Una tarde con buenas y malas sensaciones

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19 de mayo de 2015 | Escrito por Mario de los Reyes | Fotografías de Constante

Martes 19 de mayo del 2015. Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid. Toros de Alcurrucén, desiguales de presencia, totalmente impresentable, sobretodo el anovillado (3º). Respecto al juego que dieron también hubo de todo, aunque varios de los animales llegaron con bastantes opciones para el último tercio, sobre todo (1º, 2º, 5º). Menos de tres cuartos de plaza, en tarde en la que molestó mucho el viento.


Antonio Ferrera de grana y oro: silencio y silencio tras aviso.

Juan Bautista de nazareno y oro: silencio y vuelta ruedo tras petición.

Pedro Gutiérrez “El Capea” de azul marino y oro: silencio y silencio.


Presidencia: Javier Cano Seijo no me gustó que aprobaran algunos animales, no dignos para un coso como Madrid (3º). Por el contrario, acertó en no dar la oreja a Juan Bautista, en el quinto toro, ya que la faena no fue para tal reconocimiento.


En un primer momento, el cartel, desde mi personal punto de vista, era poco atractivo. Se acartelaban un diestro como Juan Bautista, que se encuentra en horas bajas como ya pudimos comprobar el pasado domingo en este mismo coso, y sobre todo por el anuncio de Pedro Gutiérrez “El Capea” un torero que ha tenido bastante oportunidades en Madrid, pero que no ha dicho absolutamente nada y cada vez está peor que la anterior que vino. Tampoco me motivaba mucho la ganadería de Alcurrucén, después de ver el juego de los últimos encierros traídos a esta plaza y el atracón que vamos a tener esta feria, viéndole en tres ocasiones.

Pero a la postre lo pasé mejor de lo que esperaba. Se lidió una corrida de toros del hierro de Los Lozano, desigual de presencia, aunque tuvo cierto interés y opción para el triunfo. Sobre todo me gustaría destacar el gran lote que le toco al francés Juan Bautista. Lo que no me gustó fue la presencia de algunos animales, sobre todo el anovillado tercer animal.

Abría cartel Antonio Ferrera, que le tocó un primer toro que cumplió bastante en varas, empujando con los riñones. Al sacarle del primer puyazo, Ferrera como es costumbre en él, se lucio dándole tres templadas verónicas y rematándole con una bella media verónica. En la faena de muleta, acometía con fuerza y poder, había que poderle y dominarlo. El diestro no terminó de apostar por la res y no pasó de aseado, sin terminar de tirar la moneda. Al final de la faena quiso ponerse un poco populista con los circulares invertidos.

Con el cuarto de la tarde, un animal que manseó bastante en los primeros tercios, pero que llego con carácter y cierto genio a la mulata. Ferrera, a mi entender se puso bastante encimista y tremendista. En ocasiones tuvo ciertas dudas delante de la cara de su oponente. Dio algún lance de cierto mérito, pero eran bastante aisladados, de uno en uno, sin terminar de ligar las series. Lo mató de un bajonazo infame.

El segundo del cartel, fue el francés Juan Bautista. Ante su primer enemigo, no dijo mucho en varas, pero en la muleta tuvo cierta codicia y calidad en sus embestidas. La faena fue de más a menos, comenzó con unos bellos lances a una mano con la rodilla flexionada, al hilo de las tablas del tendido 5. Luego en esos terrenos de la plaza, le comenzó dando dos series con la mano derecha, en los que hubo muletazos de cierta templanza y calidad, pero no lo terminó de llevar toreándolo ni sometido. Desde de este inicio de faena, con cierto interés, Bautista ya no se terminó de sentir agusto, ante un oponente que continuó colaborando para el lucimiento.

Ante el quinto del festejo, otro morlaco que manseó en los primeros tercios, como es típico en este encaste, pero que en la muleta embistió con largura y calidad por ambos pitos. Bautista, pudo realizar una faena más redonda que en su primero, otorgó lances templados de calidad, corriéndole bastante bien la mano. Debemos destacar sobremanera unos buenos derechazos, llegándose a desmayar, con la figura erguida. Lo mató de una buena estocada en lo alto. La petición de oreja, quizás pudo resultar un poco excesiva, hizo bien el presidente en no darla. Finalmente, dio una vuelta al ruedo merecida, después de tocarle un lote, con el que podría haber salido triunfador.

Cerraba cartel, el diestro de dinastía Pedro Gutiérrez “El Capea”. Ante el tercer toro, un animal impresentable de hechuras. El animal no se empleó en el caballo y dio síntomas claros de estar justito de fuerzas. Capea estuvo totalmente descompuesto, con muchísimas dudas, llevándole muy al hilo del pitón, sin cruzarse nunca en la cara de su oponente, ni quedarse tampoco nunca quieto.

Ante el sexto, el animal puso en aprietos a los rehileteros y en la muleta llegó con mucho poder, sobre todo por el pitón izquierdo. La res pedía cierta firmeza y mando, El Capea le dio absolutamente todo lo contario, tirones y recortes. Tuvo mucha falta de rigor a lo largo de toda la tarde. En definitiva, el festejo de hoy tuvo sus claros y sus sombras. Me gustaron algunos animales de Alcurrucén y algunos pasajes del francés Juan Bautista. Y me volvió a decepcionar, no sé cuantas veces van, el salmantino Pedro Gutiérrez “El Capea”, yo me pregunto, ¿Por qué sigue apareciendo anunciado en Madrid?

 

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