en una barrera del 9.

Cuadrillas: Muy mal los de vara, como siempre. De los de a pie destacaron con los palos Raúl Corralejo y “Jarocho” y con las telas Juan Carlos García, Pedro Lara y “Jarocho”.


Ayer estuvieron los aficionados muy activos y motivados en sus protestas. Con gritos, pitos, pancartas y todo lo que pudieron, contra el palco, contra la empresa, contra la CAM, contra Ballesteros, contra los toros...y hasta con Florito, el inefable veedor de la empresa. Y es que ya estamos hartos de tanta mentira. Vamos con gran ilusión a ver a tres jóvenes toreros de estilos muy diferentes pero que nos gustan y les ponen frente a unos toros inválidos, mansos, que se mantienen en el ruedo porque el presidente dice que son aptos para la lidia ¿Qué lidia? Estamos en Madrid, no en esas plazas donde los que se consideran figuras indultan casi todos los días toros moribundos y mansos y salen en triunfo por aclamación de unos públicos que sólo quieren ver cortar orejas y sacar rendimiento a lo que han pagado por su entrada, sin importarles si los toreros lo han merecido o no.

Y como la falta de oportunidades para estos jóvenes es tan evidente, bien está que los taurinos (y la empresa también cómplice) no les dén toros adecuados para que triunfen aquí, porque a ninguno de los tres de hoy (ni a los que han actuado en las corridas anteriores de junio) les han dejado elegir ganado (algo que sí hacen con otros), dándoles una porquería de toros para que se estrellen.

Pero es que hoy, además, un presidente “pasota” se ha puesto al servicio de la empresa y ha dejado que la corrida de estreno de inválidos se lidiara casi completa. Sólo se ha atrevido a cambiar al quinto y ha salido un sobrero manso cinqueño de Navalrosal, el único digno de Las Ventas y al que le dieron muy fuerte en tres varas de verdad. Y con éste, hay que decirlo aunque me duela, el pobre Morenito se ha visto incapaz, falto de oficio, novato...y ha perdido puede que la oportunidad de su vida. Y ni siquiera se pudo lucir con el capote en toda la tarde, él que sabemos es un buen capotero. Y a estos toreros no mediáticos y no favorecidos, que deben ganarse a pulso todo sólo con su esfuerzo se les presentan pocas de éstas. No es el caso de otros, que sonríen, salen por la tele, son guapos, tienen ojos verdes o visten de Armani y aunque no tienen ni p...idea de lo que es el toreo son ricos, se hinchan a hacer paseíllos y a ser adulados por los revisteros y los famosos. Y a alguno hasta le dan la medalla de las Bellas Artes, aunque ya nunca tenga que “pasar el trago” de Madrid y haya dicho que había que poner una bomba a los del 7. Es la eterna injusticia del...negocio del mundo del toro.

Y el pobre Robleño a lidiar inválidos (lo que no le dan por ahí) o toros imposibles en Madrid. Aunque al menos hoy estuvo bastante acertado en general con la espada, una cruz que le persigue durante toda su trayectoria.

Y menos mal que Fandiño estuvo hecho un tío con el último de la vacada titular, un feo galán de casi seis años, que se lo tuvo que dejar crudo y sin picar para que llegase a la muleta con algo de fuerzas. Y lo único que hizo este sexto fue probar, tirar derrotes, calamochear hasta que casi le mata, tras tropezarle, desequilibrarle, cornearle con saña en el suelo y destrozarle la taleguilla, afortunadamente sin acertar en su anatomía. Y a pesar de ello volvió a la cara del toro, se la jugó y lo mató de una buena estocada, lo que hizo que gran parte del tendido sacara los pañuelos. Siempre se ha dicho que a veces una buena estocada es suficiente motivo para cortar una oreja. Pero el presidente se puso entonces riguroso (con menos he visto yo dar orejas este año) y el de Orduña dió una merecida vuelta al ruedo, aunque su vestido era un conjunto de harapos y su estado físico estaba muy deteriorado, por el palizón recibido. Muy valiente este torero y buen capotero también, pues hizo un vistoso quite en el segundo de la tarde.

Para colmo final, la gente que se quedó hasta el último acto para pitar al del palco no pudo hacerlo, pues el señor presidente se fue a toda prisa antes de que todo el mundo abandonase el ruedo, algo que nunca debe hacer, según establece la regla no escrita. Las malas lenguas decían que le habría dado un apretón...o una urgencia ¿Sería porque su conciencia no le dejó tranquilo y se le revolvió el mondongo?

 

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